Huité

Propiedades en Huité, Guatemala.

En La Reforma, segunda población de Huité, todavía se hornean con leña la teja de barro y el ladrillo hexagonal para pisos. Huité es un municipio pequeño del departamento de Zacapa, en el oriente de Guatemala, y existe como tal desde 1957; antes era una aldea conocida como Potrero de Huité. En la parte baja mandan el melón, la sandía y el tabaco de exportación. Más arriba, las familias siembran maíz y frijol a la espera de las lluvias. Esa misma división marca la oferta: casas familiares en el pueblo y en La Reforma, lotes para construir y terrenos en Huité que van de la planicie a las laderas de las aldeas altas.

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Sobre Huité:

El municipio ocupa unos 87 kilómetros cuadrados al oeste de la cabecera departamental, entre el valle del Motagua y los cerros que suben hacia Cabañas. Al norte colinda con Usumatlán, Teculután y Estanzuela; al sur y al oeste, con Cabañas; al este, con Estanzuela, Zacapa y Chiquimula. La entrada más usada sale de la CA-9 en Santa Cruz, Río Hondo, a la altura del kilómetro 126, por una carretera asfaltada que cruza Huité y sigue hacia Cabañas y San Diego. Otra vía une el pueblo con La Fragua y la CA-10 en las afueras de Zacapa, y se convierte en desvío cuando se cierra la ruta al Atlántico. La capital queda a unos 130 kilómetros, y hay buses del pueblo hacia Guatemala, hacia Zacapa y hacia los municipios vecinos.

La agricultura sigue dando la mayor parte del empleo. En las tierras bajas, empresas agroexportadoras cultivan melón, sandía y tabaco para Centroamérica y Norteamérica, con trabajo casi todo el año. El limón persa y el criollo se venden frescos o deshidratados, y la papaya y el mango completan los huertos. Fuera del casco urbano, La Reforma es la comunidad con más movimiento: tiene la ganadería más tecnificada del municipio, elabora queso fresco, queso seco, crema y requesón, y mantiene sus hornos de teja y ladrillo. En el pueblo, el día de mercado es el jueves en el parque central, el sábado se venden frutas y verduras, y la feria titular, dedicada a Jesús Nazareno, se celebra en carnaval y cambia de fecha cada año.

El casco urbano está en la parte baja, alrededor de los 300 metros, y el terreno sube hasta unos 1,100 metros en las aldeas altas. Huité forma parte del corredor seco: hace calor todo el año, el invierno es corto e irregular y escasea la tierra con riego. Por eso el maíz y el frijol de ladera dependen por completo de la lluvia, y en comunidades como Filo del Mecate, El Palmo, San Miguel y La Oscurana se han sembrado parcelas agroforestales. El tabaco, que durante años sostuvo a muchas familias, ha perdido terreno por la falta de agua y por el avance del melón. Para salir de la rutina está Valle Escondido, cerca del pueblo en el camino a Antombrán, con go-karts, gotcha, lanchitas y tobogán.

El territorio se organiza en el pueblo, nueve aldeas y doce caseríos, agrupados en cuatro microrregiones. Detrás de la cabecera, los centros con más peso son La Reforma, El Jute y La Oscurana. Antombrán y El Amatillo quedan junto al pueblo; La Reforma reúne a San Francisco, Las Joyas y Plan del Sare; La Oscurana encabeza a El Encinal y los caseríos de arriba; y El Jute agrupa a Santa Cruz, El Paraíso y San Miguel. La mayoría de la población vive en el área rural, pero el mercado, el banco, la policía y las rutas de bus están en la cabecera, y los pick-ups hacen el enlace con las aldeas por caminos de terracería. Quien compra aquí suele ser una familia del propio municipio o alguien que trabaja en las fincas de la planicie.

Casas en Huité:

La vivienda es unifamiliar, en lote propio, y se concentra en el pueblo y en La Reforma, donde están los servicios. Vivir en la cabecera deja a pocos pasos el mercado, el banco y el bus a Zacapa; La Reforma tiene sus propias panaderías, lecherías y mercado de sábado. Muchas casas antiguas se venden más por el terreno que por la construcción, para remodelar o levantar de nuevo, así que conviene fijarse en el frente y en la calle tanto como en los cuartos. Con este calor, la sombra, los techos altos y la ventilación cruzada pesan mucho, igual que saber si el agua llega bien en verano. Si comparas casas en venta en Huité, pide la escritura inscrita y revisa las conexiones de agua, drenaje y luz.

Terrenos y Lotes en Huité:

Hay tres tipos de terreno. Los lotes del pueblo y sus alrededores sirven a quien quiere construir su casa cerca de los servicios. En la planicie, la tierra agrícola se vende por manzana y vale más donde hay agua, porque aquí el riego es la excepción. En las aldeas altas las parcelas son más inclinadas, de temporal y con acceso por terracería, más aptas para maíz, frijol, frutales o ganado que para cultivos intensivos. Antes de cerrar el trato, averigua de dónde sale el agua, si el camino se puede transitar todo el año, qué pendiente tiene la parcela y si el título está inscrito.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Cómo se llega a Huité desde la Ciudad de Guatemala?

    Por la ruta al Atlántico, la CA-9, hasta el desvío de Santa Cruz en Río Hondo, cerca del kilómetro 126. De ahí sale la carretera asfaltada que entra a Huité y sigue a Cabañas. Son unos 130 kilómetros en total y hay buses directos desde la capital.

  • ¿Qué clima tiene Huité?

    Cálido y seco casi todo el año. Al estar en el corredor seco, el invierno es corto y a veces falla, de modo que el agua es lo primero que hay que preguntar en cualquier propiedad. Las aldeas de arriba, cerca de los 1,100 metros, son algo más frescas que el pueblo.

  • ¿De qué vive la gente en Huité?

    Sobre todo del campo: melón, sandía y tabaco de exportación en la parte baja, además de limón y frutales. En La Reforma se suman la lechería, la elaboración de quesos y la fabricación artesanal de teja y ladrillo.

  • ¿Qué comunidades hay además del pueblo?

    La Reforma es la mayor, seguida de El Jute y La Oscurana. Entre las aldeas más pequeñas están Antombrán, San Francisco, Las Joyas, El Encinal, Santa Cruz, El Paraíso y San Miguel, casi todas en la montaña y con caminos de terracería.

  • ¿Cómo se mide y se vende la tierra agrícola?

    Por manzana, que equivale a unas 0.7 hectáreas. El precio depende más del agua y del acceso que del tamaño: una parcela pequeña con pozo puede valer más que una grande sin agua.