La Esperanza
Propiedades en La Esperanza, Guatemala.
Interplaza Xela lleva el nombre de la ciudad, pero su dirección es el kilómetro 205 de la carretera a San Marcos, ya en jurisdicción de La Esperanza. Quien va de Xela hacia el occidente cruza el límite sin darse cuenta: el pueblo arranca a unos siete kilómetros del centro de Quetzaltenango, sobre una planicie que en pocas décadas se llenó de viviendas. Es un municipio pequeño del departamento de Quetzaltenango, en el altiplano occidental de Guatemala, con algo más de 22.000 habitantes según el censo de 2018. Casi todos viven en las zonas urbanas y no en el campo. Aquí se encuentran casas de dos niveles en las zonas 2 y 4, condominios cerrados de pocas viviendas, apartamentos frente al centro comercial y lotes para construir desde 90 metros cuadrados.
Por ahora no hay anuncios activos en La Esperanza. Explora inmuebles cercanos en Quetzaltenango:
Sobre La Esperanza:
La Esperanza colinda con el municipio de Quetzaltenango y con Olintepeque, San Mateo y San Miguel Sigüilá, y su cabecera está a 2.465 metros de altura. La carretera a San Marcos funciona como calle principal: por ella pasan los buses entre Xela y los pueblos del occidente, frente a Interplaza y por el sector conocido como Pila de los Rodas, antes de seguir hacia San Mateo y San Juan Ostuncalco. Al centro de Xela hay unos siete kilómetros. Parece poco, pero en hora pico la vía se congestiona, así que haga el recorrido a la hora en que de verdad viajaría antes de decidirse. La capital queda a poco más de 200 kilómetros.
Los k’iche’ llamaban a este lugar Chilmop, tierra de alisos, y durante mucho tiempo fue la aldea Los Alisos, del municipio de Quetzaltenango. En la década de 1890 sus autoridades compraron terrenos y recibieron otros en donación para ampliarla, y el 7 de abril de 1910 el gobierno de Manuel Estrada Cabrera la elevó a municipio con el nombre de La Esperanza. El terremoto del 6 de agosto de 1942 dejó sin vivienda al 95 % de la población. Como la cabecera había quedado aislada de la carretera asfaltada, un grupo de vecinos trasladó las oficinas municipales al cantón El Progreso, la actual zona 2, y rebautizó el pueblo como La Victoria. La mayoría nunca aceptó el cambio y en 1945 se recuperó el nombre original.
Entre casa y casa todavía quedan parcelas. Se siembra maíz, trigo, frijol, haba y frutales, y hay familias con ganado lechero, pero buena parte de la jornada laboral transcurre en Xela, en sus oficinas, mercados y centros educativos, o en los comercios que bordean la carretera. El municipio se presenta como tierra de la cultura, el encanto y el deporte, y lo último va en serio: el ciclismo, el atletismo y el fútbol tienen afición de sobra. En mayo, la feria del Santo Niño de la Cruz llena el centro.
La mayor parte del territorio es plana y el casco urbano apenas tiene pendiente, y eso explica buena parte de su crecimiento: suelo fácil de construir, servicios y la cabecera departamental al lado. Los suelos son profundos y drenan bien, formados sobre ceniza volcánica. En las orillas el terreno cambia. Hacia San Mateo sube por las faldas del Siete Orejas, con bosque de propiedad privada; hacia San Miguel Sigüilá se levanta el cerro San Sijá, el único bosque comunal del municipio; y el río Sigüilá y la quebrada Relac, a la que también llaman Río Seco, abren su cauce de paso. Las familias de toda la vida suelen ser dueñas de su casa, el alquiler se da casi solo en las zonas urbanas, y los condominios nuevos atraen a hogares de Xela que quieren una calle tranquila a pocos minutos de la ciudad.
Casas en La Esperanza:
La vivienda de siempre es de block, con techo de lámina o de terraza, y en la construcción reciente el piso cerámico ha desplazado al granito y al cemento. En la zona 2 salen a la venta casas en La Esperanza nuevas, de dos niveles, cerca del Club Cantabria y a pocos metros de la carretera principal: tres habitaciones en 90 a 110 metros cuadrados, y casas de cuatro habitaciones que pasan de los 200. La zona 4 tiene casas de dos niveles cerca de las rutas de bus y condominios pequeños como Casa Bosque, con garita, árboles grandes, chimenea en la sala y jardín trasero. A esta altura conviene fijarse en que la casa tenga chimenea y calentador. Si la propiedad da a la carretera, párese frente a ella en hora pico antes de ofertar.
Apartamentos en La Esperanza:
Vivir en apartamento aquí es vivir en el tramo de carretera junto al centro comercial. Altos de Occidente, frente a Interplaza, vende unidades nuevas de tres habitaciones y algo más de 80 metros cuadrados, y también las renta amuebladas o semiamuebladas. Para quien trabaja en el centro comercial o viaja a diario a la ciudad, los apartamentos en La Esperanza de este sector reducen el trayecto a una caminata o a un tramo corto en bus. Pregunte qué incluye la cuota de mantenimiento, si cubre agua y seguridad, y cuántos parqueos le corresponden.
Alquileres en La Esperanza:
Lejos del centro comercial, alquilar casi siempre significa rentar una casa en las zonas urbanas. En la zona 1 hay casas en calles como la David Hurtado con garaje, sala, comedor y cocina, pensadas para familias que necesitan espacio. En Santa Rita y en las orillas rurales casi todo el mundo vive en casa propia, de modo que ahí se renta poco. Antes de firmar, averigüe cuántas horas al día llega el agua y si el parqueo entra en el contrato.
Terrenos y Lotes en La Esperanza:
Cerca del puesto de salud hay lotes desde 90 metros cuadrados, y por Garibaldi se ofrece uno plano de 119 metros con el bus a pocos pasos. En la zona 3 los terrenos en venta en La Esperanza se miden por media cuerda, de 218 metros cuadrados, o por cuerda entera, de 436. Condominios como Villa Ferrer venden lotes con servicios de 150 a 170 metros cuadrados, y en la zona 4 hay lotes urbanizados con todo instalado. Las fincas más grandes aparecen hacia las orillas, donde el terreno empieza a inclinarse. Pida siempre las medidas en metros, porque para un vendedor la cuerda son 436 metros y para otro son 625.
Preguntas frecuentes:
-
¿Qué tan lejos está La Esperanza de Xela?
Son unos siete kilómetros por la carretera a San Marcos, con buses a lo largo del día. El tramo es corto, pero el tráfico de hora pico pesa, así que en la mañana y al final de la tarde calcule bastante más tiempo del que marca el mapa.
-
¿Qué zonas y colonias forman La Esperanza?
La cabecera se divide en zona 1, El Centro; zona 2, El Progreso; zona 3, El Adelanto; y zona 4, Villa Hermosa, además de la aldea Santa Rita. Entre las colonias residenciales están Los Alisos, Los Pinabetes, Cipresales, Bugambilia, Jardines de La Esperanza, Llanos de La Esperanza y La Nueva Esperanza, cerca de El Adelanto.
-
¿Un inmueble anunciado en “La Esperanza” está siempre en La Esperanza?
No siempre. Los límites con Quetzaltenango y San Mateo pasan por calles ya construidas, y los condominios de la carretera a San Marcos se anuncian con cualquiera de los tres nombres. Revise qué municipio aparece en la escritura: esa es la municipalidad que le dará la conexión de agua y la licencia de construcción.
-
¿Qué debo revisar antes de comprar un lote en La Esperanza?
Lo primero es la medida. Aquí todavía se vende por cuerdas y la cuerda no vale lo mismo para todos, así que exija metros cuadrados y un plano de agrimensor que coincida con la finca inscrita. En las orillas del municipio, camine el terreno para ver la pendiente y si cae hacia la quebrada Relac o el río Sigüilá. Después consulte la inscripción en el Segundo Registro de la Propiedad, en la ciudad de Quetzaltenango, que atiende a todo el departamento, y confirme ahí el nombre del propietario y las medidas.
-
¿Es confiable el servicio de agua en La Esperanza?
Depende de la calle. La municipalidad ha ido mejorando el abastecimiento con la perforación de pozos, como el proyecto reciente del sector Los Gómez, en la zona 4. Pregunte a los vecinos cuántas horas llega el agua, revise si hay cisterna y, en un condominio, si cuenta con pozo propio.