Artes Marciales

Compra y vende equipo de artes marciales en Guatemala.

Guatemala tiene historia sobre el tatami: Cheili González se colgó la plata en kumite en un mundial de karate, y la selección de taekwondo es conocida afuera por el poomsae, la prueba de formas. Ese circuito federado, con clubes en la capital y asociaciones en departamentos como Petén y Santa Rosa, decide qué equipo hace falta de verdad. Uniformes y equipo de combate se ofrecen nuevos y usados, muchas veces de familias cuyo hijo subió de cinta y de talla, o de adultos que pasaron del karate al jiu-jitsu o del boxeo al taekwondo.

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Uniformes que en el gancho parecen iguales:

y están hechos para trabajos muy distintos. El karategui es un saco cruzado liviano con pantalón de cordón; el de kumite es de una mezcla sintética que respira y el de kata es de algodón grueso que truena con cada técnica. El dobok de taekwondo olímpico se mete por la cabeza, con cuello en V, y el color del cuello dice para qué grado se hizo: blanco para cintas de color, negro para cintas negras. El judogi es el más pesado, de tejido doble y solapa gruesa, hecho para agarrar y proyectar. El kimono de jiu-jitsu va más ajustado, con mangas más angostas para dar menos de dónde agarrar, y se talla con una A y un número en vez de S, M o L. El boxeo, el kickboxing y las MMA traen otro equipo: guantes, espinilleras, vendas y cabezal. Los costales y sus bases están en equipo de ejercicio. El dojo en casa se arma con tatami de foami tipo rompecabezas; una colchoneta de yoga y pilates es delgada y resbala al caer.

La etiqueta WKF del karategui y el sistema detrás del peto:

para empezar basta un uniforme limpio de la talla correcta. Quien va a competir en torneos federados busca la etiqueta WKF Approved cosida en la costura baja del saco y el bordado rojo o azul en los hombros, que hace juego con el cinturón y las guantillas de cada competidor en el combate. Tokaido, Shureido y Arawaza están entre las marcas de esa lista, y las guantillas de kumite aprobadas traen la misma marca en el dorso. En taekwondo el combate se puntúa con un peto electrónico y calcetas con sensores, y los dos sistemas principales no se entienden entre sí, así que pregunta cuál usa el club antes de comprar. Los guantes se escogen por onzas: livianos para manoplas y costal, más pesados para sparring, donde el relleno extra cuida tanto al compañero como a la mano que va adentro.

Guantes, del par sintético de costal al cuero hecho a mano:

un par sintético para el costal cuesta unos cientos de quetzales nuevo, mientras que los guantes de cuero hechos a mano por los fabricantes mexicanos de gama alta andan por los Q2,000. El relleno del par barato se aplasta después de una temporada de costal y usado se vende por casi nada. Un buen par de cuero mantiene la forma por años y conserva mucho más de su precio de segunda mano, y por eso es el que se copia.

Dónde se vence el relleno de un guante y el algodón de un kimono:

aprieta a lo largo de los nudillos de un guante usado. Si el relleno está plano, con bolas o más duro en una mano, ya cedió, y un forro roto o un olor que no se va después de orearlo dice que por dentro nunca secó bien. Las copias de guantes de marca grande suelen pesar menos de lo que dicen, con costuras torcidas y el logo un poco corrido. El algodón encoge con agua caliente o en secadora, así que la talla de la etiqueta puede ya no ser la del saco: mídelo. El judogi y el kimono de jiu-jitsu se gastan primero en la solapa y el cuello, donde los agarran, y en las rodillas. Protectores bucales y conchas casi todos los compran nuevos, así que no vienen en un set usado.

Anunciar un kimono por sus medidas y unos guantes por sus onzas:

pon la talla de la etiqueta, luego largo del saco, manga desde la costura del hombro y largo del pantalón, y di si se ha lavado con agua caliente. Fotografía la etiqueta WKF si la tiene, el bordado de los hombros, el cuello del dobok, y en los guantes el forro y las onzas impresas en el puño. Un papá que viene desde Cuilapa o Santa Elena querrá que el niño se pruebe el karategui sobre la playera y levante la rodilla para ver que el pantalón no jale, y un boxeador meterá la mano vendada para sentir dónde le caen los nudillos.