Ropa Deportiva Para Hombre
Compra y vende ropa deportiva para hombre en Guatemala.
Muchas ligas de barrio y de empresa en Guatemala juegan con uniformes que salen de un taller de sublimado local, con escudo, patrocinador y nombres incluidos, y esos juegos tienen tanto peso como la camisola oficial Umbro de la Selección, los shorts para correr y las licras de ciclismo, nuevos y usados. Casi todo es poliéster, así que vale la pena leer la etiqueta: la tela, el corte y si lleva nombre y número en la espalda deciden cuánto vale para su siguiente dueño. En lo que lleva talla, pida la medida del pecho tendida en plano antes de quedar para verla.
Camisolas, de la oficial de la Selección al uniforme sublimado:
la camisola de fútbol viene en dos clases. La oficial de la Selección la hace Umbro en dos cortes: la auténtica, la que usan los jugadores, es ajustada y liviana, con el escudo termoaplicado, y la de aficionado es más holgada y perdona unas libras de más. Las del Real Madrid, el Barcelona o la Premier siguen la misma división con Nike, adidas y Puma. La otra clase es el uniforme que un equipo de liga encarga a un taller, con diseño, patrocinador y número impresos dentro de la tela por sublimación. Nada se despega, pero los colores son del equipo y el nombre de la espalda es de otro.
Dry fit o algodón en shorts para correr y ropa de gimnasio:
fuera de la cancha mandan la tela y el corte. El poliéster técnico, el dry fit de siempre, seca rápido y no pesa aunque esté empapado; el algodón se siente mejor en el gimnasio, pero en una carrera larga se queda con el sudor como una toalla. Un short para correr con licra interna se usa sin nada debajo, y la abertura lateral deja dar una zancada más larga que un short de básquetbol. La ropa de compresión va pegada a propósito, y una talla más grande le quita el sentido. Los tenis y los zapatos de fútbol están en zapatos para hombre, y el bolso para cargarlo todo, en bolsos para hombre.
Licras de ciclismo y la badana por dentro:
una licra de ciclismo se compra por la badana, la almohadilla. Una de gel o de varias densidades sirve para rutas largas de carretera; una de espuma delgada alcanza para una hora en bicicleta de montaña. La licra de tirantes no se baja en una subida larga, y la de cintura sí se enrolla.
Uniforme de taller contra camisola oficial:
un uniforme completo sublimado de un taller guatemalteco cuesta de unos Q140 a Q200 por jugador, según sea de tela sencilla o de dry fit, y una sola camisola oficial de la Selección sale más o menos en lo que cuestan tres de esos uniformes. En reventa, una oficial de temporada reciente, sin estrenar o llevada un par de veces al estadio, conserva buena parte de su precio, sobre todo cuando ese diseño ya no se vende nuevo. Un juego de taller con nombres impresos solo le sirve a un equipo con los mismos colores, así que sale en lote y no por pieza.
Dónde se delata una camisola o una licra usada:
el poliéster guarda el olor mucho después de que se fue la mancha, así que pregunte si está lavada y revise de cerca axilas y cuello. Los nombres y números termoaplicados se cuartean y se levantan en las orillas con la secadora o la plancha; lo sublimado solo se destiñe parejo. Jale el elástico: si cruje o se queda ondulado, ya se murió. En una licra, estire el fondillo contra la luz. Si se transparenta, ya dio sus kilómetros, y una badana aplastada no tiene arreglo. Las copias de camisolas de clubes y de la Selección abundan. Busque la etiqueta pequeña de adentro con el código del producto y confirme que corresponde a esa camisola y esa temporada, porque en muchas copias es de otra. Hilos sueltos en el escudo, orillas borrosas en el patrocinador y una tela pesada y brillante son las otras señales.
De axila a axila: cómo medir una camisola o un juego para venderlo:
tienda cada camisola en plano y dé el ancho de axila a axila y el largo del cuello al ruedo, porque una M de aficionado y una M auténtica no son la misma prenda. Fotografíe la etiqueta con su código, el frente y la espalda. En un juego de equipo, detalle cuántas piezas hay por talla y si vienen completos los shorts y las calcetas. Un juego completo casi siempre lo vende un equipo que cambió de colores, y el que se lo lleva en Quetzaltenango o Puerto Barrios va a contar las tallas antes de fijarse en el diseño.