Decoración Del Hogar
Compra y vende alfombras, espejos y cuadros en Guatemala.
Una alfombra de lana tejida en telar de pie en Momostenango muestra el diseño por los dos lados, así que se le puede dar vuelta cuando una cara se destiñe; una copia estampada no, y esa diferencia decide cuánto vale años después. Nueva o usada, aquí se anuncia decoración que va de esas piezas tejidas a mano a los espejos, lámparas, cortinas y cojines de cualquier casa. Mucho cambia de dueño en una mudanza, y las preguntas útiles siempre son las mismas: qué medida tiene, cuánto pesa y si lo hizo una mano o una máquina.
Alfombras en el piso, lámparas en el techo y el arte entre los dos:
muchas salas guatemaltecas se arman alrededor de una sola pieza tejida a mano. Lo del piso, desde una alfombra de lana de Momostenango hasta una sintética lavable, está en alfombras. La pared se reparte en dos: espejos, donde el peso y los ganchos de atrás importan tanto como el marco, y arte, donde un óleo de Comalapa cuelga junto a impresiones y fotos enmarcadas. Lámparas de techo, de pie y de noche van en iluminación. La tela va en cortinas y persianas, que se compran según el ancho de la ventana, y cojines y almohadas, donde muchas fundas se cortan de huipiles viejos o de tela de jaspe. Las velas y los difusores de varitas van en ambientadores.
Lana de Momostenango, jaspe de Salcajá y sus copias de máquina:
lo tejido a mano es lo que conserva su valor, y las copias se reconocen rápido. Las alfombras y frazadas de Momostenango se tejen en telar de pie con lana de oveja del altiplano, y la trama de color atraviesa toda la tela: el diseño sale por los dos lados, con unas rayitas horizontales apenas marcadas. Una alfombra estampada muestra el diseño solo por delante y un respaldo liso atrás. El jaspe de Salcajá se amarra y se tiñe en el hilo antes de tejerlo, por eso las orillas de cada figura quedan suaves, como corridas; un estampado queda encima de la tela, con bordes nítidos y el revés más pálido. En una funda de huipil, el brocado tejido se ve también por dentro; el bordado de máquina deja ver una tela de respaldo y una puntada tupida y demasiado pareja.
Cómo colgar un espejo pesado en block o en tablayeso:
con cuidado, porque en Guatemala tiembla lo suficiente como para que un espejo de un solo clavo sobre la cama sea un riesgo y no un adorno. Casi todas las casas son de block, que pide broca para concreto y un tarugo plástico por tornillo. En apartamentos y divisiones nuevas abunda el tablayeso, donde un tarugo normal se sale con el peso y un tarugo mariposa, que se abre detrás de la plancha, aguanta mucho mejor. Antes de comprar un espejo grande o un cuadro enmarcado, pregunta cuánto pesa y mira el respaldo: dos argollas o un listón firme lo dejan parejo en dos puntos; un solo alambre o un gancho de sierra sirven solo para piezas livianas.
Espejos manchados, cortinas quemadas por el sol y alfombras con polilla:
la decoración usada envejece en puntos previsibles. En un espejo, busca en orillas y esquinas puntos negros o una sombra gris que avanza: es el plateado que se está dañando, y no se detiene. Las cortinas que colgaron frente a una ventana soleada se ponen quebradizas en los pliegues que daban al vidrio: jala suave el forro antes de pagar. La polilla de la lana deja caminitos pelones y mechones sueltos en una alfombra, peor debajo de los muebles donde nadie aspiraba, así que pide ver el revés. Conecta la lámpara, enciéndela y apágala varias veces y dobla el cable junto a la base, donde el alambre se rompe primero. Las velas y los aceites aromáticos conviene comprarlos sellados; un frasco abierto ya perdió parte de su valor.
Antes de que alguien maneje hasta tu casa por un espejo o una alfombra:
pon la medida y el peso en la primera línea, y fotografía la pieza y su respaldo con luz de día, que muestra los colores como son. En una alfombra, di si es tejida a mano y de dónde, y dobla una esquina para que se vea el revés. En un espejo o un cuadro, enseña los ganchos y cualquier mancha en las orillas. Las cortinas, con el ancho de la ventana para la que se hicieron y si incluyen riel o barra; una lámpara, con el foco que usa. Si dejas una casa amueblada, vender la alfombra, el espejo y las lámparas en un solo lote te ahorra varias visitas. Quien viene desde Amatitlán va a preguntar si el espejo cabe acostado en un carro, así que mídelo con todo y marco.