Cuarto De Bebé

Compra y vende cunas y muebles para el cuarto del bebé en Guatemala.

Aquí una cuna sale igual de seguido de una carpintería del barrio, hecha a la medida en pino o palo blanco, que de una caja con una convertible importada adentro, y casi nunca usan el mismo colchón. Las dos aparecen nuevas y usadas, muchas veces junto al gavetero con cambiador encima y la cuna corral plegable que tuvo al bebé en el cuarto de los papás los primeros meses, de familias que desarman el cuarto cuando el más pequeño ya pasó a una cama. Antes que nada, mide la base donde va el colchón: esa medida decide qué le queda.

La cuna define la medida de todo lo demás en el cuarto:

el colchón, las sábanas ajustables y la camita en la que quizá se convierta después dependen de ella. Una cuna de tamaño completo con base regulable se baja cuando el bebé aprende a pararse, y las convertibles pierden un lado para volverse su primera cama, así que hay familias que nunca necesitan una cama infantil aparte. El moisés o la cuna corral son la solución de los primeros meses: una canasta o un corral plegable que cabe junto a la cama de los papás y se va el fin de semana a la casa de la abuela, pero deja de servir cuando el bebé ya se sienta y se jala de los lados. Alrededor de la cuna, los muebles de cuarto de bebé son casi siempre un gavetero y un ropero, mientras que la ropa de cama, las chamarras y la decoración son lo fácil de cambiar después.

Cunas de carpintería y el colchón que les tiene que quedar:

una cuna hecha a la medida se puede ajustar a un cuarto pequeño y hacer en la madera que escojas, pero se hace con las medidas que le dieron al carpintero, no con las de un colchón estándar. Las importadas en caja siguen la medida americana, más grande, o la europea, más chica, y las dos circulan en Guatemala. Por eso el colchón para cuna se resuelve antes que la cuna: mide por dentro del marco donde descansa el colchón y busca uno que lo llene, sin una rendija a los lados donde quepan dos dedos. Firme y plano es mejor que suave y grueso. El pino es liviano y accesible, pero suave, y los agujeros de los tornillos se aflojan después de varias armadas; el palo blanco y el cedro son más duros y sostienen un perno mucho más tiempo.

Lo que se paga es la madera:

una cuna corral nueva anda entre unos Q700 y Q2,000, según traiga moisés elevado, cambiador y mosquitero. Una cuna convertible importada de madera sólida se acerca más a Q3,000 a Q4,000. Las cunas usadas de madera sólida se venden por Q1,000 a Q1,400, una rebaja fuerte para algo que casi no se desgasta, y se explica por el trabajo que le deja al comprador: desarmarla, moverla, volverla a armar y, casi siempre, comprarle colchón nuevo. La cuna corral usada aguanta peor su valor que la de madera, porque lo que se gasta es la tela y las bisagras del plegado, y no tiene nada más.

Señales de polilla en una cuna usada:

agujeritos redondos en la madera con un montoncito de polvo fino debajo quieren decir que la polilla sigue trabajando. El comején deja caminitos de tierra y madera que suena hueca cuando la tocas con los nudillos. Pide ver la cuna armada y sacúdela desde el barandal de arriba: las uniones no deben crujir ni bailar, y ningún barrote debe faltar: todos firmes y tan juntos que una lata de gaseosa no pase entre dos. Descarta cualquier cuna con un lado que baja deslizándose por un riel, porque ese mecanismo es el que falla. Si la volvieron a pintar, pregunta qué pintura le pusieron, y cuenta los pernos contra los agujeros. Un colchón que se hunde en medio o huele a humedad no vale la pena, sea como sea la cuna.

Una cuna que sale de tu casa desarmada:

fotografíala armada y luego de cerca las uniones y la base. Di qué madera es, si la hizo un carpintero o vino en caja, la medida interior donde va el colchón y si se convierte en camita y trae las piezas para hacerlo. Guarda los pernos y la llave Allen en una sola bolsa pegada con cinta al marco, y aclara si el colchón va incluido y cuántos años tiene, porque muchos compradores quieren solo la cuna. Quien viene desde Jutiapa o Salamá va a querer ver la cuna parada antes de que la desarmes, así que déjala armada para la visita y ten un desarmador a mano: desarmada cabe en un flete y se vuelve a armar en minutos si están todos los herrajes.