Autos
Compra y vende autos en Guatemala.
Por cada carro nuevo, Guatemala importa varios usados, casi todos de Estados Unidos, y buena parte de ellos pasó por subastas de carros chocados o declarados pérdida total antes de repararse y viajar al sur. En la calle comparten espacio con los carros de agencia, los que vendió nuevos un distribuidor local. Nuevo o usado, aquí cabe desde un sedán familiar o un pick-up doble cabina hasta las llantas, la batería o el faro que le hace falta a un Corolla con años encima. Antes de fijarte en la pintura, averigua de qué tipo es el carro: de eso dependen su historia, su odómetro y lo que debería costar.
Autos en venta y los repuestos que mantienen andando uno viejo:
el vehículo completo, desde un hatchback para la ciudad hasta una Hilux doble cabina, va en autos en venta, donde lo que más pesa es la historia del carro. Llantas, baterías, pastillas de freno, amortiguadores y piezas de carrocería van en repuestos y mantenimiento, donde la pregunta es más sencilla: si le queda o no. Con el número de parte, o con la marca, el modelo y el año del carro del que salió, esa pregunta casi se responde sola.
Carros de agencia e importados de subasta:
esa diferencia dice más que la marca. Buena parte de los usados que entran desde Estados Unidos pasó por subastas de carros chocados, inundados o declarados pérdida total, y llega reparada con título salvage o rebuilt. El carro de agencia es el otro caso: lo vendió nuevo un distribuidor aquí, suele tener pocos dueños y los servicios hechos en el país, y el vendedor lo pone en el anuncio porque la gente paga más por él. Un importado no es mala compra por definición. Uno con título limpio y una historia que se puede comprobar puede salir mejor que un carro de agencia que nadie cuidó. Lo que cuenta es que el precio vaya con la historia y no con la pintura.
Toyota, Honda y el mecánico de Huehuetenango:
el lugar donde va a vivir el carro debería pesar en la marca. Los repuestos de Toyota y Honda aparecen hasta en pueblos pequeños, y pick-ups como la Hilux o la Tacoma conservan su valor tanto por eso como por lo aguantadoras que son. Para Hyundai y Kia hay repuestos fáciles en la capital y en Xela, y menos fuera de ahí. Un carro europeo puede ser un gusto en la ciudad y una espera larga por una pieza importada en cualquier otro lado. Si el tuyo va a quedarse en Huehuetenango o en Petén, escógelo por lo que el taller más cercano consigue en la semana.
La placa del VIN, el odómetro y la alfombra bajo los asientos:
empieza por el VIN. Está en una placa al pie del parabrisas y en el marco de la puerta del piloto, y los dos tienen que coincidir con los papeles. En un importado, un historial de Estados Unidos consultado con ese VIN dice si el carro pasó por subasta, si lo declararon pérdida total y, muchas veces, trae fotos del golpe con el que llegó. Fíjate también en qué unidad cuenta el odómetro: un carro hecho para Estados Unidos marca millas, y una cifra anunciada como kilómetros puede esconder más de la mitad de uso adicional. Después busca agua. Lodo seco bajo los asientos o el tablero, óxido en los rieles de los asientos y en los tornillos de los pedales, alfombra nueva en un carro viejo y un olor fuerte a desinfectante delatan un carro inundado. Para los golpes, recorre con la vista las uniones entre paneles, compara el tono de la pintura pieza por pieza y busca pintura sobre los hules de las puertas. Al final, súbelo a la rampa de un mecánico y confirma que el título y la tarjeta de circulación estén a nombre de quien lo vende.
El VIN y la unidad del odómetro en el anuncio:
di primero si el carro es de agencia o importado y, si es importado, con qué título llegó. Después publica el VIN: quien puede revisar el historial antes de llamar ya decidió que el carro vale el viaje. Anota el kilometraje con su unidad y toma foto del tablero con el motor encendido, para que se vea que no se queda prendido ningún testigo. Suma fotos del motor, las llantas y los cuatro lados con luz de día, y junta en un fólder las facturas de los servicios. Para un repuesto, da el número de parte y los modelos en los que sirve. Quien viene manejando desde Jutiapa o Zacapa va a preguntar dos cosas antes de salir: si los papeles están a tu nombre y si puede llevar el carro a su propio mecánico antes de pagar. Ten un sí listo para las dos.