Moda Masculina

Compra y vende ropa, zapatos y bolsos de hombre en Guatemala.

Muchos polos y chumpas de trabajo de marcas estadounidenses se cosen en Guatemala, en fábricas de la capital y de Chimaltenango, así que una etiqueta “Hecho en Guatemala” en una prenda Ralph Lauren o Carhartt es lo normal y no una señal de copia. La moda masculina abarca lo que un hombre se pone para trabajar, para el gimnasio o para una boda, con sus zapatos, cinchos y mochilas, nuevo con etiqueta o usado. Lo usado suele venir de hombres que cambiaron de talla o de trabajo, y con ropa de hombre el trato casi siempre se cierra cuando el comprador ya se probó la chumpa o los zapatos.

Cinco ramas de moda masculina y el hueco que llena cada una:

un hombre casi nunca sale a buscar “moda”. Necesita una chumpa para el trabajo, zapatos para una boda o un bolso donde quepa la computadora en el bus, y cada cosa tiene su rama. Camisas, pantalones y trajes están en ropa para hombre, y los zapatos de vestir y las botas de trabajo en zapatos para hombre. En accesorios para hombre van las piezas pequeñas que terminan un atuendo, del cincho de cuero al reloj. La mochila o el bolso cruzado van en bolsos para hombre, y la camisola de fútbol, la pantaloneta del gimnasio y la calzoneta para la piscina, en ropa deportiva para hombre.

Lona para el taller, piqué para la oficina:

la tela dice más sobre el uso de una prenda que la marca. La lona de algodón gruesa y tiesa de las chumpas y los pantalones de trabajo Carhartt y Dickies sale como cartón y necesita meses de uso y de lavadas para suavizarse. Está hecha para la obra y el taller, para el polvo de cemento y el aserrín. El piqué, el tejido con textura del polo clásico, mantiene la forma del cuello y deja respirar, por eso funciona en una oficina o detrás de un mostrador. La tela deportiva de poliéster se seca en una hora en el lazo, pero con el tiempo se queda con el olor a sudor, y por eso una playera de gimnasio usada pierde valor mucho antes de verse gastada. En los bolsos, la medida que manda es la de la computadora. La funda acolchada para una de 14 pulgadas no recibe una de 15.6, así que revise el tamaño de pantalla antes de fijarse en los litros de la mochila.

La etiqueta “Hecho en Guatemala” en una prenda Carhartt o Ralph Lauren:

no es motivo de sospecha. Aquí se cose para las dos marcas y para muchas otras de Norteamérica, así que un polo legítimo comprado en Estados Unidos puede traer etiqueta de origen guatemalteca, y una copia puede traer la que sea. Lo que hay que juzgar es la prenda. La lona legítima pesa en la mano, y la mayoría de chumpas Carhartt lleva triple costura en las uniones principales; la copia se siente delgada y la puntada se tuerce. En un polo, el cuello y la tapeta de botones deben quedar planos después de lavarlo, y el piqué barato se adelgaza y brilla bajo los brazos. El desgaste aparece siempre en los mismos puntos. El pantalón de trabajo se va en las rodillas y en el ruedo de atrás, donde roza el talón; la chumpa, en los puños y el zíper. En la ropa deportiva, compruebe que el elástico de la cintura todavía aprieta y que los nombres y números estampados no se estén levantando por las orillas. En una mochila, mire dónde se unen los tirantes al cuerpo y corra cada zíper de punta a punta: una costura rota en los tirantes o un zíper que se salta acaban con un bolso, no un fondo raspado.

Antes de que alguien viaje a probarse una chumpa o a ver una mochila:

dele lo que revisaría en una tienda. Fotografíe juntas la etiqueta de marca y la de origen, para que nadie se pregunte por qué una Carhartt dice Guatemala, y luego la talla, la tela y cualquier parte gastada. Ponga el largo y el ancho de pecho de la chumpa y, en un bolso, el tamaño de computadora que recibe. Cuente cómo se usó: una chumpa de un taller de carpintería en Chimaltenango y una de los domingos son compras distintas, y cada una tiene quien la quiera. Acuerden un lugar donde se pueda probar la ropa o los zapatos, porque las tallas de hombre cambian de una marca a otra y quien viene desde Mixco va a querer hacerlo antes de pagar. Una chumpa de lona que un año de obra por fin suavizó es la que muchos prefieren sobre una nueva y tiesa, así que describa el desgaste en vez de esconderlo.