Accesorios Para Hombre

Compra y vende accesorios para hombre en Guatemala.

Un cincho tejido en telar del altiplano, con punta de cuero y hebilla metálica, es tan chapín como cualquier prenda de hombre, y aquí comparte lugar con el cincho de cuero liso, la billetera y la corbata. Los accesorios se anuncian nuevos y usados, desde un cincho de cuero crazy horse hasta una billetera automática o una corbata de seda que fue a una sola boda. Relojes, gafas de sol, gorras y mancuernas tienen cada uno su propia página más abajo. En los cinchos manda el largo, así que pida la medida antes de ir a verlo.

Relojes, gafas de sol, gorras y mancuernas, un nivel más abajo:

un reloj usado se compra por su maquinaria y su tapa trasera, por eso los relojes para hombre van aparte. También las gafas de sol para hombre, donde pesa más el lente que el marco, y los sombreros y gorras para hombre, de la gorra del equipo al sombrero de palma. Las mancuernas salen para bodas y graduaciones y el resto del año se quedan en su cajita.

Cinchos típicos de los telares del altiplano:

el cincho tejido es una banda de tela de algodón con cuero en los dos extremos: una lengüeta que sujeta la hebilla y una punta corta donde van los hoyos. La tela sale de los mismos telares de pie que tejen el corte, y en el mercado de Chichicastenango, los jueves y domingos, se venden junto a tzutes y huipiles. Dos cosas lo separan de uno de cuero. Los hoyos solo están en la punta, así que le queda a un rango corto de cinturas y no se puede recortar como el cuero. Y el algodón de colores vivos puede desteñir si se empapa, algo a tomar en cuenta con una camisa clara.

Cinchos de cuero, crazy horse y el cincho táctico:

en el cincho de diario se elige sobre todo el cuero. El crazy horse lleva aceite y cera, así que se aclara donde se raya o se dobla, y quien lo compra lo quiere justo por ese aspecto gastado. El doble faz da negro y café en una sola tira, y lo primero que falla es el pegado. El cincho táctico es de cinta de nylon con hebilla metálica de liberación rápida, y se ajusta en cualquier punto de la tira, sin hoyos. Muchos se venden por talla de letra, de S a XL, y la misma letra no mide igual de una marca a otra, así que mida un cincho que ya use en vez de fiarse de ella.

Precio de tienda, puesto de mercado y el segundo dueño del cincho:

un cincho de cuero nuevo va de unos Q150, en crazy horse sencillo, a cerca de Q500 por un doble faz de marca o un táctico, y una billetera de cuero, de unos Q200 a Q450. Usado, el cincho de diario pierde valor rápido: nuevo era barato, y el hoyo que usaba el dueño anterior queda estirado en óvalo y a la vista. Lo que aguanta es lo que no se estrenó, la hebilla pesada que se atornilla a otra tira y las piezas de ocasión, como una corbata de seda o unas mancuernas en su caja que salieron una vez.

Costuras, cantos y la billetera automática usada:

en un cincho típico, vea primero la costura donde la tela se une al cuero. Esa línea jala cada vez que se abrocha, y un hilo suelto ahí se corre. Las orillas deshilachadas solo empeoran. En el cuero, doble la tira en el hoyo más usado y busque grietas, y luego pase el pulgar por el canto: el canto pintado se pela y deja ver un centro en capas. En el crazy horse los rayones son normales y se borran frotando con el dedo. La billetera automática vive o muere por la palanca. Dispárela una docena de veces con tarjetas adentro; si empuja lento o se traba, el resorte ya está cansado. En la corbata, la zona del nudo lo cuenta todo: brillo, un pliegue que no se va o una mancha donde se amarraba.

Un cincho, una billetera o una corbata listos para quien viene de Cobán o Mazatenango:

en el cincho, dé la distancia desde el pasador de la hebilla hasta el primer y el último hoyo, porque ese tramo es el rango de cintura en que cierra. En uno típico, diga de dónde viene y si ya se lavó. Abra la billetera y fotografíe cada ranura; si es automática, diga si la palanca sigue saltando bien. Fotografíe las corbatas con la etiqueta a la vista. Una corbata que fue a una sola boda o unas mancuernas en su caja desde una graduación valen más que las de uso semanal, así que diga cuántas veces salieron.