Ropa Deportiva Para Mujer
Compra y vende ropa deportiva para mujer en Guatemala.
Unas licras que se transparentaron en la primera sentadilla y otras que aguantan un año más se ven idénticas dobladas sobre la cama, por eso la ropa deportiva se revisa de cerca antes de pagar. Nueva con etiqueta o de segunda mano, va de las licras y los tops a las pantalonetas para correr, las camisetas de entrenamiento y la chumpa liviana para después de la sesión, mucha de Nike, adidas, Under Armour o Puma. Antes de quedar, pide la talla, el nivel de soporte del top y una foto de las licras estiradas frente a una lámpara.
Licras para yoga y licras para correr:
no son la misma prenda aunque la etiqueta diga la misma talla. El nylon cepillado está hecho para yoga y pilates; hace motas donde rozan los muslos y se baja al correr. La tela de compresión, con más elastano, se siente más firme y mantiene la forma a buen ritmo, y lo que no se baja en una sentadilla es la pretina alta. Los bikers y las pantalonetas sueltas con short interno sirven para el calor, y los joggers o un sudadero para el regreso. Los tenis van aparte, en tenis para mujer, y los trajes para la piscina están en ropa de baño.
El soporte del top deportivo, de la clase de yoga a los 21K de Cobán:
el soporte bajo alcanza para yoga y estiramientos, el medio para el gym y caminatas largas, y el alto para correr y todo lo que lleve saltos. La talla viene por contorno y copa, como 34B, o por letra para varias copas, y la de contorno y copa sostiene mejor al correr. La media maratón de Cobán es buena prueba: dos horas bajo el chipi chipi, con la ropa mojada desde la salida, sacan cualquier costura que roce. Para esa distancia busca tirantes anchos, una banda que no se suba al alzar los brazos, costuras planas en las licras y una camiseta sintética, no de algodón, que mojada pesa.
Capas para subir al Acatenango y pasar la noche:
la caminata al campamento hace sudar, y ese mismo campamento amanece cerca de cero grados o más abajo. Sube con una camiseta deportiva de manga larga que saque el sudor y unas licras gruesas o mallas de montaña, porque las delgadas del gym dejan pasar el viento, y lleva un fleece, una chumpa acolchada y un impermeable. La playera de algodón es el error de siempre: se empapa al subir y se enfría en cuanto paras. El fleece y los rompevientos son lo más seguro de comprar usado: no tienen elástico que se gaste.
Licras de marca a precio de lista y rebajadas:
unas licras de correr o de entrenamiento Nike, adidas o Under Armour andan entre Q500 y Q600 a precio de lista, y esas líneas se rebajan seguido y con fuerza. Unas usadas compiten con unas nuevas rebajadas, no con la etiqueta, y tienen que quedar bastante por debajo, porque lo que pagaste fue el estiramiento y cada lavada se lleva un poco.
Unas licras usadas, revisadas contra la luz:
estira el trasero y las rodillas frente a una lámpara fuerte. Si se ve la piel o asoman hilos claros, se van a transparentar en la sentadilla. Busca motas en la entrepierna y revisa si la pretina se enrolla. El calor de la secadora debilita el elastano y el suavizante tapa las fibras, que dejan de sacar el sudor; así una prenda se ve nueva y ya no ajusta. En un top, si la banda se siente floja en reposo, ya no sostiene; uno que se usa varias veces por semana dura entre seis meses y un año. Las licras de marca se copian. Las Lululemon originales traen un pequeño círculo impreso con la talla dentro de la bolsita de la pretina, y las prendas Nike llevan un código de estilo en la etiquetita interior que, al buscarlo, debe mostrar el mismo modelo y color.
Fotos de la pretina y la entrepierna para vender un conjunto:
lávalo antes y tómale fotos con luz de día: frente, espalda, las etiquetas de talla y tela, el interior de la pretina y la entrepierna de cerca. Pon la talla, el soporte y rango de copa del top, y si trae las copas removibles. Di cuántas veces se usó y si fue a la secadora; un top con sus licras a juego se vende más rápido junto. Quien llegue a verlo va a estirar el trasero contra la luz antes de pagarte, así que hazlo tú primero y cuenta en el anuncio lo que viste.