Zapatillas Para Mujer

Compra y vende zapatillas para mujer en Guatemala.

En Guatemala las zapatillas son las de vestir; para la calle y el gym les decimos tenis: los blancos de cuero que van con jeans a la oficina, los adidas bajitos de gamuza con suela de goma color miel, unos Converse de lona y los acolchonados para caminar el domingo por la Avenida Las Américas. Nuevos en caja o de segunda mano, lo que decide es lo mismo: la talla americana en la etiqueta de la lengüeta, cuánta suela les queda y si el corte es de cuero, gamuza o lona. Pide una foto de las dos suelas de frente antes de quedar.

Cuero, gamuza o lona en unos tenis de calle:

el material del corte decide cómo se gastan y cómo se limpian. Los de cuero tipo cancha, como los Nike Air Force 1 o los adidas Stan Smith, van sobre una suela gruesa y plana, se limpian con un trapo húmedo y tardan unos meses en ablandarse. Los de gamuza como los Samba, Gazelle o Handball Spezial son bajos y angostos, con suela delgada de goma, y se sienten más cerca de una pantufla que de un tenis de correr. Los Converse y Vans de lona son los más livianos y los más fáciles de reponer, y también los primeros en verse cansados. Los Converse se tallan con números de hombre, así que lee la talla de mujer impresa junto a la de hombre en la lengüeta antes de dar por hecha la tuya. Flats, sandalias y zapatos de vestir están en zapatos de mujer.

Un domingo en la Reforma durante Pasos y Pedales:

la avenida se cierra a los carros y se llena de gente caminando, corriendo y patinando, y una mañana entera sobre asfalto es donde un tenis para correr o caminar, con entresuela gruesa y suave, se gana su lugar. Unos Samba planos mandan cada paso directo al talón. Las clases del gym piden lo contrario: suela firme y plana, con soporte a los lados para sentadillas, zumba y pasos laterales, porque un tenis de correr alto y blando se te tuerce en el movimiento de lado. Las licras, los tops y el resto de la ropa para esas sesiones están en ropa deportiva para mujer.

Clásicos de Nike y adidas, nuevos y con pocas puestas:

los de cuero tipo cancha y los de gamuza de las dos marcas grandes andan entre Q1,100 y Q1,300 nuevos, y unos Converse de lona entre Q450 y Q850. Unos tenis de calle usados valen por cómo se ven, porque verse limpios es todo el chiste: un par con pocas puestas, todavía blanco y en su caja, se acerca al precio nuevo cuando ese color ya no se consigue, y un par arrugado con la suela gris se cae de precio aunque le quede mucho uso. Con los de correr es al revés: pierden valor por la distancia que llevan en la entresuela, no por los raspones en la malla.

Arrugas, suelas y la etiqueta de la lengüeta en un par usado:

las arrugas en la punta de un par de cuero son normales; el cuero cuarteado o una suela que se despega en la punta, no. Voltea los de gamuza: la goma se alisa primero bajo la planta, y un talón pelón quiere decir que han caminado bastante. En los de lona, revisa donde la puntera de hule se une con la tela y el doblez junto al dedo chiquito, que es por donde se rompen. A los de correr ponlos sobre una mesa y míralos desde atrás: si uno se inclina hacia adentro, ya cedió de ese lado y te va a llevar el paso igual. La etiqueta de la lengüeta debe traer la talla y un código de producto que coincida con la caja y que, al buscarlo, muestre el mismo color. Los modelos más buscados se copian mucho; costuras disparejas y un olor fuerte a químico adentro del zapato son las señales de siempre.

Tenis que llegaron en una encomienda con la talla equivocada:

muchos pares casi nuevos empiezan así, como un regalo de la familia en Estados Unidos que nunca se estrenó, a veces todavía con caja y etiqueta. Si es tu caso, dilo, y pon la talla americana de mujer que trae la lengüeta, no la que usas siempre. Si ya los usaste, tómales fotos con luz de día por los dos lados, las dos suelas de frente, el interior del talón y la etiqueta, y cuenta cuánto tiempo los usaste y para qué: oficina, gym o caminar. Límpialos antes de las fotos y avisa si están repintados o tienen blanqueador en la suela. Quien venga desde Villa Nueva o Chiquimula va a querer probárselos, así que busca un punto de encuentro donde pueda sentarse y amarrárselos bien.