Celulares
Compra y vende celulares en Guatemala.
Fuera de las ciudades, una de las dos redes celulares del país suele entrar donde la otra se cae, y por eso en Guatemala un teléfono que aguanta dos líneas vale más de lo que dice su ficha. En cualquier celular, nuevo o usado, conviene saber antes que nada si lleva dos chips, un chip y una eSIM, o solo eSIM. Después viene la elección de siempre entre un iPhone y las muchas marcas Android, junto a los celulares de teclas y algún Lumia para coleccionistas. Pregúntele al vendedor en qué red lo ha usado y si ya probó las dos ranuras.
Donde se separan el iPhone, los Android y los Lumia:
en el sistema operativo, que decide las aplicaciones, las cuentas y cuántos años de actualizaciones recibe el teléfono. Los celulares iPhone usan iOS y los hace una sola marca, así que la decisión es sobre todo de generación, tamaño y almacenamiento. Los celulares Android van de Samsung, Xiaomi, Motorola y Honor a marcas económicas, y ahí los años de actualizaciones pesan tanto como el equipo. Los celulares Windows son cosa de coleccionista: Microsoft les quitó el soporte y WhatsApp ya no funciona en ellos, así que un Lumia es una curiosidad y no un teléfono para el día a día. Junto a ellos están los celulares de teclas para un abuelo; forros, cargadores y vidrios templados van en accesorios para celular. Cambiarse de sistema pide planificación: una copia de iCloud no se restaura en un Android, ni una de Google Drive en un iPhone, así que pase sus chats de WhatsApp de teléfono a teléfono antes de entregar el viejo.
Celulares para andar con doble chip:
hay tres formas, y el anuncio casi nunca dice cuál. La mayoría de los Android de gama media aceptan dos chips físicos, pero en muchos modelos económicos la segunda ranura es la misma de la memoria, y toca escoger entre otra línea o más espacio. Los iPhone vendidos en Guatemala combinan un chip con una eSIM. Los comprados en Estados Unidos del 14 en adelante, los modelos recientes traídos de México y el iPhone Air, venga de donde venga, no traen bandeja y funcionan solo con eSIM, que las dos redes del país activan siempre que el teléfono esté liberado.
La reparación escondida en un celular usado barato:
casi siempre es la batería o la pantalla, y los talleres cobran tarifas conocidas por las dos. Una batería nueva va de unos Q300 en un teléfono viejo o económico a cerca de Q1,000 en un iPhone Pro reciente, y una pantalla, de unos Q600 en un Android de gama media a bastante más de Q3,000 en un iPhone reciente con servicio autorizado. Buena parte de esa diferencia está en el tipo de repuesto: la misma pantalla de iPhone puede costar el doble en original que en genérica. Reste esa cantidad cuando el teléfono ya no llega a media tarde o tiene la pantalla estrellada en una esquina, y pregunte si alguna reparación usó repuesto original: una pantalla genérica suele explicar por qué un celular se anuncia bastante más barato que otro del mismo modelo.
Cómo se nota que un celular ya fue abierto:
revise el borde de la pantalla: una abertura, una línea de pegamento o un marco que sobresale. Un panel de repuesto suele tener un color o un brillo un poco distinto al original, y en un iPhone, en Ajustes, General, Información, aparece cualquier pieza que no sea original o que no corresponda a ese teléfono. Luego pruebe lo que primero rompen los golpes y el agua: el Face ID o el lector de huella, las dos cámaras, el auricular en una llamada y el puerto de carga con su propio cable. Al final haga una llamada en cada ranura con un chip de cada red: un teléfono que solo agarra señal en una es de una sola línea, diga lo que diga el anuncio.
Un anuncio de celular que responda primero lo del chip:
diga cuántas líneas aguanta el teléfono y de qué forma, dos chips, chip más eSIM o solo eSIM, y si está liberado. Ponga el modelo exacto, el almacenamiento, la salud de la batería si el teléfono la muestra y cada reparación, aclarando si el repuesto fue original. Fotografíe la pantalla encendida, las esquinas y el vidrio de la cámara, y tenga a mano la caja para que el comprador compare el IMEI. Si su línea está en una eSIM, pásela al teléfono nuevo antes de borrar el viejo, y después cierre la sesión de iCloud o de Google y restablézcalo. Quien venga desde Jutiapa o Totonicapán va a traer sus propios chips para probar las dos ranuras, así que quede en un lugar donde las dos redes tengan señal.