Celulares Android

Compra y vende celulares Android en Guatemala.

Junto a los Galaxy de Samsung están los Redmi y Poco de Xiaomi, los Moto G de Motorola y los Honor, Infinix y Tecno de precio más bajo, nuevos en caja o usados. Muchos salieron de un paquete prepago de una compañía, y un celular vendido así puede seguir amarrado a esa red mucho después de que se acabó el saldo. Que esté liberado y cuántos parches de seguridad le quedan al modelo son los dos datos que de verdad fijan el valor de un Android de segunda mano.

Celulares Galaxy, Redmi y Moto, de gama de entrada a plegable:

en la gama baja, los Galaxy A más sencillos, la línea Redmi A y los Honor, Infinix y Tecno compiten por batería y tamaño de pantalla y sacrifican velocidad y memoria para lograrlo. La mayoría se queda en el medio: un Galaxy A36 o A56, un Redmi Note o un Moto G traen pantalla AMOLED y una cámara que responde bajo techo. Más arriba están los Galaxy S y S Ultra, los Pixel de Google y los Xiaomi de número, y después los plegables Galaxy Z Flip, Z Fold y Motorola Razr, con una bisagra que también se gasta. Si todavía está pensando en Apple, los celulares iPhone van aparte, y forros, cargadores y vidrios templados están en accesorios para celular.

Almacenamiento y soporte de parches en un celular Android:

compre más memoria de la que cree necesitar, porque las fotos y los audios de WhatsApp llenan el teléfono más rápido que las aplicaciones, y la ranura para memoria ya casi solo aparece en modelos baratos. El soporte de actualizaciones corre desde el lanzamiento del modelo, no desde el día en que usted lo compra, así que un celular que pasó mucho tiempo guardado en bodega ya gastó parte de él. Samsung y Google prometen el más largo; varias marcas económicas, muy poco.

Precio de un Galaxy o Redmi nuevo frente a un gama alta usado:

un Galaxy A o un Redmi Note de gama media nuevo cuesta entre unos Q1,500 y Q4,000 en Guatemala, mientras que un Galaxy S Ultra actual anda entre Q12,000 y Q15,000. Por eso tienta un gama alta usado: con dos o tres años encima, un Ultra se vende por poco más que un gama media nuevo, porque quien se lo lleva hereda una batería que ya dio lo mejor y menos años de parches. Samsung promete seis años de actualizaciones en los Galaxy A recientes y siete en la serie S, así que un S bien cuidado puede tener más soporte por delante que un económico recién salido de la caja.

IMEI, red y cuenta de Google en un Android usado:

marque *#06#, compruebe que el número coincide con la caja, y búsquelo en la consulta en línea de la SIT de teléfonos reportados como robados o extraviados. Meta su propio chip y haga una llamada para saber si está liberado; quitar el amarre le toca al dueño original y no se resuelve en el momento. Después pida que el vendedor cierre su cuenta de Google y restablezca el teléfono frente a usted. Si al encenderlo pide la cuenta del dueño anterior, no pague: solo esa persona puede quitar el bloqueo. Un “Ultra” sin caja, regalado y con un IMEI que no cuadra casi siempre es un clon.

Pantalla y batería de un Galaxy o Redmi de segunda mano:

una imagen gris lisa con el brillo al máximo delata el quemado de la AMOLED, y una línea verde vertical en un Galaxy suele crecer en vez de desaparecer. Colores apagados o un lector de huella en pantalla que ya no responde casi siempre indican que le pusieron un repuesto barato. Una pantalla que se levanta en una orilla delata una batería inflada: mejor dejarlo ir. En un Samsung, la app Samsung Members hace un diagnóstico que incluye la batería y el puerto de carga.

Cómo anunciar su Galaxy, Redmi o Moto G:

ponga el código exacto del modelo que sale en Acerca del teléfono, porque hay varios Redmi Note con soportes distintos, además del almacenamiento, la fecha del último parche y si está liberado o amarrado a una red. Fotografíe la pantalla encendida sobre fondo liso, las esquinas del marco y el vidrio de la cámara, y cuente cualquier reparación. Quite sus cuentas de Google y Samsung antes de restablecerlo y tenga lista la caja con el IMEI que coincide: quien venga desde Villa Nueva o Chimaltenango a recogerlo querrá comparar ese número y ver que el celular agarra su propio chip antes de soltar el dinero.