Computadoras

Compra y vende laptops, computadoras de escritorio y componentes en Guatemala.

El Bono 14 en julio y el aguinaldo en diciembre son cuando muchas familias guatemaltecas cambian de computadora, y la que sale casi nunca ha dejado de funcionar: termina a la venta, completa o por piezas. Las laptops y las torres, nuevas y usadas, van de la mano con las piezas que se compran para alargarle la vida a una vieja, del SSD y la memoria RAM a la tarjeta de video, más los monitores e impresoras de alrededor. Muchas veces una compu lenta pide un disco más rápido y no un dueño nuevo, así que conviene ver las piezas antes que el equipo completo.

Laptops, torres y las piezas que se venden sueltas:

casi todo lo que cambia de dueño es una máquina completa o un pedazo de una. Las laptops sacrifican espacio para mejoras a cambio de ir a todos lados. Las computadoras de escritorio, de la torre completa a las todo en uno y las mini PC, rinden más por el mismo dinero y aceptan piezas nuevas durante años. Las mejoras se mueven en componentes de computadora, donde circulan tarjetas de video, memorias y procesadores, y en almacenamiento y discos duros, casi todo SSD. A una torre le falta pantalla, que se busca en monitores; una oficina en casa necesita alguna de las impresoras, y la señal que no llega al cuarto del segundo piso se resuelve con los routers y equipos mesh de redes.

Un SSD y una memoria antes que una computadora nueva:

a una máquina lenta muchas veces le falta una de las dos, no está gastada. Una laptop que todavía trabaja con disco duro mecánico parece otra con un SSD, y más memoria evita que se ahogue con el navegador lleno de pestañas. Las dos sirven solo si las piezas son compatibles. La memoria tiene que ser de la generación de la tarjeta madre, DDR4 o DDR5, y las laptops usan módulos SO-DIMM, más cortos; muchas delgadas la traen soldada para siempre. Una ranura M.2 puede aceptar discos NVMe o solo SATA, y el manual dice cuál. Una tarjeta de video pide espacio en el gabinete y una fuente de poder con margen y los conectores correctos. Cuando lo que frena es el procesador, ninguna mejora lo arregla, y ahí sí toca comprar equipo completo.

Memorias, SSD y tarjetas de video frente a una laptop nueva:

una mejora básica, un SSD de capacidad media y una segunda memoria, sale en unos Q1,500 con piezas nuevas, cerca de un tercio de una laptop nueva de uso diario, y por eso conviene mejorar mientras el procesador todavía responde. Esos mismos precios hacen que una memoria o un disco que salió de una máquina mejorada merezca anunciarse en vez de quedarse en una gaveta. Las tarjetas de video son las que mejor guardan su valor, porque el gamer las busca usadas para no pagar una nueva. Una laptop Windows común con algunos años encima vale mucho menos: hay muchísimas, y la batería, las bisagras y el teclado ya cargan años de uso diario.

Minería, capacidad falsa y piezas sueltas:

cada pieza esconde su historia a su manera. Pregunte cómo se usó la tarjeta de video: una que pasó meses minando día y noche trae ventiladores gastados y pads térmicos cansados aunque se vea limpia, y unos ventiladores que traquetean o rugen en reposo la delatan. Las memorias USB, las tarjetas de memoria y los SSD baratos se falsifican para que reporten una capacidad que no tienen, y eso solo se nota cuando los archivos desaparecen al llenarse el disco. Si algo parece demasiado barato, vale la pena esperar una prueba completa de escritura y verificación con H2testw en Windows o F3 en Mac. Una pieza suelta que «funcionaba cuando la quitaron» no trae ninguna prueba, así que pida verla trabajar en la máquina del vendedor, o acuerden instalarla en la suya antes de pagar.

Una torre retirada, completa o por piezas:

una torre vieja cuyo procesador ya nadie quiere puede valer más desarmada, porque la tarjeta de video, el SSD y la memoria tienen cada uno su propio comprador, mientras que una laptop casi siempre se vende mejor entera. Si es una pieza, ponga el modelo exacto de la etiqueta, diga en qué equipo la probó y guarde la caja de la tarjeta de video, que los compradores sí piden. Antes de entregar cualquier disco o computadora, cierre sus cuentas y haga un borrado seguro: un formateo rápido deja archivos recuperables. Casi todos querrán verla funcionar, vengan de Villa Nueva o de San Marcos, así que tenga la torre o la tarjeta conectada a un monitor y un teclado cuando lleguen. Una tarjeta entregada en su caja sin encender vale menos que una que el comprador vio correr un juego.