Almacenamiento & Discos Duros

Compra y vende discos duros y SSD en Guatemala.

En Guatemala muchos discos duros nunca están dentro de una computadora: giran día y noche en el DVR de las cámaras de una casa o un negocio. Junto a esos discos de vigilancia WD Purple y SkyHawk están los SSD SATA que reviven una laptop lenta, las unidades M.2 NVMe de las máquinas más nuevas, los discos externos Seagate, WD y ADATA para respaldos, y las memorias USB y micro SD. Se venden nuevos y usados, y lo que define cuánto vale uno usado no se ve por fuera: las horas que lleva encendido, los datos que se le han escrito y si alguna vez se cayó.

La ranura de tu laptop o torre elige el disco:

un SSD SATA de 2.5 pulgadas va donde estaba el disco duro viejo de una laptop, y es la forma más barata de revivir una compu lenta antes de cambiarla por una de laptops. Las laptops y computadoras más nuevas usan unidades M.2, y ahí la etiqueta importa: el NVMe es varias veces más rápido que el SATA, pero algunas ranuras M.2 viejas solo aceptan el tipo SATA, así que revisa el manual antes de comprar. Los discos mecánicos son más lentos, pero siguen siendo lo barato para guardar terabytes de fotos, video y respaldos: de 3.5 pulgadas para torre y de 2.5 para laptop y estuches externos. Lo común es tener los dos: SSD para Windows y disco duro para lo demás. Las torres completas están en computadoras de escritorio y las tarjetas madre sueltas en componentes de computadora.

Discos de vigilancia que salen de un DVR:

los WD Purple y Seagate SkyHawk están hechos para grabar video sin parar, y son los que normalmente llevan los DVR y NVR de las cámaras de casas y negocios. Antes de comprar uno para tu grabador, revisa la capacidad máxima que acepta, porque uno más grande quizá ni lo reconozca; los grabadores están en seguridad y vigilancia. El DVR formatea el disco a su manera, así que las grabaciones no se abren en una PC, y si lo pasas a una computadora hay que formatearlo de nuevo. Uno usado sirve para guardar archivos en una torre, pero un disco que grabó día y noche ya suma más horas que casi cualquier disco de una PC de casa, y su precio tiene que reflejarlo.

La velocidad de un SSD contra el espacio de un disco externo:

nuevo, un SSD de 1TB va desde unos Q1,000 si es SATA hasta cerca de Q1,800 si es un NVMe rápido, y con ese mismo dinero te llevas un disco externo mecánico con dos a cuatro veces la capacidad. Un SSD usado vale lo que diga su lectura de salud, porque la memoria flash se gasta con lo que se le escribe, no con los años: uno con casi toda su vida útil por delante, y la captura que lo demuestre, puede pedir cerca del precio de nuevo. Un externo mecánico usado sin prueba es una apuesta, porque un golpe que no dejó marca en el estuche igual pudo dañar los cabezales.

Horas de uso y el contador borrado del disco «nuevo»:

pide la lectura SMART del disco antes de salir a verlo. En un disco duro, fíjate en las horas encendido y en los sectores reasignados y pendientes: cualquier valor arriba de cero ahí es un disco que ya empezó a fallar. En un SSD, mira el porcentaje de vida que le queda y el total de datos escritos. En persona, escucha si hace clic o si arranca, se detiene y vuelve a arrancar. Muchos externos delgados traen el conector USB soldado a la propia placa del disco: mueve el cable mientras copia, porque un conector flojo ahí no tiene arreglo barato. Si un disco de mucha capacidad se ofrece como nuevo a un precio que no cuadra, desconfía: así se han colado discos de centros de datos con el contador de horas borrado. Revisa el número de serie con el fabricante y cómpralos solo sellados.

Antes de que un disco con tus fotos o grabaciones cambie de manos:

bórralo bien, porque un formateo rápido deja archivos que un desconocido puede recuperar. Usa el formateo completo en un disco duro, la herramienta de borrado del fabricante en un SSD y la opción de formatear del propio DVR en un disco de vigilancia. En el anuncio pon la capacidad, la interfaz y el tamaño exactos, agrega una captura de la lectura de salud con las horas a la vista y di si salió de una laptop, un NAS o un DVR. Si es externo, incluye el estuche y el cable. Quien viene desde Chimaltenango o Puerto Barrios quiere verlo funcionar, así que lleva una laptop y un adaptador USB a SATA para que lea la salud del disco ahí mismo.