Computadoras De Escritorio
Compra y vende computadoras de escritorio en Guatemala.
Aquí, cuando alguien dice CPU casi siempre habla de la torre completa y no del procesador, y en esa caja está el valor de una computadora de escritorio. Hay equipos nuevos y usados: desde las HP ProDesk y Dell OptiPlex compactas que dieron de baja las empresas, pasando por torres armadas con piezas estándar en tiendas de computación de barrio o vendidas bajo marcas como NSX, hasta los all-in-one de HP y Lenovo y la Mac mini. Monitor, teclado y mouse se reponen barato; gabinete, tarjeta madre, procesador y fuente son lo que de verdad hay que revisar.
Torres completas, equipos compactos de oficina y all-in-one:
lo que de verdad los separa es cuánto te dejan cambiar después. Una torre completa recibe una tarjeta de video grande, más discos y una fuente más potente, lo que pide quien juega o edita video. Los equipos compactos que usan las oficinas caben debajo del monitor, pero solo aceptan tarjetas de perfil bajo, y su tarjeta madre y su fuente casi nunca sirven en otro gabinete. En un all-in-one, si se quiebra el panel o falla la tarjeta madre, se va la computadora entera. Las mini PC y la Mac mini casi no se abren, así que cómpralas con toda la memoria y el almacenamiento que vayan a necesitar. A la torre le falta pantalla, que encuentras en monitores, y la RAM, el SSD o la tarjeta de video para mejorarla después están en componentes de computadora.
Torres armadas, equipos NSX y la licencia de Windows que no viene:
una torre armada con piezas estándar se mejora pieza por pieza, algo que una caja de oficina de marca casi nunca permite. El problema está en el sistema operativo. Muchas armadas, y las versiones con FreeDOS de marcas económicas como NSX, salen de la tienda sin Windows, así que cuando dos torres se ven iguales en papel, averigua cuál trae licencia activada antes de comparar procesadores. Una licencia comprada aparte en software puede volver más cara la torre que parecía más barata.
La línea de Windows 11 y lo que le hace al precio de una torre:
pasa por el procesador. Windows 11 no se instala oficialmente en la mayoría de procesadores Intel anteriores a la octava generación ni en los Ryzen de primera generación, y Windows 10 ya no recibe las actualizaciones de seguridad normales: lee el nombre completo del procesador, no solo «Core i5». Una torre de oficina reacondicionada que pasa esa línea y trabaja con SSD anda entre Q3,500 y Q4,000, mientras que una caja más vieja con monitor incluido puede salir en menos de Q2,000. Todavía aguanta hojas de cálculo, pero en un sistema sin parches, y eso se nota en el precio. En una torre nueva, la licencia de Windows explica unos Q1,000 de diferencia entre la versión con FreeDOS y la misma máquina con Windows instalado. Una PC gamer usada vale más o menos lo que vale su tarjeta de video, así que su precio sigue la generación de la tarjeta y no la del procesador.
El disco, el disipador y la fuente de un CPU usado:
son los que cuentan cómo lo trataron. Pide verlo encendido y abre CrystalDiskInfo, que lee el estado de salud del disco y sus horas de uso. Con disco mecánico cualquier equipo se siente lento, aunque un SSD lo arregla barato. Con la tapa lateral abierta, el polvo apelmazado entre las aletas del disipador indica que trabajó caliente. Una fuente que truena, zumba o huele a quemado es motivo para irte. En una PC gamer, GPU-Z detecta muchas tarjetas modificadas para hacerse pasar por un modelo mejor, y un juego corriendo hasta que el gabinete esté bien caliente muestra si se traba o pierde rendimiento. En un all-in-one, pon una pantalla toda blanca y luego una toda negra para encontrar píxeles muertos y fugas de luz.
Un anuncio de CPU que deja claros Windows y el monitor desde el inicio:
di qué versión de Windows tiene instalada y si está activada. Pon el modelo de la etiqueta del gabinete o, si lo armaste tú, el procesador, la tarjeta de video, la RAM, el almacenamiento y los watts impresos en la fuente, y toma fotos del gabinete abierto y de la pantalla de Sistema. Aclara si el monitor, el teclado y el mouse van incluidos, y borra el disco y reinstala Windows antes de entregarlo. Quien haga el viaje desde Amatitlán o Santa Cruz del Quiché necesita pantalla y teclado solo para ver funcionar una torre, así que ten un juego conectado y deja que la vea arrancar hasta el escritorio recién instalado.