Colchones Para Cuna
Compra y vende colchones para cuna en Guatemala.
En Guatemala, la mayoría de colchones para cuna son una plancha de espuma con forro ahulado: tela acolchada arriba, una cara de PVC abajo y una costura que le da toda la vuelta. A la par aparecen los de doble cara, más gruesos, con un lado firme para los primeros meses y otro más suave para después, algunos de resortes y las colchonetas delgadas que van en el fondo de la cuna corral plegable. Los hay nuevos y usados, y muchos usados salen de la casa junto con su cuna. El que siempre estuvo debajo de un protector impermeable es el que vale la pena preguntar.
Espuma ahulada, el colchón para cuna con que empieza casi toda familia:
un bloque de espuma con la cara de arriba acolchada, la de abajo de PVC y un forro que no se quita. Es liviano, barato y se limpia con un trapo, y su punto débil es el plástico: cuando el PVC se raja en una esquina o se abre una costura, lo que se derrama llega a la espuma y ahí se queda. Los de doble cara traen un lado más firme para bebé y otro más suave y acolchado para cuando ya camina, así que se le da vuelta en vez de comprar otro. Los de resortes son menos comunes y más pesados y mantienen mejor la orilla, pero un resorte zafado no tiene arreglo. Los importados de espuma muchas veces llegan empacados al vacío y enrollados, y necesitan un tiempo fuera del plástico para recuperar su grosor.
Un colchón para cuna tiene que servirle a la cuna y a la cama que sigue:
debe llenar el marco, quedar plano sobre la base y dejar el barandal de arriba bien por encima en la posición más baja, así que uno más grueso no siempre es mejora en una cuna poco honda. La mayoría de camas infantiles están hechas para el colchón de cuna estándar, por eso uno bueno tiene una segunda vida cuando se guarda la cuna. La colchoneta de la cuna corral es otra cosa: más delgada, más chica y cortada para su propio corral, no reemplaza a un colchón de cuna ni va encima de uno. La sábana ajustable y el protector impermeable de la ropa de cama para bebés son lo que mantiene cualquiera de ellos en estado de reventa.
Espuma ahulada sencilla frente a un colchón de doble cara:
un colchón para cuna de espuma ahulada de unas cuatro pulgadas de grueso cuesta entre Q400 y Q600 nuevo, y uno de doble cara o de espuma importada más gruesa llega a dos o tres veces eso. Ese piso tan bajo marca el mercado de usados. Uno sencillo, solo, se vende por poco, porque uno nuevo está al alcance de casi cualquiera, y la mayoría cambia de manos junto con la cuna. El de doble cara o el más grueso que pasó su vida debajo de un protector, con el PVC entero y sin aureolas arriba, es el que conserva una buena parte de lo que costó.
Apretar, oler y darle vuelta a un colchón para cuna usado:
empuja el centro y después cada orilla con la palma abierta. La espuma buena regresa de inmediato; la cansada se queda hundida, se siente más suave donde dormía el bebé o deja que la orilla se doble bajo la mano. Dale vuelta y revisa la cara de PVC con luz de día, porque ahí se esconden las rajaduras, lo despegado y las manchas viejas. La espuma que se ve amarilla por una rotura solo se oxidó, pero la que se desmorona en una costura abierta ya no sirve. Las aureolas pálidas arriba son accidentes viejos, y un olor agrio que vuelve después de un día al aire quiere decir que el líquido llegó hasta adentro. En uno de resortes, híncate encima, escucha si rechina y busca algún resorte que se sienta por la tela. Pregunta cuántos niños durmieron en él y si siempre tuvo protector.
Anunciar un colchón para cuna, con foto de abajo:
copia el largo, el ancho y el grosor de la etiqueta en vez de medir el forro, y di si es de espuma o de resortes y si tiene una cara o dos. Fotografía las dos caras, cada esquina del PVC y la etiqueta. Indica cuántos años tiene, cuántos niños lo usaron, si siempre tuvo protector y si va con la cuna o solo. Una familia que viene de Huehuetenango o de Retalhuleu va a pedir la foto de abajo antes de salir, así que ponla de primera. A diferencia de la cuna, el colchón no pide herramienta ni carro: uno de espuma se va parado en un tuk-tuk, envuelto en una bolsa para que no le caiga el polvo del camino.