Sillas De Coche Para Bebés

Compra y vende sillas de carro para bebé en Guatemala.

Una silla para carro vale lo que vale su instalación en el carro donde va a viajar, y aquí ese carro muchas veces es un usado importado de Estados Unidos o un picop con el asiento de atrás apretado. Portabebés que se sueltan de su base, sillas convertibles que pasan de ir hacia atrás a ir hacia adelante y boosters para niños en edad escolar aparecen nuevos en caja y usados, de familias cuyo hijo ya pasó a la siguiente etapa. Antes que las fotos, pide la etiqueta de la carcasa: el modelo y la fecha de fabricación dicen más que cualquier imagen.

El portabebé que se engancha en su base:

va mirando hacia atrás desde el primer viaje a casa, se saca por el asa para entrar al bebé dormido sin desabrocharlo y en muchos modelos se monta en un carruaje de la misma línea. A la mayoría de bebés el portabebé les queda chico cerca de su primer cumpleaños, más por largo que por peso. Después viene la convertible, que se queda en el carro, va hacia atrás mientras sus límites lo permitan y luego se voltea hacia adelante con su propio arnés; las todo en uno terminan como booster. El booster, con respaldo o sin él, sube al niño para que el cinturón del carro le cruce el hombro y le quede bajo en la cadera. Ojo con el nombre: aquí portabebé es tanto la silla del carro como los fulares y mochilas de portabebés, así que confirma de cuál habla el anuncio.

La silla en un carro importado o en un picop de cabina sencilla:

la mayoría de carros que circulan en Guatemala llegaron usados de Estados Unidos, y todos menos los más viejos traen las barras de anclaje escondidas en el pliegue del asiento de atrás, donde una silla con conectores LATCH se engancha directo. Sin ellas, cualquier silla se puede fijar con el cinturón siguiendo la ruta marcada en su carcasa. El booster necesita cinturón de tres puntos; el de pura cintura que queda en el centro de algunos asientos traseros no sirve. En un picop, una bolsa de aire que se abre contra el respaldo de una silla que va hacia atrás es justo el golpe que no está hecha para aguantar, así que en cabina sencilla una silla hacia atrás solo funciona si la bolsa del copiloto se puede apagar. Pruébala en el carro antes de pagar: una convertible que cabe holgada en una camioneta puede dejar al copiloto sin espacio para las rodillas en un sedán compacto.

Lo que vale una silla para carro y la palabra de quien la vende:

un portabebé nuevo con su base arranca en unos Q1,500, y una convertible que acompaña al niño hasta la edad del booster anda entre Q2,200 y Q2,600, con las marcas premium bastante más arriba. Usada, una silla se vende por bastante menos, y casi toda esa rebaja es lo que cuesta creerle a un desconocido que nunca estuvo en un choque, porque por fuera nada lo demuestra. La que viene con su manual, su cojín reductor y una historia que el vendedor pone por escrito es la que mejor conserva su valor. Un portabebé sin base solo se instala con cinturón: pide la base o pide rebaja.

Una silla usada empieza por las calcomanías de la carcasa:

nombre del modelo, número de modelo y fecha de fabricación, al costado o abajo. Si se las arrancaron, no hay forma de buscar un retiro del fabricante ni de saber cuándo vence según la marca, así que mejor déjala. Pregunta directo si estuvo en algún choque, aunque sea leve, y si entre usos andaba suelta en la palangana del picop. Quita la funda y busca abolladuras en el duroport y líneas blancas de tensión en el plástico, sobre todo donde pasa el cinturón. Abrocha y suelta el arnés varias veces: tiene que hacer clic limpio y abrir con una presión firme. Desconfía de las sillas nuevas muy baratas que se venden en línea sin etiquetas del fabricante ni manual: las falsificaciones existen y se ven bien.

Las fotos de una silla para carro antes de anunciarla:

primero las etiquetas, con el modelo y la fecha bien legibles, y luego la silla de frente, por detrás y sin funda si ya la lavaste. Di claramente si ha estado en un choque; si lo estuvo, ya cumplió su función y no debe pasar a otro niño. Incluye el manual, el cojín reductor y la segunda base si la tienes, y cuenta si en tu carro iba con anclajes o con cinturón. Una familia que viene manejando desde Jalapa va a querer instalarla en su propio asiento de atrás antes de soltar el dinero, así que cítense donde puedan parquear y denles tiempo para apretar bien las correas.