Iluminación
Compra y vende lámparas y luminarias en Guatemala.
Un farol de hierro forjado salido de un taller de Antigua puede colgar décadas en un corredor y sobrevivir a la casa para la que se compró, por eso tantos cambian de dueño cuando una familia se muda. La iluminación va desde esos faroles coloniales y las arañas de vidrio hasta los plafones LED sencillos, las colgantes de comedor, las de lectura y las bombillas recargables que mantienen alumbrado un cuarto cuando se va la luz. Lo nuevo y lo usado van juntos. Antes de escribirle al vendedor, conviene saber la altura de tu techo, qué rosca llevan tus bombillas y si buscas algo conectado al techo o una lámpara de tomacorriente.
Plafones, colgantes y arañas en un solo punto de luz del techo:
casi todos los cuartos tienen una sola salida para lámpara en el centro del techo, y ese punto decide más que el gusto. El plafón va pegado al techo y reparte la luz pareja, por eso es lo normal en dormitorios y apartamentos de techo bajo. La colgante baja con cable o cadena sobre la mesa del comedor o el desayunador y tira la luz hacia abajo, y solo tiene sentido con la mesa debajo. Una araña de vidrio o cristal pide techo alto y un anclaje que aguante su peso, no solo la cajita plástica de la lámpara anterior. En toda lámpara de techo pesa una diferencia: LED integrado o rosca para bombilla. El plafón de LED integrado es delgado y barato, pero cuando fallan sus LED o el driver, se tira entero. El que lleva rosca solo pide bombillas nuevas, de rosca normal o de la pequeña tipo vela. Las lámparas de mesa y de pie se saltan la instalación y se van contigo en la mudanza. Un aplique junto a los espejos del baño o del pasillo necesita salida eléctrica en la pared, y una luz de cuadro o un spot pequeño es lo que deja ver de noche una pieza de arte.
Faroles y lámparas coloniales de hierro forjado:
el hierro forjado es el estilo de aquí que no pasa de moda. Los talleres de Antigua llevan generaciones haciendo faroles, lámparas colgantes y brazos de pared. Una pieza forjada a mano pesa, tiene marcas de martillo, volutas un poco desiguales y uniones soldadas; las imitaciones importadas son de lámina troquelada, livianas e idénticas. En un farol usado, revisa la base y las uniones donde se descascaró la pintura, porque ahí empieza el óxido, sobre todo si estuvo afuera bajo el alero. Fíjate que los vidrios no estén rajados y ábrelo: una lámpara de hierro vieja muchas veces trae cable forrado de tela o ya quebradizo, y hay que cambiarlo antes de volver a colgarla.
Bombillas recargables y lámparas solares para cuando se va la luz:
en los pueblos donde la luz se va por horas o por días, de Teculután a Coatepeque, una bombilla recargable de emergencia sirve más que cualquier araña. Se enrosca en un portalámparas normal, se carga mientras hay luz y sigue alumbrando con su batería cuando se corta. Las lámparas solares de jardín y los kits con panelito y bombillas hacen lo mismo fuera de la red. Las dos pierden batería con los años, así que con una usada, cárgala completa, apágala desde el interruptor y mira cuánto dura de verdad. El golpe de voltaje al regresar la luz es también lo que quema las bombillas LED baratas y el driver de las lámparas integradas: si una LED usada parpadea, zumba o enciende débil, ya recibió su golpe.
Plafones LED y colgantes de comedor en tienda:
un plafón LED sencillo cuesta nuevo entre Q100 y Q400, y una colgante de tres luces para el comedor arranca alrededor de Q1,000. Un plafón de LED integrado de segunda mano cuesta venderlo, porque nadie sabe cuántas horas les quedan a sus LED y uno nuevo sale barato. En las colgantes, las arañas y el hierro forjado el precio usado todavía significa algo, siempre que prendan todos los brazos y el vidrio esté completo.
Fotos de la lámpara encendida y apagada antes de anunciarla:
toma una foto encendida, para que se vea la luz y cualquier brazo que no prenda, y otra apagada con luz de día para mostrar el acabado. Di qué rosca llevan los portalámparas, cuántas bombillas lleva y si van incluidas, el largo total con cable o cadena, y si la tapa del techo, los tornillos y los ganchos van en la bolsa. En hierro forjado, aclara si estuvo adentro o afuera y si ya lo repintaron. En una bombilla recargable o una lámpara solar, di cuánto dura con la carga completa. Una araña viaja mejor con sus cristales quitados y envueltos uno por uno, así que avísale al comprador que van en caja aparte: nadie quiere descubrir que falta una lágrima después de una hora de carretera.