Santa Cruz Barillas

Propiedades en Santa Cruz Barillas, Guatemala.

Barillas va del frío de las cumbres de El Quetzal y Nucá al calor húmedo de las selvas del Ixcán sin salir del mismo municipio, el más extenso de Huehuetenango. La cabecera ocupa una pequeña planicie a 1,450 metros, en la orilla del río Cambalam, en el extremo norte de los Cuchumatanes y con la frontera de México al otro lado del territorio. Aquí llega a venderse buena parte del café y del cardamomo que se cosecha en las aldeas, y ese comercio define dónde quiere construir la gente. En las seis zonas del casco urbano se ofrecen casas familiares y lotes cerca del mercado y de los colegios. Fuera de la villa lo que hay es tierra rural y fincas en producción, y el valor real de cada parcela depende mucho de su altura y del camino que llega hasta ella.

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Sobre Santa Cruz Barillas:

Barillas ocupa el extremo noreste del departamento de Huehuetenango. Al norte limita con México, al este con Chajul, Nebaj e Ixcán, en Quiché, al sur con Santa Eulalia y al oeste con San Mateo Ixtatán. La entrada principal es la RN-9N desde la cabecera departamental, que sube por Chiantla, San Juan Ixcoy, Soloma, Santa Eulalia y San Mateo Ixtatán antes de bajar a la villa; el tramo entre San Mateo y Barillas lleva años en obras de mejoramiento. Por el este se entra por la Franja Transversal del Norte desde Ixcán, dejando el asfalto en Río Espíritu para recorrer el último tramo de terracería. Hacia el oeste, otro camino de terracería pasa por Nentón y llega a la frontera con México en Gracias a Dios. Hay buses directos a Huehuetenango, y dentro del pueblo casi todo se mueve en tuc-tuc.

La economía gira alrededor del café y del cardamomo, y la villa es el lugar donde se compran y se venden. El café se da en las alturas medias; el cardamomo y el plátano, en las tierras más cálidas al norte de la cabecera. Los productores guardan la cosecha en su casa y la venden a intermediarios con bodegas en el casco urbano, desde donde sale hacia Cobán o la capital para exportarse. La Asociación Barillense de Agricultores, ASOBAGRI, reúne desde hace más de treinta años a productores de café orgánico certificado y de comercio justo de Barillas y del vecino Quiché. El maíz y el frijol se siembran en casi todo el municipio, sobre todo para el consumo de la familia. Fuera del campo hay poco empleo, y muchos jóvenes se van a Estados Unidos.

Dentro del municipio caben tres paisajes muy distintos. Hacia el Ixcán, en el noreste, el terreno baja de los mil metros y entra en selva caliente y húmeda; el centro, donde está la villa, es templado; el suroeste sube a las partes frías de los Cuchumatanes, alrededor de El Quetzal y Nucá. Lo que manda es la lluvia: Barillas está entre los lugares más lluviosos del país, y el noreste se lleva la mayor parte. Eso se traduce en caminos de terracería que se deterioran en invierno, laderas que se deslizan en puntos como Manantial Carretera y Vuelta Grande, e inundaciones en el río Ixcán y, en ocasiones, en el Cambalam a su paso por el casco urbano. Aquí un buen drenaje, un piso elevado y un techo pensado para aguaceros fuertes pesan más que en casi cualquier otro lugar del altiplano.

En el municipio viven más de cien mil personas, repartidas en cientos de aldeas, caseríos, cantones y fincas, y el q’anjob’al se habla a la par del español. Comunidades como Nueva Generación Maya, Yulmacap, Ojo de Agua Chancolín y San Ramón funcionan como pequeños centros de servicios para su propia región. En la villa están el mercado municipal, institutos y colegios como el INEB y el Colegio Evangélico Mixto Berea, y tanto tránsito que la municipalidad creó su propia Policía Municipal de Tránsito. Quienes compran son sobre todo familias del lugar y productores, y la gran mayoría de las viviendas son propiedad de quien las habita; el alquiler es la excepción.

Casas en Santa Cruz Barillas:

La oferta de casas se concentra en el casco urbano, sobre todo en la zona 1, alrededor del parque central, y en la zona 2. Las construcciones nuevas son de block o ladrillo con techo de lámina, mientras que las más antiguas y muchas de las aldeas siguen siendo de madera o adobe. Lo primero que se anuncia es la ubicación: estar a tres cuadras del parque o cerca de un colegio es el argumento habitual de las casas en venta en Santa Cruz Barillas. De vez en cuando también salen a la venta inmuebles adjudicados por bancos en el casco urbano. Si la casa queda cerca del río, pregunte cómo le fue la última vez que creció el Cambalam.

Terrenos y Lotes en Santa Cruz Barillas:

El lote urbano es la compra más frecuente, y los mejores están a una o dos cuadras de colegios como el Berea, con agua, drenaje y poste de luz ya en el terreno. En las salidas del pueblo, donde más se está construyendo, se venden lotes más pequeños, algunos de 10 por 20 metros. Para quien piensa construir, los terrenos en venta en Barillas cercanos al centro ahorran el gasto de llevar los servicios. Una parcela en las aldeas es otra cosa. Antes de hablar de precio, conviene ver cómo queda el camino en invierno, cuánta pendiente tiene el terreno y de dónde sale el agua.

Fincas en Santa Cruz Barillas:

Las fincas de café y cardamomo forman parte real del mercado, y algunas se miden en caballerías y quedan a decenas de kilómetros de la villa. Su valor está en lo que tienen sembrado, en la edad de las plantas y en cómo se saca la cosecha. No es lo mismo una finca con camino para camión todo el año que otra que en invierno depende de mulas o de un sendero. Pregunte qué equipo de secado o beneficio se incluye y a qué distancia quedan los compradores de la cabecera.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Cómo se llega a Santa Cruz Barillas desde Huehuetenango?

    Por la RN-9N hacia el norte, pasando por Chiantla, San Juan Ixcoy, Soloma, Santa Eulalia y San Mateo Ixtatán. Es un viaje largo de montaña y hay buses directos desde la cabecera departamental. También se puede entrar por el este, por la Franja Transversal del Norte desde Ixcán, desviándose en Río Espíritu hacia el tramo de terracería.

  • ¿Qué hay que revisar de la escritura y el uso del suelo antes de comprar en Barillas?

    En las aldeas es común que la tierra haya pasado de padres a hijos durante generaciones sin inscribirse nunca, así que lo primero es saber si la parcela tiene número de finca registrado. Si lo tiene, pida la certificación en el Registro de la Propiedad y compruebe el propietario, las medidas y los gravámenes. Si no lo tiene, lo que se compra son derechos de posesión, y un abogado debe explicarle el alcance antes de pagar. En la villa y sus alrededores, consulte además en la municipalidad si el lote está en un área que el Cambalam ha inundado.

  • ¿Qué parte del municipio conviene para café y cuál para cardamomo?

    El café rinde en las alturas medias, alrededor de la villa y por debajo de ella. El cardamomo y el plátano son de tierra caliente y húmeda, hacia el norte y el Ixcán. Las partes altas y frías del suroeste, cerca de El Quetzal y Nucá, son más de bosque, maíz y frutales como manzana y ciruela que de cultivos de exportación.

  • ¿Hay riesgo de inundaciones o deslizamientos en Barillas?

    Sí, y conviene tenerlo en cuenta al elegir dónde comprar. El Cambalam se ha desbordado y ha dañado viviendas del casco urbano, y el río Ixcán inunda en el norte. Las laderas de Manantial Carretera, Vuelta Grande y Ajanchiblac están entre las más expuestas a deslizamientos del municipio.

  • ¿Qué se puede visitar cerca de Barillas?

    El sitio natural más conocido es la Laguna Maxbal, de agua clara y rodeada de bosque, junto con las cataratas de Victorias Chancolín y Yulaxac y el río Ixcán. La feria titular va del 29 de abril al 3 de mayo, Día de la Santa Cruz, con carreras de caballos en la pista de aterrizaje y quema de toritos frente a la iglesia católica.