Fray Bartolomé de las Casas

Propiedades en Fray Bartolomé de las Casas, Guatemala.

Los lunes y los jueves son días de mercado en Fray Bartolomé de las Casas, y esos días las colas frente a los bancos se hacen largas. Buena parte de lo que se cobra son remesas de familiares que trabajan en Estados Unidos, y mucho de ese dinero se va en block y cemento: casas nuevas en el casco urbano y construcciones grandes en las aldeas. El pueblo, al que todos llaman simplemente Fray, queda en tierra baja y caliente sobre la Franja Transversal del Norte, en el extremo norte de Alta Verapaz, Guatemala, pegado a Petén. Aquí casi todo negocio inmobiliario empieza por la tierra. Hay lotes en lotificaciones nuevas a las afueras, casas familiares con su lote y fincas ganaderas, de hule o de palma, y esos terrenos en Fray Bartolomé de las Casas se negocian por manzana o por caballería.

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Sobre Fray Bartolomé de las Casas:

El municipio abarca 1,229 kilómetros cuadrados: es el segundo más extenso de Alta Verapaz y el de menor densidad de población. San Luis, Petén, lo rodea por el norte y el oriente, al sur colinda con Chahal y Cahabón, y el río Santa Isabel o Cancuén marca parte del límite con Petén. La cabecera está en la esquina suroeste del territorio, a 170 metros sobre el nivel del mar. Cobán queda a unos 110 kilómetros por la carretera que sale al poniente pasando por Raxruhá y Chisec; en microbús, con salidas cada media hora, son dos horas y media. A la capital hay cerca de 330 kilómetros por esa misma ruta, aunque también se entra por el oriente, por la carretera al Atlántico hasta Cadenas y luego por Chahal. El municipio tiene además pista de aterrizaje asfaltada.

Antes de los años sesenta aquí no había pueblo. La zona se conocía como Sebol, y en el gobierno de Miguel Ydígoras Fuentes el Instituto Nacional de Transformación Agraria la trazó como parcelamiento y la repartió en parcelas para familias campesinas. Muchos de aquellos primeros parcelarios no aguantaron la lejanía y regresaron a su tierra; los que se quedaron vieron llegar en 1965 la primera escuela rural y un puesto de salud. Un acuerdo gubernativo de abril de 1980, promulgado el 3 de mayo, lo convirtió en el municipio número quince de Alta Verapaz, y la feria titular se sigue celebrando del 30 de abril al 4 de mayo en honor a la Santa Cruz. Entre 1994 y 1996, con el proceso de paz en marcha, familias que volvían del refugio fundaron Resurrección Balam y Nueva Libertad, y desde entonces no ha dejado de llegar gente de otros departamentos y de otros países de Centroamérica. En la calle se oyen el q’eqchi’ y el castellano; el censo de 2018 contó 66,141 habitantes, casi nueve de cada diez en el área rural.

El 80 % de la población vive de la agricultura. En las parcelas familiares se siembra maíz en rotación con frijol, arroz y chile, y el municipio está entre los grandes productores de cardamomo, achiote, pimienta gorda, cacao y café del departamento; las comunidades lejanas bajan sus cosechas a vender al pueblo. Mucha de la tierra abierta es potrero de pasto cultivado. La palma africana entró en serio en 2006, cuando Naturaceites compró la finca Yalcobé, y hoy la empresa tiene en el municipio un complejo agroindustrial con planta extractora. Fray también vive de ser centro de servicios: al Hospital Distrital, en el Barrio El Magisterio, llega gente de Chisec, Raxruhá, Chahal y San Luis, y hay bancos, hoteles, restaurantes, mercado permanente y carreras universitarias.

El terreno es bajo y ondulado, de suelos franco-arcillosos sobre lomas suaves, y lo cruzan los ríos Chajmaic, Sebol y Cancuén. Antes de que hubiera carretera, la salida al norte era el Sebol: desde ahí se bajaba en lancha por el Cancuén rumbo a La Pasión y el Usumacinta. A nueve kilómetros del pueblo, el Sebol sigue siendo el río donde las familias van a bañarse, igual que los balnearios de Sechactí y La Caoba. Llueve casi todo el año, el verano solo va de marzo a mayo y los ríos se desbordan dos o más veces al año; el casco urbano, Boloncó, La Caoba II, Sechactí y Poza del Danto están entre los lugares que más se inundan. Quien compra suele ser una familia que busca un lote para ir construyendo por etapas, muchas veces pagando a plazos, o un agricultor o una empresa que quiere ampliar su tierra.

Casas en Fray Bartolomé de las Casas:

En el casco urbano casi todas las casas las fue levantando la misma familia que las habita, y se venden con el lote incluido. En la zona 1 hay construcciones más grandes, como una de 568 metros cuadrados sobre la 16 calle, ofrecida a la vez como casa y como hotel, con parqueo para siete vehículos. En caseríos como Sexan Ain, a quince minutos del centro y a dos kilómetros del asfalto, las casas vienen con un buen pedazo de terreno alrededor. Si le interesan las casas en venta en Fray Bartolomé de las Casas, pregunte si la vivienda está conectada a la red municipal de agua y drenaje o depende de pozo y fosa séptica, porque el pueblo creció más rápido que esos sistemas. Averigüe también hasta dónde llegó el agua en la última inundación, sobre todo en Sexan Ain y en las partes bajas del pueblo.

Terrenos y Lotes en Fray Bartolomé de las Casas:

Las lotificaciones nuevas son la puerta de entrada para la mayoría de compradores del pueblo. Champeguano, a diez minutos del centro, Brisas de Cantarrana, a un kilómetro de la calle a Los Naranjos, y Vistas de San José ofrecen lotes de 15 por 30 metros o de 480 metros cuadrados, y hay vendedores que financian directamente hasta seis años. En la colonia Nueva Libertad, a 150 metros del asfalto, salen también lotes más grandes, de 50 por 29 metros. Como el pueblo se fue extendiendo sobre antiguos potreros y sin mucha planificación, compruebe que la calle, el agua y la luz lleguen de verdad hasta su lote y no solo a la entrada de la lotificación. Antes de decidirse entre los lotes en venta en Fray Bartolomé de las Casas, pregunte en la municipalidad si el sector ya tiene servicio o si todavía está esperándolo.

Fincas en Fray Bartolomé de las Casas:

Fuera del pueblo todo se mide en manzanas y caballerías. En la aldea La Bacabadilla, a 25 minutos del centro, se ha ofrecido una finca de 32 manzanas, y en el otro extremo hay fincas de más de siete caballerías sobre el camino a Boloncó, a pocos kilómetros de la Franja, sembradas de hule, palma africana, maderas preciosas y maíz. Las compran ganaderos, agricultores y empresas agrícolas. Muchas fincas grandes se han desmembrado una y otra vez, y en algunas comunidades hay tierra ocupada o todavía en proceso de regularización, así que la historia de la finca pesa tanto como la calidad del suelo. Pida la cadena completa de inscripciones y no solo la última.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Cómo se llega a Fray Bartolomé de las Casas?

    Desde Cobán son unos 110 kilómetros por Chisec y Raxruhá, dos horas y media en microbús, con salidas cada media hora. Desde la capital se puede ir por Cobán, cerca de 330 kilómetros, o tomar la carretera al Atlántico hasta Cadenas y seguir la Franja hacia el poniente pasando por Chahal.

  • ¿Qué debo revisar antes de comprar tierra en Fray?

    En muchas comunidades la tierra todavía no tiene certeza jurídica: hay parcelas en regularización, fincas partidas en pedazos y casos de invasión, y el límite oficial del municipio no coincide en todas partes con lo que hay en el terreno. Confirme en el Registro de la Propiedad que la parcela esté inscrita a nombre de quien vende, pida a la municipalidad que le confirme que el terreno es de Fray y no de un municipio vecino, y vaya a ver si alguien vive o siembra ahí.

  • ¿Se inunda Fray Bartolomé de las Casas?

    Algunas partes sí. Los ríos crecen dos o más veces al año y cortan los servicios por un tiempo, y hay 26 comunidades expuestas. El casco urbano, Boloncó, La Caoba II, Sechactí, Poza del Danto, Chinacobeha y Sexan Ain están entre las más golpeadas. Visite la propiedad en pleno invierno y pregunte a los vecinos hasta dónde subió el agua.

  • ¿Qué servicios hay en el pueblo?

    Fray tiene el Hospital Distrital y un centro de atención permanente, bancos, carreras universitarias, mercado permanente, hoteles y restaurantes. En el área rural la cosa cambia: de los 110 lugares poblados del municipio, 62 tienen servicio de agua y 60 energía eléctrica, así que revise ambos antes de comprar una parcela.

  • ¿Dónde se puede uno bañar en río cerca de Fray?

    El río Sebol, a nueve kilómetros del pueblo, es el preferido. Sechactí y La Caoba tienen sus propios balnearios de río.