San José

Propiedades en San José, Guatemala.

Cada 1 de noviembre, al caer la noche, tres calaveras salen de la iglesia de San José y van de casa en casa hasta la madrugada, una costumbre que las familias itzaes no han dejado. El pueblo se levanta sobre una ladera en la orilla norte del lago Petén Itzá, en Petén, Guatemala, a media hora por carretera de Santa Elena y Flores. Sus calles bajan empinadas hasta el malecón y las playas, y esa pendiente ordena el mercado. Abajo se venden terrenos con playa propia y hasta muelle; en la parte alta, lotes para construir con el lago enfrente; en los barrios, casas familiares con buen terreno. Hacia Jobompiche, siguiendo la orilla, también salen propiedades con frente directo al agua.

Por ahora no hay anuncios activos en San José.

Sobre San José:

Desde Santa Elena se toma la carretera que bordea el lago por el poniente: se pasa San Andrés y, dos kilómetros más adelante, aparece San José, en la orilla norte del Petén Itzá. Los microbuses salen del mercado de Santa Elena cuando se llenan y tardan una media hora; también hay un bus cada hora, más lento y algo más barato. Por el otro lado del lago se entra desde El Remate, y quien prefiera cruzar por agua puede contratar una lancha en la isla de Flores, aunque las lanchas de pasajeros ya no salen como antes. Detrás del pueblo, el municipio sube hacia el norte hasta la frontera con Campeche, en México, y casi todo ese territorio forma parte de la Reserva de la Biosfera Maya.

El pueblo se fundó en 1697, el mismo año en que los españoles tomaron la capital itzá en la isla de Flores, en un paraje llamado Ixtutz, que quiere decir lugar de corozos. Aquí vive la mayor parte de los descendientes de los itzaes, y su idioma, que hoy hablan sobre todo los mayores, vuelve poco a poco a las aulas de la mano de facilitadores formados para enseñarlo. Con el tiempo llegaron familias ladinas y q’eqchi’es en busca de tierra para trabajar, y hoy son mayoría, sobre todo en la aldea Jobompiche y en los caseríos Corozal y San Pedro. En 1962, con la creación de Melchor de Mencos, San José perdió Tikal, Uaxactún y El Remate, que pasaron a Flores. El casco se reparte en barrios como San Juan, El Porvenir, El Comercio, El Progreso, La Pava, Vista al Lago y Nueva San José.

La mitad de la gente vive de la milpa y la otra mitad de los servicios, la artesanía y el turismo. Se siembra maíz, frijol, tomate y pepita, y la falta de agua en verano no deja cultivar mucho más. La Asociación Bio Itzá cuida una reserva comunitaria de 36 kilómetros cuadrados de bosque, a 22 kilómetros del pueblo, y tiene una escuela de español cuyos alumnos se hospedan con familias del lugar; grupos de mujeres elaboran jabones y tintes naturales. Las fechas grandes son el 19 de marzo, fiesta de San José; el 3 de mayo, Día de la Santa Cruz, con el Baile de la Cabeza de Coche; y el 1 de noviembre, cuando la procesión de la Santa Calavera recorre las calles toda la noche y las casas la reciben con bollos e ixpasá.

El lago marca la vida del pueblo y también el valor de la tierra. En la orilla del municipio hay más de quince playas, entre ellas Monkey Beach, a 4 kilómetros del parque central, adonde se llega en tuc-tuc, y hacia El Remate se levanta el bosque del Biotopo Cerro Cahuí. Al norte del casco, el sitio arqueológico Motul de San José se alcanza por el camino que pasa junto al estadio Carlos Fión, en el barrio Nueva San José. El agua también sube: tras temporadas de mucha lluvia el lago se ha desbordado sobre el malecón de San José, igual que en Flores y San Andrés. Compran aquí familias de Santa Elena y Flores que quieren un terreno a la orilla del lago sin irse lejos, gente con planes de hotelito, restaurante o casa de descanso, y familias del pueblo que construyen en la parte alta.

Casas en San José:

La vivienda en venta está en los barrios que suben desde el lago y en la parte alta del pueblo, donde las calles, asfaltadas o empedradas, son casi todas de cuesta. Los terrenos suelen ser amplios y muchas casas traen patio o espacio para crecer, como una de tres dormitorios y dos baños, con 200 metros cuadrados de construcción sobre 736 de terreno. Si busca casas en venta en San José, Petén, suba la calle después de un aguacero antes de decidirse: una cuesta que en verano no pesa se vuelve resbalosa en invierno. Pregunte si la casa descarga a drenaje o a fosa séptica, cómo le llega el agua y si la escritura está a nombre de quien vende.

Terrenos y Lotes en San José:

Los lotes para construir aparecen en tres zonas. En la loma, cerca del estadio Carlos Fión, hay terrenos de más de 1,000 metros cuadrados con el lago de frente; sobre la ruta entre San José y San Andrés, varias lotificaciones ofrecen lotes de 12 por 25 metros; y a un costado del fraccionamiento Puerto Nuevo salen lotes desde 159 metros cuadrados, con enganche. Estos terrenos en venta en San José le sirven a quien quiere vivir cerca del agua sin pagar el frente de playa. Una vista dura mientras nadie construya delante, así que fíjese en los terrenos de abajo y pregunte en la municipalidad qué se permite levantar ahí. Antes de firmar, deje por escrito cuándo recibe la escritura individual y quién paga la acometida de agua y luz.

Terrenos Frente al Lago en San José:

La tierra con frente al agua se negocia aparte. En el extremo grande hay una propiedad de más de 15,000 metros cuadrados con 60 metros de playa, 60 de frente a calle asfaltada, 250 de fondo, muelle propio y escritura lista para traspaso. En Jobompiche se ofrece un terreno de 638 metros cuadrados con 25 metros de frente directo al lago, y en el malecón, uno de 517 metros cuadrados sobre la calle principal, pensado para restaurante o cafetería. Con las propiedades frente al lago Petén Itzá, la playa que se ve en verano no cuenta toda la historia. Averigüe hasta dónde llegó el agua en los últimos años de lago alto, construya bien atrás de esa línea y consulte en la municipalidad qué se puede hacer en la ribera antes de encargar planos.

Alquileres en San José:

Aquí el alquiler es casi siempre de corta estancia. Las casas con playa privada se rentan por noche a familias y grupos, los hogares del pueblo reciben a los estudiantes de la escuela de español, y hay algunos hospedajes pequeños y apartamentos cerca de la playa y en el barrio El Comercio. San José es mucho más tranquilo que Flores y tiene muy poca infraestructura turística, lo que a unos les atrae y a otros los aleja. Si compra para rentar, piense en huéspedes que vienen por el lago y la calma, y tenga presente que el aeropuerto y las compras grandes quedan a media hora, en Santa Elena.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Cómo se llega a San José desde Flores?

    Por la carretera que sale de Santa Elena hacia San Andrés; los microbuses del mercado tardan una media hora. También se puede rodear el lago por el lado oriental, entrando desde El Remate. Las lanchas desde la isla se contratan aparte, porque el servicio regular se redujo mucho.

  • ¿Qué debo revisar antes de comprar un terreno a la orilla del lago?

    Lo primero es el nivel del agua. En años lluviosos el lago ha pasado por encima del malecón, así que pregunte a los vecinos hasta dónde subió, busque marcas en muros y muelles, y cuente con que la franja más baja de playa puede quedar bajo el agua durante meses. Después revise cómo está la tierra: alrededor del lago hay fincas inscritas, derechos de posesión y terrenos arrendados por la municipalidad, y solo la finca inscrita le da título pleno. Pida los números de finca, folio y libro, y confirme dueño, extensión y gravámenes en el Registro de la Propiedad antes de entregar cualquier anticipo.

  • ¿Se puede construir en la tierra al norte del pueblo?

    La mayor parte del municipio está dentro de la Reserva de la Biosfera Maya y el Cerro Cahuí es zona núcleo, así que el uso del suelo está muy limitado y talar bosque requiere autorización del CONAP. Además, el municipio está lleno de sitios mayas, y los montículos son patrimonio protegido. Construir resulta realista cerca del casco y de la carretera, no adentro de la reserva.

  • ¿Qué servicios tienen las propiedades?

    En el casco casi todos los hogares tienen agua potable entubada y las calles están asfaltadas o empedradas. En Jobompiche, Corozal y San Pedro predominan los caminos de terracería y las casas usan fosa séptica porque no hay drenaje. La municipalidad ha trabajado en el mejoramiento de la ruta de San José a Jobompiche; pregunte cómo está hoy el tramo que le interesa.

  • ¿En qué parte de San José conviene buscar?

    Los barrios bajos, junto al malecón, dejan la playa a pocos pasos, pero son los primeros en sentir la crecida del lago. La parte alta, alrededor del estadio en Nueva San José, ofrece vista y suelo más seco a cambio de calles empinadas. Jobompiche, más al oriente por la orilla, es más tranquila y tiene frente de lago, con caminos de tierra y menos servicios.