San Juan La Laguna

Propiedades en San Juan La Laguna, Guatemala.

En San Juan La Laguna la tierra sigue, en su mayoría, en manos de familias tz’utujiles, y eso se nota desde el muelle: no hay grandes hoteles, sino murales, cooperativas de tejedoras y casas que van subiendo por la loma. El pueblo queda en la orilla suroeste del lago de Atitlán, en el departamento de Sololá, Guatemala, a diez minutos en tuc tuc de San Pedro La Laguna pasando el cerrito. El municipio tiene unos 13,000 habitantes; la mayoría vive en la cabecera, a la orilla del lago, y el resto en tres aldeas de la parte alta. Aquí las propiedades no se venden todos los días. Quien busca terrenos y casas en el lago de Atitlán lejos del movimiento de Panajachel encontrará sobre todo lotes urbanos pequeños y viviendas que las mismas familias fueron construyendo.

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Sobre San Juan La Laguna:

San Juan colinda al oriente con San Pedro La Laguna, con el que comparte la esquina suroeste del lago. Al norte quedan Santa Clara La Laguna y San Pablo La Laguna, al poniente Santa María Visitación y Santa Catarina Ixtahuacán, y al sur ya empieza Suchitepéquez. La forma más común de llegar es en lancha pública desde Panajachel, de 30 a 40 minutos de travesía; por carretera se baja desde el kilómetro 148 de la Interamericana pasando por Santa Clara, y la capital queda a unos 174 km. En el pueblo hay apenas un par de cajeros, así que conviene traer efectivo.

La agricultura sigue siendo la base del municipio: café, aguacate, maíz y cacao en las laderas. La pesca ha ido a menos desde que se sembró lobina negra en el lago en 1958. Lo que distingue a San Juan es que buena parte del trabajo se organiza en cooperativas. La Voz Que Clama en el Desierto, fundada por caficultores del pueblo en 1979 y con certificación orgánica desde 1993, siembra y tuesta su propio café y recibe visitas en su beneficio. Grupos de mujeres como Casa Flor Ixcaco, Lema y Trama Textiles tiñen el hilo con plantas, cortezas y cochinilla y tejen en telar de cintura. Entre las galerías de pintura naíf de la Calle de las Artes, los apicultores de abejas meliponas y los talleres de chocolate, el turismo deja ingresos sin convertir el pueblo en un lugar de fiesta; aquí todo cierra temprano.

Desde la orilla, a unos 1,560 metros, el pueblo sube hacia un anillo de cerros, y su nombre en tz’utujil, Xe’ Kuku’ Juyu’, quiere decir “bajo el cerro de la tinaja”. Una escalinata pintada lleva en unos quince minutos al mirador Kaqasiiwaan, y detrás del pueblo se levanta el Rostro Maya, la Nariz del Indio, que se sube de madrugada para ver el amanecer; mejor hacerlo con guía local, porque en ese sendero ha habido asaltos. Las tardes rondan los 24 a 27 °C casi todo el año y las noches se quedan en 13 o 14 °C. Llueve bastante, unos 2,200 mm al año: junio y septiembre son los meses más fuertes del invierno, y de diciembre a marzo casi no cae agua. La tormenta Stan golpeó duro en 2005, algo que hay que tener presente en cualquier terreno con pendiente.

El pueblo lo fundaron entre 1618 y 1623 familias venidas de Santiago Atitlán, y en la calle se sigue hablando tz’utujil. Las aldeas Palestina, Panyebar y Pasajquim, pobladas por familias k’iche’ desde la Colonia, están en la montaña, al poniente y suroeste de la cabecera. La tierra se ha mantenido sobre todo dentro de la comunidad tz’utujil, y por eso casi no hay proyectos de gente de fuera y viven menos extranjeros que en Panajachel o San Marcos. Los que llegan a quedarse buscan tranquilidad, artesanía y café más que vida nocturna. La feria patronal de San Juan Bautista va del 23 al 25 de junio, y el 24 es el día grande.

Casas en San Juan La Laguna:

Lo que sale a la venta son sobre todo casas de familia en las calles que suben desde el muelle, y algunas más en la parte alta del pueblo, con patio más amplio y, en ciertos casos, vista al lago. Los precios quedan por debajo de Panajachel y de la orilla de Santa Cruz o San Marcos, y eso es buena parte del atractivo para quien ya conoce el lago. Si está viendo casas en venta en San Juan La Laguna, pregunte cuántas horas al día hay agua y si la casa tiene tinaco o cisterna, porque el servicio falla, igual que la luz de vez en cuando. A menos de 200 metros de la orilla la Constitución limita lo que un extranjero puede tener a su nombre, así que mida la distancia antes de enamorarse de la vista.

Alquileres en San Juan La Laguna:

Aquí no hay hoteles grandes; quien se queda unos días lo hace en hospedajes pequeños y ecolodges de dueños del pueblo, algunos a la orilla del agua. También hay familias que reciben huéspedes en casa, una opción muy usada por quienes vienen a estudiar español o tz’utujil. Cada vez más cafés y hospedajes tienen internet satelital, así que trabajar en remoto es posible, aunque el agua y la luz todavía se van a ratos. Para salir de noche hay que cruzar a San Pedro. Pasar unos meses en alquileres en San Juan La Laguna es la mejor forma de saber si la tranquilidad le sienta antes de pensar en comprar.

Terrenos y Lotes en San Juan La Laguna:

Los lotes del casco urbano son chicos, muchas veces de entre 8 por 8 y 17 por 15 metros, y hay algunas parcelas más grandes sobre la carretera de entrada al pueblo. En ciertos sectores hay reclamos comunitarios sobre la tierra, así que el estudio de títulos pesa más aquí que en otros pueblos del lago. Pida la escritura pública, verifíquela en el Registro de la Propiedad y trabaje con un abogado que conozca la zona, no con uno que nunca ha salido de la capital. En las laderas, revise el drenaje y por dónde entra un carro en pleno invierno. Los terrenos en venta en San Juan La Laguna de la parte alta pueden quedar fuera de la franja de 200 metros y conservar vista al agua.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Cómo se llega a San Juan La Laguna?

    En lancha pública desde Panajachel son de 30 a 40 minutos. Desde San Pedro La Laguna son unos diez minutos en tuc tuc pasando el cerrito. En carro, se deja la Interamericana en el kilómetro 148 y se baja por Santa Clara La Laguna; desde la capital son unos 174 km.

  • ¿Puede un extranjero comprar en San Juan La Laguna?

    En la franja de 200 metros desde la orilla, la Constitución no permite que un extranjero sea dueño directo, y lo usual es comprar por medio de una sociedad anónima guatemalteca. Tierra adentro, la ley nacional sí le permite comprar a su nombre. Aun así, la comunidad tiene la costumbre de que la tierra se quede entre gente del pueblo, y eso puede frenar una venta; consulte en la municipalidad y con un abogado de la región antes de dar un anticipo.

  • ¿Qué clima hay en San Juan La Laguna?

    Templado todo el año, con tardes de 24 a 27 °C y noches frescas de 13 o 14 °C. El invierno va más o menos de mayo a octubre, con junio y septiembre como los meses más lluviosos. De diciembre a marzo casi no llueve, y las mañanas suelen ser el mejor momento para cruzar el lago.

  • ¿Es un pueblo tranquilo para vivir?

    Sí. Se duerme temprano y casi no hay vida nocturna, que es justo lo que muchos buscan al escogerlo en vez de San Pedro. Los días de más movimiento son los de la feria, alrededor del 24 de junio. Para trámites o compras grandes la gente va a San Pedro o a Panajachel.

  • ¿Qué hay que revisar antes de comprar un lote?

    El título en el Registro, si el terreno cae dentro de algún reclamo comunitario, a qué distancia queda de la orilla y cómo le llega el agua. Si tiene pendiente, fíjese en el drenaje y en el acceso en época de lluvia, porque las tormentas ya han hecho daño en esta orilla.