Sololá
Propiedades en Sololá, Guatemala.
Desde la orilla del lago de Atitlán hasta el parque de Sololá hay 600 metros de subida, y esa diferencia explica la ciudad: aquí casi nadie vive del turismo. Es la cabecera del departamento de Sololá, en Guatemala, con la gobernación, el hospital departamental, la sede de la diócesis, un centro universitario y una plaza que se llena cada martes y viernes. Los domingos, la alcaldía indígena se reúne frente a la catedral con sus varas y su traje ceremonial. Lo que se vende y se alquila responde a esa vida de todos los días: casas familiares en los barrios del casco urbano, lotes y parcelas en aldeas como El Tablón, Los Encuentros y Argueta, y terrenos con frente a la Interamericana. Si buscas propiedades en Sololá con vista a los volcanes, mira hacia las laderas de San Jorge La Laguna; si te importa tener servicios a pie, quédate cerca del parque.
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Sobre Sololá:
El municipio baja hasta la ribera norte del lago, donde colinda con Panajachel, y sube entre bosques de pino y ciprés hasta los límites con Totonicapán y con Chichicastenango, en Quiché. Al oriente tiene a Concepción y al poniente a Santa Cruz La Laguna, San José Chacayá y Nahualá. Su territorio va de los 1,500 a los 3,500 metros sobre el nivel del mar, y el 91 % queda entre los 2,000 y los 3,000. La capital está a unos 140 kilómetros. Se entra desde la Interamericana por el cruce de Los Encuentros, en el kilómetro 127, o por la carretera de El Tablón, que conecta el casco urbano con la CA-1. Hacia el lago, la RN-1 baja 600 metros en 8 kilómetros de curvas hasta Panajachel, y las camionetas suben y bajan todo el día.
La economía se mueve con el comercio, los servicios públicos y la agricultura familiar. El Mercado Municipal, en una esquina del Parque Centro América, tiene varios niveles de venta al menudeo, y unas cuadras al norte el Mercado de Mayoreo despacha costales y cajas por camionadas; los dos se llenan martes y viernes, y el viernes es el día grande. Llegan vendedores de Concepción, San José Chacayá, Nahualá y los pueblos de la orilla. El hospital departamental atiende a gente de los diecinueve municipios, y el Centro Universitario de Sololá, de la Universidad de San Carlos, da clases aquí desde 2013. En el parque están la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, sede de la diócesis de Sololá-Chimaltenango, y la Torre Centroamericana, el reloj inaugurado en 1914 que hoy funciona como museo. En las aldeas se siembra maíz, frijol, papa y hortalizas en parcelas familiares, y algo de café en las partes medias.
El nombre viene de Tzolojyá, agua de saúco, por los nacimientos donde crecía esa planta. Los españoles fundaron el pueblo en 1547 y en 1825 quedó como cabecera de uno de los primeros departamentos del país. Los suelos son volcánicos, y desde las calles altas se tiene la vista más amplia del lago, con el Atitlán, el Tolimán y el San Pedro alineados al otro lado del agua. De día el clima es agradable todo el año, entre 20 y 23 °C. Las noches son otra cosa: en enero la mínima promedio es de 7.4 °C y entre diciembre y febrero caen heladas. Casi toda la lluvia, unos 1,470 milímetros al año, cae de mayo a octubre, con septiembre como el mes más lluvioso; el verano es tan seco que para sembrar hace falta riego.
En el censo de 2018 el municipio tenía cerca de 90,000 habitantes, casi todos mayas kaqchikeles, salvo en Argueta, donde la mayoría es k’iche’. En la calle se habla kaqchikel, y el traje se usa a diario; entre los hombres todavía se ve el saco de lana con el murciélago bordado en la espalda. Junto a la municipalidad electa funciona la Municipalidad Indígena, que representa a 85 comunidades, 74 de ellas con alcalde comunitario propio. Fuera del casco urbano, las comunidades más grandes son Los Encuentros, El Tablón, San Jorge La Laguna y Argueta, y hay caseríos y cantones como Pixabaj, Xajaxac, Pujujil y Chaquijyá. La feria titular, en honor a la Virgen de la Asunción, va del 7 al 16 de agosto, y el día principal, el 15, se conoce como Nim Akij.
Casas en Sololá:
En el casco urbano casi todas las casas las fueron levantando sus propias familias, de block y por niveles, según alcanzaba el dinero. Lo que sale a la venta suele ser sencillo: dos o tres dormitorios, cocina y comedor, en barrios como San Bartolo, San Antonio o El Calvario. Muchas traen sus propios depósitos de agua, así que pregunta cuántas horas al día llega el servicio. Las calles que salen del parque son empinadas; fíjate si el carro llega hasta la puerta y dónde lo vas a guardar. Cerca del mercado, un local en el primer nivel puede dar renta, aunque dos veces por semana la cuadra se llena de gente. Si te interesan casas en venta en Sololá en El Tablón o Los Encuentros, ganas terreno y salida rápida a la carretera a cambio de un viaje más largo al centro.
Alquileres en Sololá:
Quien alquila en Sololá viene por trabajo o por estudio, no de vacaciones. Las oficinas departamentales, el hospital y el centro universitario atraen empleados y estudiantes de otros municipios, que por lo general buscan un cuarto, un apartamento dentro de una casa familiar o una casa sencilla cerca del centro. Los turistas del lago duermen en Panajachel y suben solo al mercado, de modo que el alquiler vacacional pesa poco. Antes de firmar, deja por escrito quién paga el agua y la luz, y cómo y cuándo te devuelven el depósito.
Terrenos y Lotes en Sololá:
Aquí la tierra se vende por cuerdas, y la oferta mezcla lotes para construir en las aldeas con parcelas de cultivo donde cabe una casa. Por La Cuchilla y a lo largo de la Interamericana, los anuncios dicen a cuántos minutos queda el terreno de la carretera, y los frentes grandes sobre la CA-1 se rentan como terreno comercial. Más abajo, en San Jorge La Laguna, la ladera mira al lago y la vista es lo que se paga, pero el terreno es inclinado y la RN-1 ha tenido derrumbes en invierno; antes de construir, pide un estudio de suelo y pendiente. Averigua si la finca está inscrita en el Registro de la Propiedad o si solo hay un documento privado de compraventa, recorre los linderos con los vecinos y confirma por dónde llegarán el agua y la luz. Si compras en una aldea, conviene hablar con el alcalde comunitario antes de cerrar el trato.
Preguntas frecuentes:
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¿Qué tan lejos queda Sololá de Panajachel y de la capital?
Panajachel está a 8 kilómetros por la RN-1, una bajada fuerte de unos 600 metros que las camionetas hacen todo el día. A la Ciudad de Guatemala hay unos 140 kilómetros por la Interamericana, con el desvío en Los Encuentros.
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¿Hay propiedades con vista al lago en Sololá?
La ciudad está arriba, a 600 metros del agua, pero el municipio llega hasta la orilla junto a Panajachel. Las laderas de San Jorge La Laguna dan de frente al lago, y por ahí conviene empezar a buscar.
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¿Qué tan frío es vivir en Sololá?
De día se llega a 20 o 23 °C, pero la mínima de enero ronda los 7.4 °C y de diciembre a febrero hay heladas. Busca una casa que reciba sol, con buenas paredes y agua caliente.
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¿Qué días hay mercado?
Martes y viernes; el viernes es más grande. Si la casa que te interesa está cerca del parque, ve a verla un día de plaza para saber cómo se vive la cuadra.
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¿Qué papel tiene la Municipalidad Indígena al comprar?
Es la autoridad indígena de Sololá, funciona a la par de la municipalidad electa y representa a 85 comunidades. En una aldea, el alcalde comunitario conoce los linderos y a los vecinos, así que vale la pena buscarlo desde el principio.