Tectitán
Propiedades en Tectitán, Guatemala.
El tektiteko, un idioma maya que hablan apenas unos miles de personas, lleva el nombre de este pueblo, y es en Tectitán donde más se escucha todavía, junto al español y al mam. El municipio ocupa un rincón pequeño y quebrado del suroccidente de Huehuetenango, Guatemala, entre Cuilco y el municipio sanmarquense de Tacaná. Aquí la tierra no funciona como en el resto del país: el territorio municipal está inscrito como propiedad comunal y cada familia tiene su sitio y su milpa en usufructo, con el derecho asentado en la municipalidad. Lo que se compra y se vende son casas familiares en el pueblo y en las aldeas, muchas de adobe y cada vez más levantadas con remesas de Estados Unidos, además de parcelas de maíz y frijol en las laderas de Chisté, Toninquín, Agua Caliente y Totanám. Cualquier negocio empieza en la oficina municipal, así que vaya ahí antes que a ningún otro lado.
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Sobre Tectitán:
Tectitán es de los municipios más pequeños de Huehuetenango. Colinda con Cuilco al norte y al oriente, y con Tacaná, ya en San Marcos, al sur y al poniente. A la cabecera departamental hay poco más de 100 kilómetros y a la capital, 428. La entrada principal es la ruta nacional RN-7W desde Cuilco, que sube por el tramo de curvas conocido como Las 18 Vueltas y atraviesa el pueblo convertida en su calle principal. Por el lado de San Marcos entran dos caminos de terracería, uno por Tacaná y otro por San José Ojetenam, y el de Tacaná se pone muy difícil en invierno. La conexión con Cuilco es reciente: hasta 1994, cuando se abrieron los 12 kilómetros de carretera entre el pueblo y Agua Caliente, no había forma de llegar por tierra.
Se vive de la milpa, y casi todo lo que se cosecha se queda en casa. Maíz y frijol negro son los cultivos principales, muchas veces sembrados en asocio, y en las partes más bajas hay café bajo sombra. El campo casi no da trabajo pagado, de modo que desde hace años buena parte de la gente en edad de trabajar cruza a México cada otoño para jornalear entre septiembre y enero, y otros se van por más tiempo, sobre todo al este de Estados Unidos. En 2008, uno de cada cuatro hogares recibía remesas, y después del gasto diario lo que más se hacía con ellas era construir vivienda. El sábado es día de plaza en el pueblo, donde también está el centro de salud; Agua Caliente y Chisté tienen su propio puesto de salud.
El terreno es empinado y el suelo, delgado. La mayor parte del municipio descansa sobre suelos volcánicos poco profundos cuya vocación es forestal, pero en 2010 apenas una quinta parte seguía con bosque; lo demás se ha ido en milpa y leña. Alrededor del pueblo se levantan la montaña de Chisté, el cerro Toninquín y la montaña La Avanzada, que es reserva municipal porque en ella nacen varias de las fuentes que abastecen a las comunidades cercanas. Las partes altas se prestan para manzana, durazno, ciruela y aguacate. Deslizamientos e incendios forestales son las amenazas que la propia gente pone en primer lugar. En septiembre de 2014 colapsaron las tuberías municipales bajo la calle principal, el agua socavó la ladera y se abrió un derrumbe de unos 300 metros de ancho que tumbó nueve casas en el pueblo y destruyó 17 en todo el municipio.
El nombre viene del náhuatl y quiere decir lugar de pedernales. En la Colonia el pueblo se llamó Santa María Magdalena Tectitlán; lo atendieron primero los frailes mercedarios y luego quedó dentro del curato de Cuilco. Santa María Magdalena sigue siendo la patrona y la feria se celebra el 22 de julio. Los vecinos de más edad cuentan que entre 1936 y 1944 el casco urbano eran ocho casas de madera rústica con techo de pajón. Hoy viven en el municipio unas 12,000 personas, y menos de una de cada diez lo hace en la cabecera. Los demás están repartidos entre las aldeas Chisté, Toninquín, Agua Caliente y Totanám y una treintena de caseríos, como Toajlaj, Ixconolí, Tichumel, Ixmujil, Buena Vista y El Progreso.
Casas en Tectitán:
En las aldeas la casa típica es de adobe con techo de lámina de zinc, muchas veces de uno o dos ambientes. Las más nuevas y amplias son las que se han construido con dinero de las remesas. Quien compra suele ser una familia del lugar, o alguien de Tectitán que trabaja afuera y quiere tener casa para cuando regrese. Si busca casas en venta en Tectitán dentro del pueblo, pregunte con precisión dónde queda el inmueble respecto al derrumbe de 2014, revise si hay grietas en paredes y pisos y averigüe a dónde van las aguas de la casa. En las aldeas, confirme que tenga energía eléctrica, porque a algunos caseríos el servicio llegó tarde.
Terrenos y Lotes en Tectitán:
Las parcelas son pequeñas, en pendiente y casi siempre de maíz y frijol; más abajo hay café y en lo alto queda espacio para frutales. Como el territorio es comunal, lo que se adquiere es un derecho de usufructo y no una finca inscrita, y la municipalidad cobra una cuota mínima por asentar la compraventa, el traspaso o la herencia. Antes de comprar terrenos en Tectitán, recorra los linderos con los vecinos y con el alcalde auxiliar de la comunidad, y pregunte si el terreno tiene paso propio o si hay que atravesar la parcela de otro. El agua pesa tanto como la tierra. Averigüe de qué nacimiento o de qué sistema de agua entubada se surte la parcela y si se seca en verano, como pasa con muchas fuentes de la zona.
Preguntas frecuentes:
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¿Cómo se llega a Tectitán?
Desde la cabecera de Huehuetenango se va a Cuilco pasando por Colotenango y San Ildefonso Ixtahuacán, y de ahí se sube por la RN-7W y Las 18 Vueltas hasta Tectitán: poco más de 100 kilómetros en total. Desde San Marcos hay terracería por Tacaná y por San José Ojetenam, pero el viaje es lento y en invierno el camino de Tacaná puede ponerse muy complicado.
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¿Se puede tener escritura inscrita de un terreno en Tectitán?
No lo dé por hecho. El territorio municipal está inscrito como tierra comunal y las familias tienen sus parcelas en usufructo, con el derecho asentado en la municipalidad, así que la mayoría no tiene inscripción propia en el Registro de la Propiedad. Pida a la municipalidad la constancia del derecho, la cadena de traspasos y herencias anteriores y la confirmación de quién es el titular actual. Luego pídale a un notario que revise si esa parcela en particular llegó a inscribirse por separado y que le explique qué le permite y qué no le permite el usufructo.
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¿Es seguro construir en el centro del pueblo después del derrumbe de 2014?
Depende del punto exacto. El derrumbe de 2014 siguió la calle principal, donde las tuberías rotas socavaron el suelo, y fueron las casas de esa franja las que se perdieron. Pregunte a la municipalidad y a la CONRED si el lote cuenta con evaluación, fíjese en el drenaje de la calle y de los terrenos vecinos y desconfíe de cualquier sitio con el suelo agrietado o donde brote agua después de llover.
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¿Qué idiomas se hablan en Tectitán?
El español es el idioma de los trámites y del comercio. El tektiteko, que sus hablantes llaman b’a’aj, es el idioma maya propio del pueblo y se habla aquí, en parte de Cuilco y en algunas comunidades de Chiapas, al otro lado de la frontera con México. También se habla mam.
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¿Qué se puede sembrar en un terreno de Tectitán?
En la mayoría de parcelas se siembra maíz y frijol negro, y en las laderas bajas el café se da bien bajo sombra. En las partes altas pegan los frutales de clima frío, como manzana, durazno y ciruela, y también el aguacate. Con suelos delgados y pendientes fuertes, las obras contra la erosión y una fuente de agua segura valen más que el tamaño del terreno.