Jalapa
Propiedades en Jalapa, Guatemala.
Para buena parte del departamento, Jalapa es adonde se va a hacer trámites, a pasar consulta o a estudiar la universidad: en la ciudad están la Gobernación departamental, el Hospital Nacional Nicolasa Cruz y el Centro Universitario de Sur Oriente, que la USAC fundó en 1978. Ese ir y venir de estudiantes, empleados públicos y gente que llega a hacer negocios es lo que mueve el mercado inmobiliario de la cabecera del departamento de Jalapa, Guatemala. En los barrios se ofrecen casas familiares en terrenos compactos, apartamentos en alquiler cerca de la universidad, en Chipilapa, y residenciales y lotificaciones que crecen hacia Los Achiotes y la salida a Monjas. Fuera del casco urbano, el municipio se reparte en decenas de aldeas, desde el volcán Jumay hasta la montaña comunal de Santa María Xalapán, y allí lo que se vende son parcelas de cultivo y terrenos para vivienda rural. Un lote en el pueblo y una parcela en la montaña casi nunca tienen el mismo respaldo legal, así que pregunte por los papeles antes que por el precio.
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Sobre Jalapa:
La cabecera está a 1,362 metros de altura, en el altiplano del suroriente, a unos 100 kilómetros por carretera de la capital. Desde la Ciudad de Guatemala se toma la carretera al Atlántico, la CA-9, hasta Sanarate, y de ahí la ruta nacional 19 hacia el sur pasando por Sansare; entre Sanarate y Sansare hay una bajada pronunciada, y vale la pena manejarla antes de comprometerse a viajar seguido. La RN-19 sigue más allá de Jalapa hasta El Progreso, Jutiapa, y la Interamericana, de modo que la ciudad queda en el enlace entre la ruta al Atlántico y la salida hacia El Salvador. Otras carreteras salen hacia Monjas, al suroriente, y hacia Mataquescuintla, al suroccidente; por esta última, a 18 kilómetros, entre las aldeas La Toma y Miramundo, está el parque de las Cascadas de Tatasirire. El municipio colinda con Guastatoya, Sansare y Sanarate, de El Progreso; con San Pedro Pinula y San Manuel Chaparrón al oriente; y con San Carlos Alzatate, Monjas, Mataquescuintla y Jutiapa al sur.
La economía jalapaneca se apoya en el comercio y los servicios. En el mercado municipal se venden frutas, verduras, granos, textiles y artículos para el hogar; hay agencias de los principales bancos, nacionales y privados, y la Gobernación en el barrio La Democracia, el hospital nacional y el CUNSURORI en el barrio Chipilapa atraen todos los días a trabajadores y usuarios. El INCAV y el INCAS, los institutos normales para varones y para señoritas, son conocidos desde hace generaciones como «el alma mater de la cultura de oriente». La producción de flores y plantas ornamentales, la madera y la construcción dan trabajo más allá del comercio. En septiembre, la Jalapafer llena la ciudad.
El casco urbano se organiza en barrios con su propia numeración de zonas: La Democracia en la zona 1, La Esperanza y San Francisco en la 2, El Porvenir en la 3 y la 4, Chipilapa en la 5 y la 6 y Llano Grande en la 7, además de El Terrero, El Lazareto y La Aurora. El río Tambor rodea la población. Al norte se alza el volcán Jumay, de 2,176 metros, el más alto del oriente, cubierto casi todo de bosque y con milpas en las faldas. El resto del municipio es igual de quebrado: casi tres cuartas partes del territorio son tierras de vocación forestal, no aptas para cultivo, y apenas un 7 por ciento sirve para riego. Aquí lo que escasea no es la tierra, sino la tierra plana y con agua.
En el censo de 2018 el municipio sumó casi 160,000 habitantes, cerca de la mitad del departamento, lo que lo coloca entre los diez municipios más poblados del país. Ladinos y xinkas son cada uno alrededor de la mitad de la población, y casi todos tienen el español como idioma materno. En la ciudad propiamente dicha viven unas 33,000 personas; el resto se reparte en 41 aldeas y más de cien caseríos, y lugares como Los Izotes, El Chaguite, Fuente de la Montaña, San José Carrizal y El Durazno tienen varios miles de habitantes cada uno. La aldea Sanyuyo, a 47 kilómetros de la cabecera, funciona como un segundo centro, con servicios de salud, educación hasta el diversificado, bancos, mercado y transporte propios. En el casco urbano, buena parte de la demanda de vivienda viene de quienes llegan atraídos por los centros educativos, las oficinas y el hospital.
Casas en Jalapa:
Casi todo lo que hay en el casco urbano son viviendas familiares, en barrios antiguos como La Democracia, El Porvenir o Chipilapa y en colonias como Linda Vista y Los Laureles, y ahí aparece la mayoría de casas en venta en Jalapa. Los terrenos del casco urbano son pequeños y una casa de 10 por 20 metros es una oferta común. Las casas más nuevas y amplias aparecen sobre la carretera de salida hacia Monjas. Antes de cerrar trato, averigüe si la vivienda está conectada al drenaje municipal o tiene fosa séptica: en 2018, casi dos de cada tres hogares del municipio no tenían conexión a drenajes.
Alquileres en Jalapa:
El alquiler más constante está en el barrio Chipilapa, donde el CUNSURORI ocupa el final de la 3a calle de la zona 5. Ahí se rentan apartamentos pequeños, con área de cocina y servicios incluidos, a pocos pasos de las aulas y pensados sobre todo para estudiantes. Más cerca del parque central, la Gobernación y el hospital, ambos en la zona 1, sostienen la demanda de cuartos y apartamentos en alquiler en Jalapa por parte de quienes trabajan en ellos. Si compra para rentar, piense primero en quién pasa frente a la puerta.
Terrenos y Lotes en Jalapa:
En las orillas de la ciudad, las lotificaciones venden lotes para construir, por lo general de 8 por 16 metros, con enganche. La Lotificación Cataleya, anexa a la colonia Linda Vista y a la colonia Caminos, a pocos minutos del parque central y del mercado, es una de ellas, y un lote en una lotificación abierta como esa sale bastante más barato que uno dentro de una residencial. En las aldeas, los terrenos en venta en Jalapa se miden por manzanas y se ofrecen como tierra de cultivo o de bosque, en lugares como Los Tablones. Recorra la pendiente y ubique el agua antes de pensar en sembrar, y tenga presente que para talar árboles se necesita licencia del INAB.
Proyectos Nuevos en Jalapa:
La ciudad crece hacia afuera con complejos habitacionales, locales nuevos y pequeños centros comerciales. Residenciales Alcalá, al final de la avenida Chipilapa, sobre el camino a Los Achiotes y frente al predio municipal, es uno de los proyectos donde se compran lotes para casas nuevas en Jalapa. El crecimiento ha ido más rápido que las normas urbanísticas y que las redes de agua y saneamiento. Pregúntele sin rodeos al desarrollador de dónde viene el agua, adónde van las aguas servidas y quién se encargará del tren de aseo cuando cierre la sala de ventas.
Preguntas frecuentes:
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¿Se puede comprar una parcela en la montaña de Santa María Xalapán?
A veces, pero no como se compra un lote en el pueblo. Casi toda la montaña, más de 19,000 hectáreas, es tierra comunal de la Comunidad Indígena de Santa María Xalapán, cuya Junta Directiva, junto con representantes de cada aldea, resuelve los asuntos agrarios, las herencias y los derechos que se transmiten por sangre. Es posible que quien vende allá arriba tenga un derecho reconocido por la comunidad y no una finca inscrita a su nombre. Pregunte cuál de los dos es, consulte el Registro de la Propiedad y hable con la Junta antes de dar un solo quetzal.
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¿Una casa en una colonia nueva tendrá drenaje, agua y tren de aseo?
No lo dé por hecho. En 2018, casi dos tercios de los hogares del municipio no estaban conectados a drenajes, el servicio municipal de basura llegaba apenas a uno de cada veinte y muchas familias pagaban a recolectores privados. El río Tambor, que rodea la ciudad, sigue recibiendo descargas sin tratar. Pida por escrito de dónde sale el agua y cómo se resuelve el drenaje, y visite la propiedad al final del verano para ver cómo aguanta el servicio.
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¿Cómo se llega de Jalapa a la Ciudad de Guatemala?
Lo normal es tomar la RN-19 hacia el norte por Sansare hasta Sanarate y de ahí la CA-9 hasta la capital, unos 100 kilómetros en total. La bajada entre Sanarate y Sansare es fuerte y conviene tomarla con calma. Hacia el sur, la RN-19 une a Jalapa con El Progreso, Jutiapa, y con la Interamericana, algo práctico si el trabajo lo lleva rumbo a El Salvador.
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¿En qué parte de Jalapa hay más demanda de alquiler?
En el barrio Chipilapa, junto al Centro Universitario de Sur Oriente, donde los estudiantes buscan apartamentos pequeños para llegar a pie. El otro polo es el centro, en la zona 1, con la Gobernación y el Hospital Nacional Nicolasa Cruz. Una casa en una aldea retirada interesa más a compradores que a inquilinos.
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¿La tierra de Jalapa sirve para cultivar?
Una parte, aunque menos de lo que sugieren los cerros verdes. Casi tres cuartas partes del municipio son de vocación forestal y solo un 7 por ciento es apta para riego, así que una parcela plana con nacimiento o acceso a río es la excepción. Revise la pendiente, el agua y la cobertura de árboles antes de hablar de precio.