San Juan Ixcoy
Propiedades en San Juan Ixcoy, Guatemala.
En Huehuetenango, Guatemala, a San Juan Ixcoy le dicen la tierra de las manzanas, y el apodo ya habla del terreno: la manzana pide frío. La cabecera de este municipio q’anjob’al está a 2,195 metros, en un valle hondo de los Cuchumatanes, y es el primer pueblo al que llega la carretera del norte después de cruzar el altiplano desde Chiantla. En el mercado de casas y terrenos en San Juan Ixcoy pesan tres cosas: las casas de block del casco urbano, los lotes sobre la carretera principal y, en las aldeas, las parcelas familiares de maíz, papa y frutales. Los compradores son, casi siempre, familias del propio municipio, y muchas obras nuevas las financian parientes que trabajan en Estados Unidos. Antes de hablar de precio, averigüe de qué nacimiento viene el agua y cómo aguanta el camino de entrada.
Por ahora no hay anuncios activos en San Juan Ixcoy.
Sobre San Juan Ixcoy:
La RN-9N sale de Huehuetenango, sube por Chiantla hasta el altiplano de los Cuchumatanes y entra al municipio por las Piedras de Captzin, unas rocas a la orilla de la carretera a más de 3,000 metros. Ahí empieza la bajada al valle y al pueblo, y la carretera sigue después hacia San Pedro Soloma. San Juan Ixcoy tiene 224 kilómetros cuadrados y colinda con Soloma y Santa Eulalia al norte, con Chiantla al sur, con Todos Santos Cuchumatán y Concepción Huista al poniente y con el departamento de Quiché al oriente. La carretera está asfaltada desde 2002, pero la reposición del tramo entre Captzin, el casco urbano y Soloma quedó parada cuando la empresa abandonó la obra, y espera una nueva licitación. Los microbuses salen de Huehuetenango cuando se llenan, y a la mayoría de las aldeas se llega desde el pueblo por caminos de terracería.
En casi todos los hogares se vive del campo, y lo que se cosecha se consume sobre todo en casa. Lo principal es el maíz y el frijol; después vienen la papa, el trigo, la avena, las hortalizas y la manzana que le da fama al pueblo, y muchas familias engordan algunos cerdos. Como el empleo escasea, desde hace décadas el ingreso fuerte llega de fuera: casi todos los que se van del municipio salen del país, sobre todo hacia Estados Unidos. A mediados de la década de 2000 las remesas ya valían más que toda la producción del municipio, y se iban a la vivienda, no a la siembra. En 1994 la mayoría de las casas eran de adobe con piso de tierra; diez años después lo normal era la pared de block, el techo de lámina y el piso de cemento.
El pueblo ocupa un valle bastante hondo, de clima frío, rodeado de laderas empinadas con bosque. Ese frío es el que deja crecer la manzana y el que favorece al trigo, la avena y la papa frente a los valles más templados del departamento. Llueve de mayo a octubre y la época seca va de noviembre a abril, algo que se nota sobre todo en las terracerías hacia las aldeas y en cualquier lote cortado en ladera. Ha habido deslizamientos en el mismo casco urbano, con daños a comercios, y en la aldea Chanchocal II los vientos fuertes han dañado viviendas. Cada comunidad sabe de dónde toma el agua: el pueblo se abastece del río San Juan y de los nacimientos Xén y Tolin, aldeas como Quisil, San Lucas y Poxlaq comparten los de Pepajau y Captzin, y algunas todavía dependen de aljibes de agua de lluvia.
En San Juan Ixcoy viven unas 31,000 personas. La mayoría es q’anjob’al, aunque también hay familias mam y akatekas, y el nombre viene de Yich K’ox, «en el asiento de un vijaw», la planta con cuyas hojas se envuelven los tamales. En 1531 ya figuraba como encomienda con el nombre de Yscos, y en 1690 el cronista Fuentes y Guzmán contó que se llegaba por laderas de piedra y lodo hasta un río de aguas color azul celeste. La feria titular en honor a San Juan Bautista va del 20 al 24 de junio, con marimba, tum, chirimía y bailes como el Kanal Tz’unun. Por encima del valle caen las cataratas de Pepajau, que alimentan el río Quisil, y en el límite con Chiantla están las cinco caídas de Los Jolotes y la laguna Magdalena.
Casas en San Juan Ixcoy:
En el casco urbano las casas son de block, casi todas con techo de lámina y piso de cemento. En las aldeas todavía quedan viviendas de adobe y de madera al lado de las casas de block levantadas con remesas. Las propiedades sobre la carretera principal se ofrecen con agua, luz y drenaje, servicios que tiene el centro y que en el área rural, donde se usan letrinas, casi siempre faltan. Si le interesan las casas en venta en San Juan Ixcoy, revise el talud detrás de la pared del fondo, porque las laderas del valle son empinadas y el pueblo ya ha tenido derrumbes. Y si la casa queda abajo, junto al río San Juan, tenga en cuenta que el drenaje del pueblo desemboca allí sin tratamiento.
Terrenos y Lotes en San Juan Ixcoy:
En el pueblo los lotes son angostos y profundos: una propiedad sobre la carretera principal puede tener poco más de cuatro metros de frente, y en las lotificaciones más nuevas se ofrecen terrenos de unos diez por diecisiete o doce por quince metros. En las aldeas lo que se vende es tierra de cultivo familiar, de maíz, frijol y papa, en fracciones pequeñas. Entre 1979 y principios de la década de 2000 la tierra se fue concentrando en menos manos, así que unas pocas familias tienen parcelas grandes y la mayoría solo pedazos chicos. Antes de cerrar trato por alguno de los terrenos en venta en San Juan Ixcoy, pregunte de qué nacimiento toma agua la comunidad, recorra el camino después de un día de lluvia y confirme que la parcela tiene escritura propia y no es parte de la tierra de un pariente.
Preguntas frecuentes:
-
¿Cómo se llega a San Juan Ixcoy desde Huehuetenango?
Por la RN-9N hacia el norte, cruzando Chiantla y el altiplano de los Cuchumatanes. La carretera entra al municipio en las Piedras de Captzin y baja por el valle hasta el pueblo. Los microbuses salen de Huehuetenango cuando se llenan y el viaje dura entre hora y media y dos horas. La reposición del tramo que va del pueblo hacia Soloma no está terminada, así que cuente con obras y, en invierno, con derrumbes.
-
¿De dónde viene el agua?
Pregunte siempre el nombre del nacimiento. El casco urbano se surte del río San Juan y de los nacimientos Xén y Tolin; las aldeas tienen los suyos, como Pepajau y Captzin, que abastecen a Quisil, San Lucas, Nuevo San Francisco y Poxlaq. Algunas comunidades recogen agua de lluvia en aljibes, que entre noviembre y abril pueden quedarse cortos. En el pueblo hay drenaje, pero en las aldeas se usan letrinas, así que si construye fuera del centro tendrá que prever una fosa séptica.
-
¿Qué hay que revisar en la escritura de un terreno en San Juan Ixcoy?
Aquí hay dos riesgos propios del lugar. Si el lote da a la RN-9N, que se está reponiendo a lo largo del valle, consulte en la municipalidad cuánto del frente queda dentro del derecho de vía antes de pagarlo. Fuera del pueblo, verifique que la parcela tenga número de finca propio y no sea una porción sin desmembrar de la tierra familiar; los inmuebles de Huehuetenango están inscritos en el Segundo Registro de la Propiedad, con sede en Quetzaltenango, y un notario puede sacarle allí la certificación antes de firmar. Si el vendedor es una de las familias con mucha tierra y la está vendiendo por partes, pida que la desmembración quede inscrita antes de entregar el dinero.
-
¿Qué cambia entre vivir en el pueblo y vivir en una aldea?
El pueblo tiene el mercado municipal, el drenaje y los microbuses a Huehuetenango. Aldeas como Quisil, San Lucas, Tocal o Pie de la Cuesta quedan más cerca de las siembras y de las cataratas, pero a casi todas se llega por terracería, que sufre mucho de mayo a octubre. Si va a viajar seguido a Huehuetenango, lo práctico es comprar en el pueblo o cerca de la carretera.
-
¿Qué se puede sembrar en un terreno de San Juan Ixcoy?
Maíz, frijol y papa son la base; en las partes más frías se dan también trigo, avena, hortalizas y manzana, y en muchos patios se crían cerdos. La mayor parte de la cosecha se queda en casa y poco sale a la venta. Si compra para sembrar, pregunte a los vecinos qué rinde en esa ladera, porque la parte alta, fría, y la parte baja, más templada, no se comportan igual.