San Juan Comalapa

Propiedades en San Juan Comalapa, Guatemala.

Quien entra a San Juan Comalapa pasa junto al cementerio general, y la barda que lo rodea es un solo cuadro: más de 180 metros pintados entre 2002 y 2003 por decenas de artistas del pueblo, con la historia comalapense desde sus orígenes mayas hasta la conquista y el conflicto armado. Por eso le dicen la Florencia de América, un pueblo de pintores donde muchos venden sus obras en galerías montadas en su propia casa. El municipio está en el norte de Chimaltenango, Guatemala, a 82 kilómetros de la capital, sobre el fondo plano de un valle frío rodeado de barrancos. Lo que aquí se compra y se vende es lo que pide un pueblo kaqchikel que trabaja: casas de dos niveles cerca del parque, muchas con local a la calle, lotes para construir en las aldeas y parcelas para milpa, hortalizas y, en algunos rincones más templados, café. Quienes compran son sobre todo familias del mismo municipio.

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Sobre San Juan Comalapa:

Comalapa tiene 76 kilómetros cuadrados de extensión. Colinda al norte con San José Poaquil y San Martín Jilotepeque, al oriente otra vez con San Martín, al sur con Zaragoza, Santa Cruz Balanyá y Chimaltenango, y al poniente con Tecpán Guatemala, Santa Apolonia y Poaquil. La única entrada asfaltada sale de la Interamericana en Zaragoza y recorre 21 kilómetros; por ahí pasa todo, buses, camiones y carros. Los demás accesos son de terracería. Por la aldea Patzaj se llega a Poaquil en pickup o en moto, por Simajuleu hay 40 kilómetros de camino de tierra hasta San Martín, y por Xiquín Sanahí se sale a Chimaltenango, una ruta que sí tiene servicio de buses.

Más del 60 % de quienes trabajan lo hacen por cuenta propia o en un negocio familiar. En el campo se siembra maíz, frijol, haba, papa, repollo, arveja china y dulce, tomate y chile, y hay quienes cultivan durazno, fresa, mora y manzana. El café llegó en los años noventa y ha ido ganando terreno, aunque solo se da en ciertos microclimas: Patzaj, Xiquín Sanahí, Simajuleu, Agua Caliente y algunos sectores de la cabecera. La carpintería, la herrería y la fabricación de muebles ocupan a buena parte del pueblo; las mujeres tejen güipiles y sutes que se venden en Antigua, Chimaltenango, Quetzaltenango y hasta en El Salvador, y los cuadros salen de las galerías de cada pintor o de las tiendas de Antigua. Los días de plaza son martes, viernes y domingo, cuando llegan vendedores de las aldeas y los puestos se salen del mercado a las calles vecinas.

La cabecera queda a 2,150 metros sobre el nivel del mar, en la parte plana de un valle pequeño rodeado de cerros con bosque de pino, ciprés y encino. Lo plano del valle es lo que hace buena la tierra para sembrar; las orillas son las que obligan a construir con cuidado. Los barrancos que rodean al pueblo se agrandaron con el terremoto del 4 de febrero de 1976, que dejó a Comalapa casi destruida y dañó seriamente la iglesia de San Juan Bautista, el Calvario de la entrada y la iglesia de Guadalupe, al norte. El barranco Chiruqui, en la zona 4, se sigue desmoronando y ya se llevó dos caminos. Los técnicos que lo revisaron creen que por Comalapa podría pasar una falla geológica, y la municipalidad pide un estudio serio del suelo antes de levantar una vivienda.

En el municipio viven unas 55,000 personas, casi todas mayas kaqchikeles. El casco urbano se divide en las zonas 1 a 4, y el resto de la población vive en siete aldeas, Patzaj, Paquixic, Simajuleu, Cojoljuyú, Panabajal, Xiquín Sanahí y Xenimaquín, y en más de veinte caseríos, entre ellos Paraxaj, Pamumús y Agua Caliente. El nombre kaqchikel del lugar era Chixot; los tlaxcaltecas que llegaron con los españoles lo llamaron Comalapa, «río de comales» en náhuatl, y desde la década de 1540 fue sede de un convento franciscano. De aquí son el maestro Rafael Álvarez Ovalle, autor de la música del Himno Nacional, y el pintor Andrés Curruchich, cuyos cuadros de días de mercado y procesiones llegaron a exponerse en Estados Unidos.

Casas en San Juan Comalapa:

En el centro, las casas van pegadas a la banqueta sobre lotes angostos. Un ejemplo común: un terreno de unos 9.5 por 16 metros a dos cuadras del parque central, con local comercial al frente, cuatro habitaciones, patio atrás y sin parqueo. Por eso muchas de las casas en venta en San Juan Comalapa se miran como vivienda y negocio a la vez. Lo que más falta en el casco urbano es dónde guardar el carro, y en día de plaza las calles cercanas al mercado se llenan. En las aldeas la casa suele venir con patio o con un pedazo de tierra para sembrar, y el camino puede ser de terracería. Pregunte cuándo y cómo se construyó, porque buena parte del pueblo se levantó de nuevo después de 1976, y mida qué tan cerca queda la pared del fondo del barranco más próximo.

Terrenos y Lotes en San Juan Comalapa:

La tierra es lo que más se compra aquí. Se ofrecen lotes rústicos pequeños sin servicios, y de vez en cuando algún banco saca a la venta terrenos adjudicados dentro del municipio. Si busca terrenos en San Juan Comalapa para café, mire en Patzaj, Xiquín Sanahí, Simajuleu o Agua Caliente, porque en el resto hace demasiado frío para el grano; maíz, hortalizas y fruta se dan casi en cualquier parte del valle. El plan de desarrollo municipal prevé que Simajuleu sea una segunda centralidad, con terminal de buses, mercado y vivienda a lo largo de la carretera, y contempla asfaltar el camino que cruza la aldea hacia San Martín Jilotepeque. El agua potable, los drenajes y los caminos rurales se van introduciendo aldea por aldea, así que pregunte qué servicios tiene hoy el terreno y no cuáles le prometen.

Alquileres en San Juan Comalapa:

Para vivir, lo que se renta son casas sencillas en el casco urbano, a precios bajos y con la luz y el agua por aparte. Quien busca casa casi siempre pide lo mismo: que sea amplia y que tenga parqueo. Para estancias cortas, algunos propietarios rentan lofts y habitaciones a los visitantes que llegan por los murales, las galerías y el mercado, varios de ellos en excursiones de un día desde Antigua. Si piensa en alquileres en San Juan Comalapa como inversión, cuente primero con el inquilino del pueblo y después con el turista.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Cómo se llega a San Juan Comalapa desde la capital?

    Por la Interamericana hacia el occidente, pasando Chimaltenango, hasta Zaragoza; ahí se toma la carretera asfaltada que sube 21 kilómetros hasta el pueblo. En total son 82 kilómetros. Las otras rutas, desde Poaquil, San Martín Jilotepeque o Chimaltenango por Xiquín Sanahí, son de terracería.

  • ¿Qué es lo primero que hay que revisar antes de comprar un terreno en Comalapa?

    Su distancia al barranco. El suelo alrededor del pueblo se abrió en 1976, el barranco Chiruqui de la zona 4 sigue comiéndose la orilla y se sospecha que hay una falla debajo, así que recorra los linderos y consulte en la municipalidad si el terreno está en zona de riesgo antes de hablar de precio. Luego verifique en el Registro de la Propiedad que esté inscrito como finca independiente. En las aldeas, averigüe si el vendedor tiene escritura registrada, solo derechos posesorios o una parte sin desmembrar de una propiedad familiar, y resuélvalo antes de dar un centavo.

  • ¿Qué días hay mercado en Comalapa?

    Martes, viernes y domingo. Esos días bajan vendedores de las aldeas y los puestos desbordan el edificio del mercado, que según la propia municipalidad ya cumplió su vida útil. Si le interesa una casa cerca del mercado, visítela en día de plaza y también en un día tranquilo.

  • ¿Se puede sembrar café en un terreno de Comalapa?

    Solo en algunas partes. El café se adapta a los microclimas de Patzaj, Xiquín Sanahí, Simajuleu, Agua Caliente y ciertos sectores de la cabecera, donde los caficultores siembran Caturra, Bourbon y Pacamara. En el resto del municipio hace demasiado frío y la tierra se dedica a maíz, hortalizas y fruta.

  • ¿Hacia dónde va a crecer el municipio?

    El plan municipal señala a Simajuleu como la próxima centralidad después de la cabecera, con terminal de buses, mercado y vivienda sobre la carretera que va a San Martín Jilotepeque. Ese camino está previsto para asfaltarse, pero mientras tanto se llega por terracería, así que ponga precio al terreno según el camino que tiene y no según el que aparece en el plano.