Jacaltenango

Propiedades en Jacaltenango, Guatemala.

A dos kilómetros del centro de Jacaltenango corre el Río Azul, con un color celeste que le dio el nombre, y el pueblo que lo mira desde arriba está asentado sobre bancos de laja que caen entre 50 y 100 metros hacia el cauce. A la hora de comprar, ese suelo pesa más que el paisaje. Jacaltenango fue el primer pueblo popti’, de donde salieron los fundadores de los demás pueblos huistas, y por eso se le sigue llamando la capital de los Huistas: en sus cinco cantones y en la aldea San Sebastián están la municipalidad, las cooperativas de café, la terminal de buses y un hospital que atiende desde 1962, en el departamento de Huehuetenango, Guatemala. Lo que más se mueve son casas y terrenos en Jacaltenango: viviendas familiares en el pueblo, lotes por cuerda a la orilla de los caminos a las aldeas y parcelas chicas de café en las laderas del valle. Antes de preguntar cuánto cuesta una casa, pregunte de qué lado del pueblo queda.

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Sobre Jacaltenango:

Jacaltenango ocupa el noroccidente de Huehuetenango, entre la línea con México y las estribaciones de los Cuchumatanes. Colinda al norte con Nentón, al oriente con San Miguel Acatán, al sur con Concepción Huista, Petatán y Unión Cantinil, y al poniente con San Antonio Huista y Santa Ana Huista; en un tramo de su lindero occidental toca directamente con México. Para llegar, lo común es dejar la Interamericana en el desvío de Camojá, sobre la ruta a La Mesilla, y subir por Santa Ana Huista y San Antonio Huista en carretera asfaltada, unos 110 kilómetros desde la cabecera departamental. Por la sierra, saliendo de Chiantla y pasando por Todos Santos Cuchumatán y Concepción Huista, son menos kilómetros, pero se tarda más. Ya en el municipio, al pueblo entran cinco carreteras: las que vienen de San Antonio Huista, Concepción Huista, San Marcos Huista, Yinchenwex y Buxup.

El café es lo que da de comer, y casi toda la cosecha se exporta. La Cooperativa Río Azul, fundada en 1967, tiene su beneficio húmedo en el pueblo y todos sus socios viven a no más de hora y media a pie de él: cortan en la mañana y por la tarde entregan la cereza, que viene de fincas en ladera entre 1,300 y 2,000 metros. Desde Jacaltenango trabajan también la cooperativa cafetalera El Porvenir y la cooperativa de ahorro y crédito Yamanh Kutx. Las aldeas bajan a la cabecera a hacer trámites, a tomar el bus y a pasar consulta. El Hospital Diocesano, en el Cantón Parroquia, lo fundaron las religiosas de Maryknoll en 1962 y desde 1994 lo dirigen las Siervas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Pobres, y el Ministerio de Salud planifica aquí un hospital regional para los municipios huistas y Nentón. Desde los años ochenta se han ido tantos jacaltecos a trabajar al norte que a Jacaltenango y a Jupiter, en Florida, les dicen pueblos hermanos.

El territorio baja de 2,600 metros en la parte alta a 650 en el fondo del valle, y la gente lo reparte en tres: parte alta, media y baja. Arriba el terreno es escarpado, con bosque de encino, aliso y pino, milpa, frijol y frutales de clima templado como durazno, pera, manzana y aguacate. En la parte media el relieve se vuelve ondulado, y abajo, en La Laguna, El Limonar, Nueva Catarina, Peb’il Pam y Buxup, está la tierra más plana del municipio, que se riega con el Río Azul. El agua potable del pueblo sale de la microcuenca de Mesté. Este paisaje trae dos riesgos que nadie debería pasar por alto: el casco urbano está cimentado sobre afloramientos de laja que forman taludes de 50 a 100 metros, con más de veinte cuadras del lado del río expuestas a deslizamientos y derrumbes, y con los aguaceros fuertes los ríos Azul y Catarina y quebradas como la de Wixaj inundan las aldeas bajas. Quien viene de paseo busca el propio río, el bosque Sajbana, la cueva de Ixtenam, donde nace un río, y el centro ceremonial Q’anil.

El popti’ se habla en todas las comunidades; en Xayomlaj, Chapaltelaj y Qantxabina’ se habla además mam, y en Payá, Elmul, Witzobal, Cheyá y Mesté, q’anjob’al. En el municipio viven más de 37,000 personas, y cerca de cuatro de cada diez están en la cabecera y San Sebastián. Los mercedarios levantaron aquí un convento en 1567, y en 1927 llegó el antropólogo Oliver La Farge a recoger el calendario maya del pueblo y la leyenda de Juan Q’anil para su libro The Year Bearer’s People. La feria de la Virgen de Candelaria llena las calles en los días alrededor del 2 de febrero. Al otro lado del Río Azul, San Marcos Huista, cuya fundación la tradición atribuye a unos pastores en 1699, es el segundo poblado del municipio, y la tierra se compra y se vende sobre todo entre familias jacaltecas, muchas con parientes trabajando en Florida.

Casas en Jacaltenango:

Casi todas las viviendas del municipio son casas independientes; edificios de apartamentos prácticamente no hay. En los cantones Parroquia, Pila, El Llano, Hernández y San Basilio y en San Sebastián la mayoría de calles está pavimentada, y el agua, el drenaje, la luz y la recolección de basura llegan a nueve de cada diez casas o más, aunque el pueblo no tiene planta de tratamiento de aguas residuales. En el Cantón Parroquia quedan la municipalidad y el Hospital Diocesano, y en San Basilio el Centro de Atención Permanente, abierto las veinticuatro horas. Si busca casas en venta en Jacaltenango, ubique primero la casa en la ladera, porque las cuadras del lado del río están sobre taludes de laja que ceden. Fuera del casco, San Marcos Huista, San Andrés Huista, Buxup, Tzisbaj y La Laguna funcionan como centros de servicios para las aldeas vecinas, y ahí es donde una familia tiene más cosas a mano.

Alquileres en Jacaltenango:

En el pueblo se alquilan por mes cuartos con baño privado y apartamentos pequeños. Dentro del casco todo queda cerca: en carro, las calles se recorren de punta a punta en un cuarto de hora. Antes de firmar, pregunte cómo llega el agua al edificio y fíjese si está en una de las zonas de derrumbe, que le importan al inquilino tanto como al dueño.

Terrenos y Lotes en Jacaltenango:

Aquí la tierra se vende por cuerdas. A la orilla de la carretera en Tzisbaj se ofrecen lotes de una o dos cuerdas para construir, en Taj Buxup hay terrenos planos y por Nueva Catarina cambian de dueño extensiones enteras, a veces de cien cuerdas de un solo golpe. La tierra plana de la parte baja es la más fácil para construir y para regar con el Río Azul, pero también es la que inundan el Azul y el Catarina; camine la parcela después de un aguacero y pregunte a los vecinos hasta dónde subió el agua. Los terrenos de café en Jacaltenango vienen en parcelas chicas de ladera, y como la cereza tiene que llegar al beneficio el mismo día del corte, para un caficultor vale más una parcela cerca del pueblo que otra igual más lejos. En la parte alta, la tierra de milpa y frutales está en pendiente fuerte, y el camino de entrada vale tanto como el suelo.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Qué partes del pueblo tienen riesgo de derrumbe?

    La municipalidad tiene identificadas tres zonas de deslizamiento en el casco: el lado oriente, por el Colegio Liceo Canadiense; el tramo que baja de la carretera principal a las canchas polideportivas y las instalaciones de la Cooperativa Río Azul; y los alrededores de la terminal de buses, sobre la entrada desde San Antonio Huista. Tiene marcada además una franja de derrumbes de más de 1,500 metros entre el Liceo Canadiense y el cementerio municipal. Pida en la municipalidad que le ubiquen la propiedad en ese mapa antes de cerrar trato.

  • ¿Cómo se llega a Jacaltenango desde Huehuetenango?

    Se toma la Interamericana rumbo a La Mesilla, se sale en Camojá y se sigue subiendo por Santa Ana Huista y San Antonio Huista; todo el camino está asfaltado hasta el pueblo. Los buses llegan a la terminal, sobre la entrada desde San Antonio. La otra opción cruza los Cuchumatanes por Chiantla, Todos Santos Cuchumatán y Concepción Huista, y es el viaje más lento.

  • ¿Qué hay que revisar antes de comprar un terreno en las aldeas bajas?

    Lo primero es el agua: en La Laguna, Coronado, Buxup, Tzisbaj y las comunidades entre La Laguna y Nueva Catarina los ríos crecen, así que averigüe hasta dónde llegó la última inundación. Después, la frontera: una parte del municipio colinda con México, y el artículo 123 de la Constitución reserva a los guatemaltecos de origen los inmuebles no urbanos dentro de la faja de 15 kilómetros desde la línea, de modo que su notario debe ubicar la parcela respecto de esa faja. Por último, confirme en el Registro de la Propiedad que la finca está inscrita a nombre de quien vende y que los linderos de la escritura son los mismos que se caminan en el terreno.

  • ¿Cómo funciona una parcela chica de café aquí?

    La cereza se entrega al beneficio húmedo del pueblo el mismo día del corte; por eso los socios de la Cooperativa Río Azul viven todos a no más de hora y media a pie. El café de la cooperativa se siembra entre 1,300 y 2,000 metros, sobre todo Caturra, Bourbon, Catuaí y Típica, y se vende como orgánico. Si compra un cafetal, pregunte si el vendedor es socio de alguna cooperativa y qué pasa con ese compromiso cuando la tierra cambia de dueño.

  • ¿Qué atención médica hay en el pueblo?

    El Hospital Diocesano, en el Cantón Parroquia, da consulta, receta y hace diagnóstico general, y el Centro de Atención Permanente del Cantón San Basilio atiende las veinticuatro horas. El hospital regional para Jacaltenango está en etapa de planificación en el Ministerio de Salud. Mientras no abra, para ver a un especialista todavía hay que viajar a Huehuetenango o a Quetzaltenango.