El Tejar

Propiedades en El Tejar, Guatemala.

Quien sale de la capital hacia el occidente cruza El Tejar casi sin darse cuenta: el pueblo creció a la orilla de la Interamericana, del libramiento de Chimaltenango y de la carretera a Antigua Guatemala, y hoy cuesta saber dónde termina él y dónde empieza la cabecera departamental. Queda en el extremo oriental de Chimaltenango, Guatemala, a 48 kilómetros de la capital y a diez de Antigua. Las torres de los hornos explican el nombre, porque aquí se cuece teja y ladrillo desde tiempos de la Colonia. Con las fábricas y las maquilas llegaron familias de otros departamentos, y muchas se quedaron. Lo que se ofrece responde a esa gente que trabaja cerca: casas de dos niveles en residenciales cerrados, lotes en lotificaciones, viviendas y cuartos en alquiler y terrenos sobre la carretera.

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Sobre El Tejar:

El municipio colinda al norte con Chimaltenango y San Juan Sacatepéquez, al poniente con Chimaltenango, al sur con Parramos y Pastores, y al oriente con Sumpango, Santo Domingo Xenacoj y San Juan Sacatepéquez, de modo que está justo en la raya con Sacatepéquez y con el departamento de Guatemala. La Interamericana lo atraviesa por el kilómetro 49, y la aldea San Miguel Morazán queda en el 48.5, a la par de la carretera. A la cabecera de Chimaltenango hay cinco kilómetros. Antigua se alcanza en 15 o 20 minutos, siempre que no haya cola en la entrada a Pastores o en Jocotenango. Dentro del municipio el tránsito se traba en la calle principal, en el tramo de la Interamericana donde convergen la entrada al Chipotón y el ramal hacia la RN-14, y en el redondel donde el libramiento de 14 kilómetros, inaugurado en 2019, vuelve a unirse a la carretera.

A diferencia de casi todo el departamento, El Tejar vive más de la industria y el comercio que del campo. Grandes empresas, algunas extranjeras, se instalaron aquí por la cercanía de la carretera, y las maquilas dieron empleo a gente de todo el país que se fue asentando en las colonias. El oficio antiguo es la ladrillera: decenas de hornos en forma de torre bordean la Interamericana y la carretera que sale hacia Escuintla, casi siempre negocios de familia donde el barro se pisa descalzo, se labra en el patio y se cuece con leña hasta treinta horas seguidas. Casi toda la producción acaba en las ferreterías de Antigua, porque las restauraciones y las casas de estilo neocolonial siguen pidiendo ladrillo y teja de barro, y hasta de Petén llegan camiones a cargar. En las casas también se tejen telas típicas de algodón, se fabrican muebles, candelas y marimbas, y en lo que queda de tierra agrícola se siembra maíz, frijol y tomate.

El casco urbano está a poco menos de 1,800 metros, y casi todo el suelo a su alrededor se dedica a vivienda, comercio y agroindustria. El pueblo no se ordenó alrededor de una plaza: se fue estirando a lo largo de las carreteras. Durante años se abrieron lotificaciones, residenciales y colonias sin normas municipales de uso del suelo, y por eso una calle de casas puede colindar con una bodega o con el patio de una ladrillera. Los bancos de barro que había junto a los hornos se agotaron hace más de veinte años; hoy los ladrilleros compran la tierra en fincas del norte del municipio, como La Loma, y traen la leña de Acatenango y Alotenango. La municipalidad conserva terrenos comunales con bosque de pino, ciprés y matilisguate, como Tzanjuyú y los astilleros de San Miguel Morazán y Santo Domingo, y dentro de sus límites hay sitios arqueológicos en El Tejar, La Sierra y Tejarcito.

Antes se llamó San Sebastián El Tejar, también Tejar de Ortiz, y su nombre ya figura en un testamento de 1567. Tras la Independencia formó con San Lucas Sacatepéquez el pueblo de San Lucas Tejar; en 1855 pasó de Sacatepéquez a Chimaltenango, en 1882 fue suprimido y en 1910 recuperó la categoría de municipio. El kaqchikel es el idioma maya del lugar, aunque cada vez menos padres lo enseñan a sus hijos. La feria de San Sebastián culmina el 20 de enero con procesión y bailes de disfraces, y en Semana Santa la Corrida de Ángeles recorre las calles para anunciar la Resurrección. Fuera del casco están las aldeas San Miguel Morazán y Santo Domingo El Rosario. Compran sobre todo familias que trabajan en las fábricas del municipio o en Chimaltenango, y también quienes viajan a diario a la capital o a Antigua y prefieren una casa nueva dentro de un residencial con garita.

Casas en El Tejar:

En el casco urbano hay casas en colonias como Villas del Tejar, Residenciales del Tejar, La Pinada y Patricia de Arzú, y San Miguel Morazán tiene sus propias colonias, entre ellas El Mirador, El Panorama y San Juan de Dios. Buena parte de las casas en venta en El Tejar son de dos niveles y tres dormitorios, levantadas en lotes de 10 × 14 metros. También hay condominios pequeños con garita a pocos minutos de San Lucas Sacatepéquez, y lejos de la carretera siguen saliendo casas más antiguas en terrenos amplios, algunas con jardín y árboles frutales. Haga el recorrido a la hora pico antes de decidirse, porque una casa a cinco minutos de la Interamericana puede tardar mucho más en salir cuando se traba el cruce del Chipotón. Pregunte además de qué pozo y tanque recibe el agua la colonia, ya que cada sector tiene su propio sistema.

Alquileres en El Tejar:

El empleo en fábricas y maquilas sostiene la demanda de alquiler todo el año. En los residenciales nuevos se rentan casas a familias, y en las colonias se alquilan cuartos y apartamentos de un solo ambiente, con sala, comedor y cocina juntos, a quienes trabajan cerca. Cuente con firmar por un año y dejar un depósito. Sobre la Interamericana también se rentan locales y propiedades comerciales, útiles como bodega, sala de ventas o negocio de paso. Antes de firmar, deje por escrito quién paga el agua y quién responde si se arruina la bomba del pozo.

Terrenos y Lotes en El Tejar:

Los tamaños van de lo mínimo a lo enorme. En San Miguel Morazán se venden lotes planos de 6 × 18 metros a familias que van a construir su primera casa, y en residenciales cerca del límite con Chimaltenango hay lotes de 11 × 16 con áreas sociales. Entre particulares cambian de dueño terrenos de varios cientos de metros cuadrados, algunos con árboles frutales y hasta piscina. En el otro extremo, frente a Hacienda El Tejar se ofrece una extensión de más de nueve hectáreas, repartida en cinco fincas inscritas, con acceso asfaltado, luz, drenaje y pozo mecánico, pensada para proyectos habitacionales. A la orilla de la carretera el terreno se busca para negocio, y varias ladrilleras alquilan su predio sobre la vía en vez de ser dueñas. Si está comparando terrenos en venta en El Tejar, pregunte si la lotificación tiene aprobación municipal, porque muchas se abrieron sin ella, y compruebe que el agua y el drenaje llegan de verdad hasta el lote.

Proyectos Nuevos en El Tejar:

Entre los proyectos en construcción está Hacienda El Tejar, con casas de dos niveles de 99 y 150 m², todas de tres dormitorios y dos baños y medio, salón social y cuotas mensuales directamente con el desarrollador. En 2025 obtuvo la precertificación CASA, el sello guatemalteco de vivienda sostenible. Bosques del Tejar ofrece casas más compactas, de 74 m² y tres dormitorios. Si compra en preventa, aclare en qué fecha se firma la escritura y cuándo queda inscrita. Pregunte también quién administrará el agua y la garita cuando el desarrollador entregue la última casa.

Preguntas frecuentes:

  • ¿A qué distancia queda El Tejar de la capital y de Antigua?

    Son 48 kilómetros desde la Ciudad de Guatemala por la Interamericana, cinco hasta Chimaltenango y diez hasta Antigua. El viaje a Antigua dura de 15 a 20 minutos si la entrada a Pastores y Jocotenango están despejadas. En horas pico conviene salir con tiempo por el cruce del Chipotón y el redondel del libramiento.

  • ¿A qué municipio pertenece un lote en la orilla de El Tejar?

    El límite con Chimaltenango y Sumpango nunca se ha definido bien, y hay colonias fronterizas que usan los servicios de El Tejar pero pagan sus impuestos en otra municipalidad. Antes de pedir licencia de construcción o pagar el IUSI, solicite a la municipalidad una constancia de en qué lado cae el lote. Luego verifique en el Registro de la Propiedad que el lote sea una finca inscrita a nombre de quien vende. Si está en una lotificación, pida ver la aprobación municipal del proyecto.

  • ¿De dónde sale el agua?

    En San Miguel Morazán cada grupo de colonias depende de un sistema municipal distinto, alimentado por un pozo y sus tanques. Los residenciales cerrados y los terrenos grandes suelen tener pozo mecánico propio. Averigüe qué sistema abastece la casa y quién se encarga de mantenerlo.

  • ¿Se puede comprar ladrillo y teja directamente en los hornos?

    Sí. Las ladrilleras de la carretera venden tanto a quien se detiene como a los revendedores, y el precio por pieza se negocia con el dueño. Comprar en el horno sale mucho más barato que en una ferretería de Antigua. La resistencia cambia de un patio a otro, así que revise las piezas terminadas antes de encargar un camión completo.

  • ¿Qué tipo de propiedad abunda más?

    Lo que más se mueve son casas familiares de dos niveles en residenciales cerrados y lotes en lotificaciones. Los cuartos y apartamentos pequeños en alquiler son frecuentes en las colonias cercanas a las fábricas. Tierra de cultivo queda poca, porque la mayor parte del municipio ya es vivienda, comercio e industria.