La Gomera

Propiedades en La Gomera, Guatemala.

La Gomera tuvo playa hasta octubre de 2015. Ese año la costa, con El Paredón incluido, pasó a formar el municipio de Sipacate, y a este municipio de Escuintla, Guatemala, le quedó la tierra adentro: un pueblo rodeado de cañaverales. Por eso aquí no se buscan casas de playa, sino casas de un nivel en las colonias del casco urbano, lotes planos que se pagan a plazos en lotificaciones nuevas, viviendas y apartamentos pequeños en renta, y terrenos agrícolas que se miden por manzanas. Si ve una casa vacacional anunciada «en La Gomera», revise bien la ubicación, porque lo más probable es que hoy pertenezca a Sipacate.

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Sobre La Gomera:

El municipio está en la planicie costera del sur de Escuintla, a 35 metros sobre el nivel del mar. Colinda al norte con Santa Lucía Cotzumalguapa, al oriente con La Democracia, al poniente con Nueva Concepción y al sur con Sipacate. La cabecera queda a 111 kilómetros de la capital y a 57 de la cabecera departamental; se llega por la autopista de cuota CA-9 hasta Escuintla, se sigue por la CA-2 hacia occidente y se baja por la carretera asfaltada que pasa por La Democracia. Esa misma vía continúa unos 20 kilómetros hasta Sipacate, de modo que todo el que va a esa playa atraviesa el pueblo. Hay buses extraurbanos que unen la costa sur con la capital, pero a la mayoría de aldeas y caseríos todavía se entra por terracería.

La historia del pueblo arranca en 1611. Ese año el presidente de la Audiencia, don Antonio Peraza de Ayala y Rojas, conde de La Gomera, sacó a los españoles avecindados en Zapotitlán y fundó con ellos una villa nueva bautizada con su título; de ahí que un pueblo escuintleco se llame igual que una isla canaria, y de ahí también que sea de los más antiguos del departamento. A principios del siglo XX se vivía del maíz, el banano, el hule y el ganado. Hoy la caña de azúcar ocupa más de cuatro quintas partes del territorio, y le siguen el banano y el plátano, la palma africana, los granos básicos y la ganadería. La zafra, de noviembre a mayo, marca el calendario de trabajo de buena parte de las familias.

Es tierra plana, caliente y muy fértil; casi no queda un metro sin sembrar. El municipio está en la parte baja de la cuenca del Coyolate, al poniente, y del Acomé, al oriente, al que en la zona también le dicen río de La Gomera. La amenaza que más pesa son las inundaciones: las crecidas del Acomé dañan viviendas, comercios y puentes, y en pleno invierno las calles principales del casco urbano se anegan después de los aguaceros fuertes. El agua para consumo sale de pozos, y en verano el nivel baja porque los cultivos consumen mucha. Quien busca casa o terreno aquí tiene que hacer dos preguntas: por dónde corre el agua en octubre y qué tan hondo está el pozo en marzo.

En el municipio viven más de 50,000 personas, y alrededor de la cuarta parte se concentra en la cabecera, repartida en barrios y colonias como el Barrio San Diego, la Primero de Mayo, la Costa Rica, Las Marías y El Porvenir. La aldea Chipilapa, a dos kilómetros por carretera asfaltada y con agua entubada y drenajes, funciona ya como una prolongación del pueblo. Veinte kilómetros al poniente, pasando el Coyolate, Cerro Colorado tiene puesto de salud, diversificado y día de mercado, y es el centro de las aldeas y parcelamientos de ese lado, como Las Cruces y Texcuaco. La demanda la ponen sobre todo familias de la zona y gente que trabaja en las fincas o en el comercio local, y el casco urbano ha crecido más rápido que el ordenamiento de sus calles y drenajes.

Casas en La Gomera:

Lo que más se encuentra son casas de block de un nivel en lotes urbanos angostos, de dos a cuatro dormitorios, y en las calles con movimiento muchas tienen local o taller al frente. Están en los barrios viejos alrededor del parque central, en colonias como Las Marías, La Condesa y Primero de Mayo, y en lotificaciones como Castellanos y Brisas del Valle. De vez en cuando los bancos también ponen a la venta casas adjudicadas. Si está comparando casas en venta en La Gomera, pregunte cómo se portó la calle el invierno pasado y si la vivienda tiene servicio municipal de agua o pozo propio.

Alquileres en La Gomera:

En renta hay casas completas en las colonias, cuartos y apartamentos pequeños con aire acondicionado, casi siempre por mes. En algunas viviendas solo cabe una moto y no un carro, así que, si necesita parqueo, pregúntelo antes de ir a verla. Deje claro quién paga agua y luz, y si el agua llega todo el día durante el verano.

Terrenos y Lotes en La Gomera:

La oferta nueva llega sobre todo en forma de lotificaciones levantadas en antiguos terrenos de cultivo en las orillas del pueblo. Prados del Río vende lotes urbanizados, y Prados del Río Sur queda sobre la carretera que va a Sipacate. Los lotes van desde unos 8 por 16 metros hasta 10 por 20, la media cuerda de la que habla la gente de aquí, y los proyectos mejor resueltos entregan calles pavimentadas, drenajes, instalación eléctrica y garita. Se venden con enganche bajo y financiamiento directo de cuatro a diez años, y eso es lo que pone los lotes en venta en La Gomera al alcance de las familias locales. Antes de firmar, confirme que el lote ya está desmembrado de la finca matriz y que el drenaje existe y no es solo una promesa.

Fincas y Terrenos Agrícolas en La Gomera:

Fuera del casco urbano casi todo es tierra de cultivo, y se negocia por manzana o, cuando se trata de fincas completas, por caballería. Hay desde extensiones de veinte o treinta manzanas hasta fincas cañeras enteras de más de cien caballerías. Más de la tercera parte del municipio está clasificada como suelo apto para agricultura sin mayores limitaciones de pendiente, profundidad o drenaje, y por eso dominan la caña, el banano y la palma. Si compra para producir, pregunte por los pozos y el derecho a riego, si hay un arrendamiento vigente con algún ingenio y qué partes de la finca colindan con el Acomé o el Coyolate.

Preguntas frecuentes:

  • ¿La Gomera tiene playa?

    Ya no. En octubre de 2015 el Congreso convirtió a Sipacate en municipio, y con él se fueron la franja costera y las aldeas El Paredón Buena Vista, La Empalizada y Rama Blanca. Hoy la cabecera de La Gomera queda a unos 20 kilómetros del mar. Las casas de playa que todavía se ofrecen con su nombre están, en la práctica, en Sipacate.

  • ¿Se inunda La Gomera?

    Algunos sectores, sí. Las inundaciones son la principal amenaza natural del municipio, en su mayoría por crecidas del Acomé, y las comunidades vecinas a ese río y al Coyolate son las más expuestas. En el casco urbano el problema es la lluvia: en invierno las calles principales se llenan de agua con los aguaceros fuertes. Si puede, visite la propiedad después de una tormenta y descarte los terrenos en la ribera.

  • ¿Qué hay que revisar antes de comprar un terreno o un lote?

    Primero, la fecha de inscripción. Una finca registrada antes de octubre de 2015 en el extremo sur del municipio puede haber quedado en Sipacate, así que averigüe qué municipalidad cobra el IUSI y cuál extendería la licencia de construcción. En las lotificaciones, exija ver que la empresa es dueña de la finca matriz y que su lote quedó desmembrado e inscrito en el Registro de la Propiedad, no solo amarrado a un plan de pagos. En los parcelamientos, confirme que la parcela está titulada a nombre de quien vende y libre de gravámenes.

  • ¿A qué distancia está de la capital?

    A unos 111 kilómetros. Se toma la autopista de cuota CA-9 hasta Escuintla, luego la CA-2 hacia occidente y después la carretera asfaltada que baja por La Democracia. Los buses extraurbanos conectan el pueblo con la capital y con el resto de la costa sur.

  • ¿Falta el agua en verano?

    Puede faltar. Las viviendas dependen del agua subterránea, sea de pozos municipales o privados, y en los meses secos el nivel baja mientras se riegan los cañaverales. Pregunte la profundidad del pozo, si alguna vez se ha secado y si la casa tiene tinaco o cisterna.