San Pablo Jocopilas
Propiedades en San Pablo Jocopilas, Guatemala.
La portada es lo único que queda de la iglesia franciscana de San Pablo Jocopilas: el terremoto de Santa Marta la derribó en 1773 y solo la fachada resistió. Hoy sigue en el centro del pueblo, a un costado del templo católico actual. San Pablo Jocopilas es un municipio cafetalero de unos 22,000 habitantes en el norte de Suchitepéquez, Guatemala, a 8 km de Mazatenango subiendo por Samayac. Casi todas las familias son dueñas de su casa y de su tierra, por eso lo que sale a la venta son sobre todo lotes en San Pablo Jocopilas, viviendas familiares y parcelas en comunidades como Chocolá.
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Sobre San Pablo Jocopilas:
El municipio ocupa 68 kilómetros cuadrados en la boca costa, donde Suchitepéquez empieza a subir hacia el altiplano de Sololá. Colinda al norte con Santa Catarina Ixtahuacán, al norte y al oriente con Santo Tomás La Unión, al sur con San Antonio Suchitepéquez y al poniente con Samayac. La cabecera de Samayac queda a un kilómetro por la ruta SCH-03, y desde ahí se baja a Mazatenango y a la CA-2, en total 8 km. También se entra desde San Antonio Suchitepéquez por la RD-SCH-8, a 8 km, o desde San Bernardino por 6 km de terracería. La capital está a 165 km.
Casi toda la tierra se cultiva y el café ocupa la mayor parte. Le siguen el hule, la caña, el maíz y el frijol, el mango, los cítricos, el banano y el jengibre; hay tan poco potrero que quienes crían ganado compran el pasto. La mayoría de la población es k’iche’ o kaqchikel, aunque en la calle y en las tiendas se habla español. Para el banco, las compras grandes y los trámites se baja a Mazatenango, la cabecera departamental. A finales de enero llega la feria patronal de San Pablo Apóstol, con marimbas tocando al aire libre.
El pueblo está a unos 600 metros de altura y el clima se mantiene templado todo el año. Lo que marca el calendario es la lluvia: entre mayo y octubre caen más de tres metros de agua, y de noviembre a abril es época seca. El río Ixtacapa atraviesa todo el municipio; nace en las faldas del volcán Pecul y durante décadas sirvió a los vecinos para lavar ropa y bañarse en los días de fiesta. Dentro del municipio no hay montañas propiamente dichas: es tierra de cultivo con pequeños bosques entre los cafetales, y las cumbres volcánicas se levantan más al norte.
Chocolá, la comunidad más conocida del municipio, guarda dos historias en el mismo suelo. La aldea actual está construida sobre una ciudad maya del Preclásico, con más de cien montículos y canales de piedra para el agua, que floreció entre el 1000 a. C. y el 200 d. C. Después vino la finca, fundada en 1864 por el español José Guardiola, inventor de la secadora horizontal de café que todavía se conoce como «guardiola». En 1923 la compraron capitales alemanes y en 1943 pasó al Estado; el beneficio, el acueducto bajo el que pasa la carretera de entrada y el reloj hidráulico de 1895, que sigue dando la hora, forman parte de la vida diaria. Entre 1979 y 2003, la entrega de títulos convirtió un municipio de grandes fincas en uno de pequeños propietarios, y hoy casi toda la tierra es de quien la trabaja o la habita.
Casas en San Pablo Jocopilas:
Casi todas las viviendas las habitan sus propios dueños, tanto en las colonias del casco urbano, como La Felicidad, como en las comunidades agrarias de Chocolá, Lolemí y Madre Mía. El alquiler es poco común, así que una casa sale al mercado cuando una familia decide vender o mudarse. Las casas en venta en San Pablo Jocopilas cerca de la calle principal, que la municipalidad ha estado pavimentando, quedan a pocos pasos de la iglesia, de la portada y de la salida hacia Samayac. Antes de cerrar trato, revise la conexión de agua, el drenaje y cómo aguanta la casa un invierno de lluvias tan fuertes.
Terrenos y Lotes en San Pablo Jocopilas:
Cerca del centro se venden lotes urbanizados de 8 por 16 metros, con enganche y cuotas mensuales. En Chocolá y Madre Mía, los terrenos en venta en San Pablo Jocopilas salen de familias que venden una parte de su parcela. Pida la escritura individual inscrita en el Registro de la Propiedad antes de entregar cualquier pago. En Chocolá, donde cientos de familias pasaron años gestionando la certeza jurídica de tierras de la antigua finca, aclare la situación del lote con el vendedor y con el Registro desde el principio. Y recorra el terreno: fíjese en la pendiente, en la cercanía al Ixtacapa y en si el camino de acceso está asfaltado, porque la ruta de San Bernardino es de terracería.
Preguntas frecuentes:
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¿A qué distancia está San Pablo Jocopilas de Mazatenango?
A 8 km. Se sale hacia el sur por Samayac, a un kilómetro del centro, hasta llegar a Mazatenango y a la carretera CA-2. La Ciudad de Guatemala queda a 165 km.
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¿Qué tipo de propiedad se puede comprar?
Sobre todo lotes en el casco urbano y sus alrededores, casas familiares en las colonias y en las comunidades agrarias, y parcelas agrícolas, muchas sembradas de café.
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¿Es fácil alquilar casa en San Pablo Jocopilas?
No mucho. Casi todos los hogares viven en casa propia, por lo que hay muy poco para alquilar y lo normal es comprar. Si necesita alquilar mientras busca, Mazatenango es la ciudad más grande de los alrededores.
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¿Qué debo revisar antes de comprar un terreno en Chocolá?
Primero, la escritura. Chocolá fue finca del Estado durante décadas y muchas familias esperaron años para legalizar sus lotes, así que confirme en el Registro de la Propiedad que el terreno tiene escritura propia. Después revise agua, drenaje y acceso.
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¿Por qué es conocida Chocolá?
Por el sitio arqueológico maya del Preclásico sobre el que se asienta la aldea y por la antigua finca cafetalera. Del siglo XIX quedan el beneficio, el acueducto y el reloj hidráulico de 1895, que todavía suena cada hora.