El Tumbador

Propiedades en El Tumbador, Guatemala.

En El Tumbador, casi ocho de cada diez hectáreas están sembradas de café o de hule, y eso marca buena parte de lo que se vende en el municipio. El territorio baja por la boca costa de San Marcos, Guatemala, desde 2,100 metros en el extremo norte hasta 140 metros en el sur, y el pueblo queda en la parte alta. En el casco urbano la vivienda convive con el comercio, y no son pocas las casas que también funcionan como tienda. Fuera del pueblo lo que más se mueve es la tierra: parcelas por cuerdas, fracciones de fincas antiguas y lotes sobre los caminos que bajan a El Amparo y San Jerónimo. Quien busque casas o terrenos en El Tumbador va a tratar casi siempre con familias y finqueros, no con desarrolladoras.

Por ahora no hay anuncios activos en El Tumbador.

Sobre El Tumbador:

El Tumbador está en la vertiente del Pacífico de San Marcos, entre la cabecera departamental y la planicie costera de Pajapita. Desde San Marcos son 49 kilómetros por la RN-13, y desde la capital, 225 kilómetros por la ruta del altiplano. La otra entrada es por la CA-2 hasta Pajapita y de ahí hacia el norte por la ruta departamental SM-03, que atraviesa El Amparo. Hay camionetas y microbuses frecuentes a San Marcos y servicio a Coatepeque, Malacatán, Ayutla y Pajapita, y dentro del pueblo la gente se mueve en tuc-tuc. A muchas comunidades solo se llega por terracería, y ahí el transporte normal es el pick-up.

El pueblo nació en 1900, cuando el Estado expropió media caballería para fundar la cabecera y luego repartió los lotes entre los vecinos mediante escritura. Ese trazo sigue siendo el centro: el parque central, el mercado municipal, la iglesia de los Tres Reyes, los bancos, el centro de salud, la caja del IGSS y el estadio Mario Méndez Montenegro. Hacia el sur, El Amparo y San Jerónimo funcionan como centros de sus microrregiones, y en San Jerónimo hay una sede municipal para hacer trámites sin subir a la cabecera. Para atención especializada, la gente viaja a los hospitales de Malacatán o Coatepeque. En el municipio funcionan además dos sedes universitarias.

El terreno cambia mucho en pocos kilómetros. Más de un tercio del municipio tiene pendientes de más del 16 por ciento, sobre todo en el norte, y es ahí donde se reportan derrumbes, caminos cortados y vientos que a veces levantan techos. En la parte media y en el sur el terreno se vuelve más suave, y en las microrregiones de El Amparo y San Jerónimo las familias siembran granos básicos para el consumo junto a los cultivos comerciales. Los ríos Mopá, Meléndrez y Pajapa cruzan el territorio, y el Camarón y La Amargura se desbordan con los temporales fuertes. En las tardes despejadas se ven el Tacaná y el Tajumulco.

Cuatro de cada cinco habitantes viven fuera del casco urbano, repartidos en nueve aldeas, cerca de cuarenta caseríos, varias colonias y cantones, y decenas de fincas en producción. El idioma de todos los días es el español. El café marca el calendario, y el hule, el comercio, el transporte y la construcción completan el empleo. Muchos hombres trabajan en Estados Unidos y mandan remesas, y la feria de los Santos Reyes, del 2 al 8 de enero, es cuando el pueblo recibe a los que regresan. Esas remesas, junto con los ingresos del campo, sostienen buena parte de la demanda de casas y terrenos.

Casas en El Tumbador:

La mayoría de las casas en venta están en el pueblo o en las aldeas grandes, sobre todo El Amparo y San Jerónimo. En el centro, vivienda y comercio comparten cuadra, así que una casa cerca del mercado puede servir también como local. En El Amparo nueve de cada diez viviendas son de construcción formal, y la aldea se organiza en callejones que salen de la carretera principal. Solo el pueblo y San Jerónimo tienen drenaje; en el resto, las casas funcionan con pozo ciego y con agua entubada o de un pozo que perforaron los mismos vecinos. Si la casa está en la parte norte, revise bien cómo está amarrado el techo y qué tan firme es el talud de atrás, porque ahí el viento y la pendiente hacen daño.

Terrenos y Lotes en El Tumbador:

La tierra es el centro del mercado local y se vende por cuerdas. Hay desde lotes pequeños para construir cerca del pueblo hasta parcelas agrícolas de quince cuerdas o más a pocos minutos del centro, además de fracciones desmembradas de fincas. Algunas de esas fracciones son franjas largas y angostas, con poco frente a camino y mucho fondo, algo que importa para el acceso y para cualquier división posterior. Los terrenos en venta en El Tumbador más planos están en la parte media y en el sur, aptos para construir y para cultivos anuales. El norte es tierra de café y bosque, y ahí cualquier obra pide cortes, muros de contención y buen manejo del agua.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Cómo se llega a El Tumbador?

    Desde San Marcos son 49 kilómetros por la RN-13, la misma carretera que sigue hacia Pajapita. Desde la capital, la ruta por el altiplano suma 225 kilómetros; la alternativa es bajar a la costa por la CA-2 hasta Pajapita y subir por la SM-03 pasando por El Amparo. Si viene de Coatepeque o Malacatán, hay transporte directo.

  • ¿Qué hay que revisar antes de comprar un terreno en El Tumbador?

    Primero, el terreno mismo. En el norte, por El Retiro y Las Cruces, los derrumbes y los vientos fuertes castigan los caminos, y lo que queda a la orilla del Camarón o de La Amargura puede inundarse con un temporal. Si el lote da a la carretera, tome en cuenta el derecho de vía: 12.50 metros a cada lado del eje en la RN-13 y 10 metros en rutas departamentales como la SM-03, lo que puede comerse el frente de una franja angosta. Después confirme en el Segundo Registro de la Propiedad, en Quetzaltenango, que la parcela tiene finca registral propia y no sigue formando parte de una finca mayor, y pregunte en la municipalidad qué uso le asigna su plan de ordenamiento territorial a esa zona.

  • ¿Las casas fuera del pueblo tienen agua y drenaje?

    Agua, muchas veces; drenaje, casi nunca. Tres de cada cuatro viviendas tienen agua entubada, dentro de la casa o con el chorro afuera, y las demás se abastecen de pozos, chorros públicos, nacimientos o agua de lluvia. El alcantarillado solo existe en el pueblo y en San Jerónimo, así que una casa en el área rural casi siempre tiene pozo ciego. En comunidades como la aldea La Democracia y el cantón El Carmen todavía falta servicio, así que pregunte de dónde viene el agua y cuántas horas llega.

  • ¿Qué diferencia hay entre el norte y el sur del municipio?

    Bastante. Arriba están el pueblo, las pendientes más fuertes y el café de mayor altura, con más riesgo de derrumbes y de viento. El sur, alrededor de El Amparo y San Jerónimo, es más plano y está más cerca de Pajapita y de la CA-2; desde el pueblo se llega en 30 a 45 minutos. San Jerónimo tiene sede municipal y El Amparo, puesto de salud.

  • ¿Dónde se resuelven los servicios en El Tumbador?

    En el pueblo están el mercado, los bancos, el centro de salud, la caja del IGSS y los institutos de básicos y diversificado, que también funcionan en El Amparo y San Jerónimo. Algunos estudiantes van a Catarina, Pajapita, Nuevo Progreso o San Rafael Pie de la Cuesta. El hospital más cercano está en Malacatán o en Coatepeque.