Nentón

Propiedades en Nentón, Guatemala.

Varias de las casas nuevas más grandes de Nentón no están en la cabecera sino en Gracias a Dios, la aldea junto al paso de Carmen Xhan, donde hoteles, posadas, farmacias y cambistas viven del movimiento de gente que va hacia México. El pueblo, en cambio, es de tierra caliente, está a 789 metros de altura y se llega a él por carretera asfaltada desde el entronque de Camojá, sobre la Interamericana. El municipio ocupa la esquina noroccidental de Huehuetenango, Guatemala: México lo cierra por el norte y por el poniente, y en medio queda una tierra caliza de potreros y milpas. Lo que se compra aquí son casas familiares en el pueblo y en las aldeas fronterizas, lotes a orillas de los caminos que las unen y terrenos de pasto y siembra que se miden por cuerdas y manzanas.

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Sobre Nentón:

Por el norte y el poniente, Nentón colinda con el estado mexicano de Chiapas. Al oriente tiene a San Mateo Ixtatán y San Sebastián Coatán, y al sur a San Miguel Acatán y Jacaltenango. Desde la cabecera departamental se sale por la Interamericana rumbo a La Mesilla y en Camojá se dobla al norte, por una carretera asfaltada que llega hasta el pueblo. Gracias a Dios queda más arriba, sobre la misma línea fronteriza, y el camino hacia allá es más lento, con tramos largos de terracería; del lado mexicano sigue a Lázaro Cárdenas, La Trinitaria y Comitán. La carretera de la Franja Transversal del Norte, que arranca en Modesto Méndez, Izabal, termina en la finca La Trinidad, dentro del municipio, y pasa por la aldea Yalambojoch.

La mayoría de los hogares vive todavía del campo. El maíz y el frijol ocupan casi toda la tierra cultivada, el ganado pasta en los potreros y se saca un poco de café pergamino para la venta. El trabajo es temporal e informal, y quien no tiene suficiente tierra alquila una manzana por temporada en lugar de comprarla. Gracias a Dios comercia desde siempre con los pueblos del otro lado y, desde principios de los años 2000, es además una parada en la ruta de los migrantes que van al norte. Ese movimiento, sumado a las remesas que llegan de Estados Unidos, llenó la aldea y el caserío vecino de Los Jazmines de casas grandes, hoteles, posadas, farmacias, cambistas y mototaxis.

El territorio va de los 500 a los 1,500 metros. Las partes bajas alrededor del pueblo son calientes y secas, y las altas, hacia los Cuchumatanes, más templadas. Gran parte del suelo es caliza, con potrero y milpa en los planos, y el karst se deja ver en dos sitios: la Laguna Brava o Yolnabaj, de aguas turquesa y más de cinco kilómetros de largo, cerca de Yalambojoch y El Aguacate, a la que solo se llega en doble tracción, y el Hoyo Cimarrón, un sumidero de unos 170 metros de diámetro con bosque en el fondo. Para quien compra, lo que cuenta del clima son las sequías largas. Si no llueve se pierde la cosecha, y por eso en cualquier finca o lote lo primero es saber de dónde sale el agua.

En Nentón viven cerca de 50,000 personas y se habla chuj además de español. Nació como San Benito Nentón, aldea de la parroquia de Jacaltenango, y es municipio desde el 5 de diciembre de 1876; la feria del Santo Cristo de Esquipulas se celebra el 15 de enero. En 1970 quedó dentro de las zonas de desarrollo agrario de la Franja Transversal del Norte, y en 1994 un grupo de refugiados que volvía de los campamentos de México se asentó en la antigua finca Chaculá y fundó Nueva Esperanza. Casi todas las familias son dueñas de la casa donde viven. Compran sobre todo familias del lugar, hogares con parientes trabajando en Estados Unidos y quienes hacen negocio en la frontera.

Casas en Nentón:

En el pueblo, las casas se extienden a partir del parque central. Las antiguas son de adobe o madera con techo de lámina; las recientes, de block con piso de cemento. Gracias a Dios y Los Jazmines tienen otra cara: casas altas de block, pintadas de colores fuertes, muchas levantadas con remesas. Una casa a la entrada de Gracias a Dios queda entre hoteles, posadas y farmacias, así que al evaluar casas en venta en Nentón en ese sector conviene verla también como posible negocio. Pregunte cómo le llega el agua y, si es de adobe, revise bien las paredes: los terremotos están entre las amenazas que el municipio tiene identificadas.

Terrenos y Lotes en Nentón:

Salen lotes para construir alrededor del pueblo, en Los Jazmines y sobre el camino a Gracias a Dios, algunos desmembrados de fincas antiguas como La Fortuna. La tierra agrícola es sobre todo plano calizo sembrado de maíz y frijol y ladera de potrero, y hay grandes propiedades que conservan su nombre de siempre: las haciendas Miramar y La Libertad o la finca La Trinidad. Antes de cerrar la compra de terrenos en Nentón, recórralos en verano y compruebe con sus propios ojos dónde está el agua. Como el arrendamiento por temporada es parte del trabajo del campo, asegúrese de que quien vende sea el propietario inscrito y no un arrendatario que lleva años sembrando la parcela.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Cómo se llega a Nentón desde Huehuetenango?

    Por la Interamericana hacia La Mesilla, hasta el desvío de Camojá, entre La Democracia y la frontera. De ahí una carretera asfaltada lleva al pueblo. Para Gracias a Dios hay que seguir al norte por un camino más lento con tramos de terracería, y a la Laguna Brava se entra en doble tracción; la mayoría de visitantes hace noche en el camino.

  • ¿Puede un extranjero comprar terreno en Nentón?

    Muchas veces no. El artículo 123 de la Constitución reserva a los guatemaltecos de origen, y a las sociedades formadas por ellos, la propiedad y posesión de inmuebles dentro de los 15 kilómetros de la frontera. Nentón toca México por dos lados, de modo que Gracias a Dios y buena parte del norte y del poniente caen en esa faja. Se exceptúan los bienes urbanos y los derechos inscritos antes del 1 de marzo de 1956. Pida a un notario que ubique el inmueble respecto de la faja antes de hablar de precio.

  • ¿Cuál es el riesgo principal en la escritura de una finca aquí?

    Su origen. Nentón estuvo dentro de las zonas de desarrollo agrario de 1970, así que hay parcelas que llegaron a sus dueños por adjudicación del Estado, y comunidades de retornados como Nueva Esperanza, en Chaculá, se asentaron en fincas enteras de forma colectiva. Averigüe si la parcela fue adjudicada, si el traspaso quedó completo y si forma parte de una propiedad comunitaria. En el Registro de la Propiedad verá la cadena de dueños; recorra además los linderos con los vecinos.

  • ¿Cuesta conseguir agua?

    Puede costar. Las temporadas secas largas golpean fuerte al municipio y el suelo calizo no retiene el agua en la superficie. Pregunte si el lote tiene servicio municipal o comunitario y cómo funcionó el último verano; si no lo tiene, cuente con el gasto de un tanque o una cisterna.

  • ¿Cómo es Gracias a Dios para comprar?

    Una aldea comercial y de mucho movimiento. Su economía depende del comercio con México y de la gente que pasa rumbo al norte, y en el camino de entrada hay puestos de control de policía y de migración. Los negocios suben y bajan con ese movimiento, así que visítela más de una vez, a distintas horas, y hable con los vecinos y con la municipalidad antes de comprometerse.