Petén

Propiedades en Petén, Guatemala.

La cabecera del departamento más grande de Guatemala está en una isla: Flores, la antigua Nojpetén de los itzaes, unida por una calzada a Santa Elena y San Benito, en la orilla del lago Petén Itzá. En esos tres pueblos se concentra casi todo lo urbano de Petén, desde las casas y los alquileres hasta el comercio, mientras el resto de sus 35,854 km² se reparte entre potreros, parcelas agrícolas y la Reserva de la Biosfera Maya. La oferta va por tres caminos: casas y lotes alrededor del lago, inmuebles que hospedan a quienes van a Tikal y fincas que se venden por manzana o por caballería. Lejos del lago, los terrenos en venta en Petén se miden casi siempre en manzanas, y las lotificaciones siguen abriéndose en San Francisco y en las afueras de Santa Elena. Antes de comprar, averigüe qué era esa tierra antes de ser lote: en Petén, esa historia define si el título aguanta.

Sobre Petén:

Petén ocupa todo el norte de Guatemala y limita con México al norte y al oeste, con Belice al este y con Izabal y Alta Verapaz al sur. Equivale a una tercera parte del territorio nacional y se divide en 14 municipios: Flores, San Benito, San José, San Andrés, La Libertad, San Francisco, Santa Ana, Dolores, San Luis, Poptún, Sayaxché, Melchor de Mencos, Las Cruces y El Chal. Desde la capital se sale por la CA-9, la ruta al Atlántico, hasta La Ruidosa, y de ahí se sube por la CA-13 pasando por Río Dulce y Poptún: unos 480 kilómetros y entre siete y nueve horas de carretera hasta Flores. La otra opción es el vuelo corto al Aeropuerto Internacional Mundo Maya, en Santa Elena, el segundo con más movimiento del país. Por tierra, Petén sale a Belice por Melchor de Mencos y a México por El Ceibo, en La Libertad.

Hasta mediados del siglo pasado, Petén era una tierra casi deshabitada. En 1947 se fundó la colonia agrícola de Poptún, y en 1959 nació el FYDEP, la empresa estatal que midió las tierras nacionales y las adjudicó a campesinos sin tierra. A partir de 1966 llegaron familias enteras de todo el país, muchas a agarrar tierra que en los papeles no tenía dueño. Con ellas vino el ganado: hoy Petén tiene más de la mitad del hato bovino de Guatemala, y la palma africana avanza por el sur, alrededor de Sayaxché. El turismo entra por Flores, punto de partida hacia Tikal, Yaxhá y los sitios de la reserva, mientras Santa Elena y San Benito concentran el Hospital Regional, el Centro Universitario de Petén, el centro comercial Metroplaza Mundo Maya y las oficinas públicas. Entre 1974 y 2006, la mancha urbana de los tres pueblos del lago se multiplicó por más de siete.

Es tierra baja, caliente y húmeda, y buena parte sigue siendo selva o potrero recién abierto. La Reserva de la Biosfera Maya, creada en 1990, cubre el norte con más de dos millones de hectáreas: parques nacionales y biotopos en sus zonas núcleo, una zona de usos múltiples con concesiones forestales comunitarias bajo el CONAP y una franja de amortiguamiento de 15 kilómetros en su borde sur. En 1995 se declararon además cuatro complejos protegidos en el sur, entre Sayaxché, San Luis, Poptún, Dolores y otros municipios, de modo que las áreas protegidas no son solo asunto del norte. Poptún, al pie de las Montañas Mayas, combina pinar y selva. El lago pesa tanto como cualquier carretera: en sus crecidas, el agua ha pasado por encima del malecón de Flores y se ha metido en casas, restaurantes y hoteles, y en San Benito ha anegado propiedades de la orilla. A eso se suman los cortes rotativos de energía en Flores y San Benito, razón suficiente para contar con planta eléctrica o paneles solares.

En 2018 vivían en Petén 545,600 personas, seis de cada diez en el área rural, y cerca de un tercio pertenece a pueblos mayas. Muchas familias ladinas descienden de quienes llegaron durante la colonización de los años sesenta y setenta. El empleo del departamento está en los pueblos del lago: oficinas públicas, escuelas, el hospital, la universidad, el comercio y los hoteles y agencias de la isla. Fuera de ahí, la tierra la compran ganaderos que amplían potreros, familias campesinas e inversionistas que adquieren lotes en lotificaciones para construir más adelante.

Casas en Petén:

Santa Elena y San Benito reúnen la mayoría de casas del departamento, desde colonias ya consolidadas como la colonia Itzá hasta viviendas nuevas en las lotificaciones de Santa Elena. Poptún y Sayaxché tienen su propio mercado, más pequeño, en el casco urbano. En las aldeas la casa casi siempre viene con terreno: una vivienda con su sitio en La Máquina, a las afueras de Flores, o la casa patronal de una finca. Entre las casas en venta en Petén conviven las que tienen escritura inscrita y las que solo tienen documentos de posesión, y quien tiene la primera lo anuncia, no por casualidad.

Alquileres en Petén:

La isla de Flores es el alquiler que conoce el visitante: habitaciones y pequeños edificios de apartamentos a pocos pasos del agua. Los arrendamientos largos están sobre todo en Santa Elena y San Benito, en casas y apartamentos cerca del hospital, del centro universitario, del centro comercial y del aeropuerto. Si le ofrecen un primer nivel cerca del malecón, pregunte hasta dónde llegó el agua en la última crecida.

Terrenos y Lotes en Petén:

La mayor parte de lo que se ofrece en Petén es tierra. Las lotificaciones de San Francisco y de los alrededores de Santa Elena venden lotes para construir vivienda, tanto a familias del lugar como a inversionistas. En la isla, los pocos lotes urbanos que salen son pequeños y se compran para hotel o comercio, mientras en la orilla del Petén Itzá las parcelas se venden por los metros de orilla que tienen. Más lejos, en Flores, La Libertad o Sayaxché, las parcelas van de decenas de manzanas a varias caballerías. Revise el camino en invierno, la distancia al límite de la reserva y si el terreno fue adjudicado alguna vez por el Estado.

Hoteles y Hospedajes en Petén:

En la isla de Flores los hoteles se venden como negocio en marcha, desde edificios de tres niveles con apartamentos arriba hasta hoteles boutique frente al lago. Lo que se paga es la ubicación: en la isla duerme quien va a Tikal, y el aeropuerto queda a pocos minutos cruzando la calzada. Fuera de la isla, en el camino hacia Tikal y al sur de Poptún, hay hospedajes y hoteles ecológicos en terrenos grandes rodeados de bosque. Junto con la escritura, pida la licencia de operación y el historial de inundaciones.

Fincas Ganaderas en Petén:

Petén es el departamento ganadero de Guatemala, y las fincas ganaderas forman un mercado aparte. Se venden por manzana o por caballería, sobre todo en Sayaxché, La Libertad y los alrededores de Flores, y suelen anunciarse por aldea y kilómetro de carretera. Una finca en producción vale por su pasto, su agua, sus cercos y corrales, y por si entra un camión en pleno invierno. Parte de la tierra ganadera del oeste colinda con áreas protegidas donde la ganadería ilegal es un problema de años; ubique la finca en el mapa de la reserva antes de ir a verla.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Se puede comprar tierra dentro de la Reserva de la Biosfera Maya?

    En las zonas núcleo no, porque son parques nacionales y biotopos, y en la zona de usos múltiples tampoco: es tierra del Estado manejada mediante concesiones forestales. Quien vende una parcela ahí vende una ocupación y no un título, y el comprador se queda sin nada que inscribir. En la zona de amortiguamiento, la franja de 15 kilómetros del borde sur, sí hay fincas y propiedad privada, pero los cambios de uso del suelo quedan sujetos a las normas del CONAP. Lo primero es cruzar las coordenadas del terreno con el límite de la reserva.

  • ¿Por qué los títulos en Petén piden más revisión?

    Buena parte del departamento la adjudicó el Estado, primero por medio del FYDEP y después con programas agrarios, y algunos de esos títulos todavía llevan reserva de dominio, patrimonio familiar o patrimonio agrario colectivo. Esas limitaciones se cancelan ante el Fondo de Tierras antes de poder vender con libertad o hipotecar. Pida una certificación reciente del Registro de la Propiedad y la ficha catastral del RIC, que empezó el catastro nacional precisamente en Petén. Si el vendedor solo tiene posesión, calcule el tiempo y el costo de regularizarla.

  • ¿Qué hay que revisar antes de comprar a orillas del lago Petén Itzá?

    El nivel del agua y la franja de reserva. El lago ha subido lo suficiente para inundar el malecón de Flores y propiedades de la orilla en San Benito, así que importa hasta dónde llegó en la última crecida y no dónde está hoy. Fuera del área urbana, los 200 metros alrededor de la orilla de un lago pueden ser reserva territorial del Estado, que se arrienda a través de la OCRET en lugar de venderse. Antes de pagar por la vista, confirme de qué lado de esa línea queda el terreno.

  • ¿Cómo se llega a Petén desde la capital?

    Lo más rápido es el vuelo al Aeropuerto Internacional Mundo Maya, en Santa Elena. Por carretera son unos 480 kilómetros hasta Flores, por la CA-9 y después la CA-13, pasando por Río Dulce y Poptún, con entre siete y nueve horas de manejo. Entre Poptún y Flores hay pocas gasolineras, así que conviene llenar el tanque antes. Los caminos que salen de la CA-13 hacia las aldeas suelen ser de terracería y se vuelven lentos en invierno.

  • ¿Dónde se concentran los servicios?

    En Santa Elena y San Benito, con mucha diferencia. Ahí están el aeropuerto, el Hospital Regional, el Centro Universitario de Petén, el principal centro comercial, los bancos y la sede regional del CONAP. En el sur, Poptún es la parada principal sobre la CA-13, y Melchor de Mencos es el pueblo fronterizo con Belice. En el resto del departamento hay que contar con los cortes de luz y con viajes largos para cualquier trámite.