Santa Ana Huista

Propiedades en Santa Ana Huista, Guatemala.

Durante la Cuaresma, este pueblo de unos 11,000 habitantes recibe a decenas de miles de romeros que llegan al santuario de Jesús Nazareno, la mayoría desde Chiapas, al otro lado de la frontera. Solo el cuarto viernes pueden pasar de 40,000, y muchas familias santanecas todavía abren su casa para hospedarlos. Pasada la Semana Santa, Santa Ana Huista vuelve a su ritmo de pueblo de tierra cálida a la orilla norte del río Huista, en el extremo occidental de Huehuetenango, Guatemala, con México como lindero oeste. Vive del ganado, el maíz, el frijol, el café y el limón, y del comercio con La Mesilla y el sur de México. Aquí se encuentran casas familiares en los siete cantones del pueblo y en las aldeas Cuatro Caminos y Agua Zarca, lotes en la parte plana hacia la frontera y terrenos de potrero y cultivo en las laderas que suben hacia los Cuchumatanes.

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Sobre Santa Ana Huista:

Santa Ana Huista ocupa el punto donde la falda occidental de los Cuchumatanes baja hacia la línea con México. Colinda con Jacaltenango al norte, San Antonio Huista al oriente y La Democracia al sur; estos dos últimos se juntan con Santa Ana en el cerro Ordóñez, la esquina alta del municipio. La cabecera departamental queda a 90 o 95 kilómetros y la capital a unos 355. El acceso asfaltado sale de la Interamericana en Camojá, sobre la ruta a La Mesilla, y entra por Cuatro Caminos y El Tabacal; la ruta de montaña, más larga, viene desde Chiantla pasando por Todos Santos Cuchumatán, Jacaltenango y San Antonio Huista. Para estudiar diversificado o en la universidad, o para ver a un especialista, todavía hay que ir a Jacaltenango, San Antonio Huista o Huehuetenango.

Tres cuartas partes del territorio están dedicadas a ganado, maíz, frijol y café, y buena parte de esa tierra está en pocas manos. Lo que sale del municipio es café, maíz, frijol, aguacate y limón, sobre todo hacia La Mesilla, Camojá Grande y el propio mercado del pueblo; el café y el limón siguen hasta Huehuetenango. La frontera pesa tanto como el campo: la gente cruza al sur de México a trabajar, a comprar y por servicios, y ya en 2008 uno de cada cinco vecinos había migrado, casi todos a Estados Unidos. En el pueblo hay mercado municipal y día de plaza, tiendas, restaurantes, transporte, carpinterías, panaderías y herrerías.

Desde la frontera hasta el pueblo el terreno es plano, pasando por las aldeas Agua Zarca, Cuatro Caminos, El Tabacal y Lop; de ahí hacia el oriente se levantan montañas bajas y escarpadas. La mayor parte del municipio está entre 500 y 1,000 metros de altura. Los suelos vienen de la caliza: profundos y fértiles, pero kársticos, y se lavan rápido cuando se tala el monte. Eso pesa a la hora de construir. En las laderas deforestadas hay derrumbes con las lluvias, y en el valle crecen el río Huista, el Selegua y el río Azul; en la parte sur del pueblo el agua baja de los cerros con fuerza y corre por las calles. En verano el problema es el contrario: las lagunas de Palos Altos y Las Lagunas, donde bebe el ganado, se encogen, y la sequía es un riesgo tan real como los deslizamientos.

Cerca del 70 % de la población es ladina y habla español; el resto es mam y jakalteka. El pueblo se fundó un 26 de julio de 1528, fecha que sigue siendo la de su feria, con el Convite y el baile de Las Máscaras. En diciembre de 1935 el gobierno de Jorge Ubico suprimió el municipio y lo anexó como aldea a San Antonio Huista, y no recuperó su categoría hasta noviembre de 1950. Hoy casi un tercio de los vecinos vive en la cabecera, mientras Cuatro Caminos y Agua Zarca funcionan como pequeños centros de servicios para las aldeas cercanas. La demanda viene de familias del lugar y de hogares con parientes que trabajan en México o Estados Unidos.

Casas en Santa Ana Huista:

La mayoría de las casas está en el pueblo, donde la vivienda y la vivienda con negocio ocupan casi todo el casco alrededor del parque, la iglesia colonial y el mercado. El pueblo cuenta con drenaje, energía eléctrica, alumbrado público y centro de salud. En Cuatro Caminos y Agua Zarca también hay tiendas a mano, aunque los servicios públicos van por detrás de los de la cabecera. Si busca casas en venta en Santa Ana Huista, pregunte en qué calle está la casa: las del sur reciben el agua que baja de los cerros cuando cae un aguacero fuerte. Una casa cerca de la iglesia se llena en Cuaresma, cuando muchas familias todavía dan posada a los romeros.

Terrenos y Lotes en Santa Ana Huista:

El terreno plano, el más fácil para construir y para llegar, se extiende al poniente del pueblo por El Tabacal, Cuatro Caminos, Lop y Agua Zarca hasta la frontera. Hacia el cerro Ordóñez la tierra se empina y se trabaja como potrero o con milpa, frijol y café. Gran parte de la tierra agrícola pertenece a pocos propietarios. Antes de comprar terrenos en Santa Ana Huista, averigüe de dónde sale el agua en verano y, si la parcela está cerca del río, pregunte hasta dónde llegó la última crecida. En ladera, fíjese en grietas o hundimientos que indiquen que el suelo ya empezó a moverse.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Cómo se llega a Santa Ana Huista desde Huehuetenango?

    Se toma la Interamericana rumbo a La Mesilla y se cruza en Camojá. Desde ahí la carretera asfaltada pasa por Cuatro Caminos y El Tabacal hasta el pueblo; en total son de 90 a 95 kilómetros. Por la montaña, vía Todos Santos Cuchumatán y Jacaltenango, el viaje es más largo y lento.

  • ¿Puede un extranjero comprar tan cerca de México?

    No en cualquier parte. El artículo 123 de la Constitución reserva a los guatemaltecos de origen, y a las sociedades formadas por ellos, la propiedad y posesión de inmuebles en la faja de 15 kilómetros a lo largo de la frontera, medida desde la línea divisoria. Quedan fuera los bienes urbanos y los derechos inscritos antes del 1 de marzo de 1956. Pida a su notario que ubique el inmueble respecto de esa faja antes de pactar el precio.

  • ¿Qué hay que revisar en la escritura de un terreno aquí?

    Entre 1935 y 1950 Santa Ana fue aldea de San Antonio Huista, así que una escritura antigua puede ubicar la finca en el otro municipio. Revise la historia registral en el Registro de la Propiedad, recorra los linderos con los vecinos y consulte en la municipalidad si el lote queda en zona de inundación o de derrumbe antes de construir.

  • ¿Cuándo hay más movimiento en el pueblo?

    En Cuaresma. Desde el Miércoles de Ceniza hasta el Domingo de Resurrección llegan romeros a ver al Nazareno, y el cuarto viernes es el día de mayor afluencia del año. La feria de Santa Ana, patrona del pueblo, es el 26 de julio. Si va a ver propiedades en esas fechas, cuente con un pueblo lleno.

  • ¿El agua es un problema al comprar terreno aquí?

    Puede serlo. El valle es cálido, el verano castiga nacimientos y lagunas, y la pérdida de bosque ha reducido el agua que retienen los cerros. Pregunte si el lote tiene servicio de agua municipal o comunitario y cómo funcionó el último verano. En una finca ganadera, vea dónde toma agua el ganado en la época seca.