San Andrés Semetabaj
Propiedades en San Andrés Semetabaj, Guatemala.
Hacia el 800 antes de Cristo ya se levantaban templos donde hoy está el cementerio de San Andrés Semetabaj, y el pueblo creció hasta el pie mismo de esos montículos. Queda a 1,945 metros, en el borde oriental de la cuenca de Atitlán, en el departamento de Sololá, Guatemala, justo encima de Panajachel. Aquí se vive del campo, con maíz, frijol, arveja china y brócoli en las laderas, mientras Godínez crece como aldea de paso y comercio sobre la RN-11. La oferta es sobre todo de tierra: cuerdas con vista al lago, lotes en Godínez y condominios de lotes en la parte alta, además de algunas casas familiares en el casco urbano. Si buscas terrenos en San Andrés Semetabaj, recorre la ladera con calma, porque unos metros más arriba o más abajo cambian la vista y el acceso.
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Sobre San Andrés Semetabaj:
El municipio ocupa unos 53 kilómetros cuadrados en la parte alta del oriente de la cuenca de Atitlán. Colinda al norte con Chichicastenango, en Quiché; al oriente con Tecpán y Patzún, en Chimaltenango; al sur con Santa Catarina Palopó y San Antonio Palopó, y al poniente con Panajachel y Concepción. Desde Sololá se llega por 17 kilómetros de carretera asfaltada. Hacia Panajachel, la RN-1 baja por el Cerro Lec, que con los aguaceros fuertes suelta piedra, arena y agua sobre la vía; cuando se cierra, entre los dos pueblos solo queda un puente colgante peatonal. La otra salida es la RN-11, que arranca de la Interamericana en Las Trampas, a la altura del kilómetro 117, y pasa por Godínez, Las Canoas y Panimatzalam antes de bajar a Cocales, sobre la CA-2. A la capital hay 143 kilómetros por Sololá, o unos 110 por la carretera antigua de Patzicía, Patzún y Godínez.
Seis de cada diez personas viven de la agricultura. El maíz y el frijol son la base de la casa, y entre los cultivos para vender destacan las hortalizas: arveja china, brócoli, lechuga y papa, además de zanahoria y haba, con aguacate en la parte alta. La ganadería casi no pesa. Ya en 1765 el alcalde mayor anotaba que los 167 tributarios del pueblo sacaban su mejor ingreso alquilando bestias de carga, porque el camino real pasaba por aquí. Hoy ese papel lo tiene Godínez, a unos 7 kilómetros al sureste de la cabecera, que creció con el tráfico de la RN-11 hasta volverse un centro de comercio con agua domiciliar, luz, drenaje y recolección de basura.
El nombre junta el castellano «semet», de limeta, botella, con el kaqchikel «abaj», piedra: piedra de aspecto vidrioso. Al principio fue San Andrés Limetabaj. Los franciscanos lo organizaron como pueblo de doctrina dependiente del convento de Panajachel, y en 1689 ya contaba 315 habitantes. Su iglesia colonial tiene una de las fachadas barrocas más notables del país; se restauró en parte en 1954, el terremoto de 1976 la dejó en ruinas con el frente casi intacto, y el IDAEH y la municipalidad han trabajado en recuperarla. Más antiguo todavía es el sitio arqueológico Semetabaj, en el barrio El Centro: el más antiguo conocido alrededor del lago, con unos quince edificios y varias plazas de un asentamiento que vivió su mejor época entre el 800 y el 400 antes de Cristo, hoy a cargo de la Universidad del Valle de Guatemala y abierto a visitas. A esta altura el clima es templado: por la tarde se llega a 22 o 24 °C todo el año, en enero y febrero la mínima ronda los 9 °C, y casi toda la lluvia, unos 1,250 milímetros al año, cae de mayo a octubre, con junio y septiembre como los meses más fuertes.
En el municipio viven alrededor de 15,000 personas, y nueve de cada diez son mayas, sobre todo kaqchikeles, aunque también hay familias k’iche’. Además de la cabecera hay dos aldeas, Godínez y Las Canoas, y quince caseríos, entre ellos Caliaj, Chuchiyá, Panimatzalam, Tocache Choaquec, Xejuyú, Los Robles y Panalachaj. Cada comunidad elige a su alcalde auxiliar según sus propias costumbres, y todos se reúnen con el alcalde municipal el primer domingo de cada mes. La feria titular, en honor a San Andrés Apóstol, ocupa los últimos cinco días de noviembre y culmina el 30, con la cofradía del santo a cargo de lo religioso. Desde el filo de la montaña despegan parapentistas que aterrizan en Panajachel.
Casas en San Andrés Semetabaj:
Casi todas las casas las levantaron las familias que las habitan, en el casco urbano o a lo largo de la RN-11 en Godínez. Son dos maneras distintas de vivir: la cabecera es tranquila, queda a pocos minutos de Panajachel y tiene las vistas más cercanas al lago, mientras Godínez concentra el tráfico, el comercio y más servicios. En caseríos como Nueva Esperanza el agua llega por gravedad desde un sistema que administra el comité comunitario, con una cuota mensual baja; pregunta por el reglamento del comité y cuántas horas al día cae agua. Pide la escritura pública y revisa que la casa esté inscrita en el Registro de la Propiedad. En el centro, los montículos de la antigua plaza maya quedan detrás de algunas calles, así que si te interesan casas en venta en San Andrés Semetabaj cerca del sitio, consulta con la municipalidad antes de ampliar o excavar cimientos.
Terrenos y Lotes en San Andrés Semetabaj:
Lo que más se mueve en San Andrés es tierra. En las laderas alrededor del pueblo se vende por cuerdas, muchas de 25 por 25 metros, y lo que se paga es la vista sobre el lago y los volcanes. En Godínez la oferta se parece más a un barrio: lotes de unos 15 por 30 metros con agua y luz disponibles y escritura registrada. También salen fincas grandes, algunas planas, medidas en varas cuadradas, que dan para cultivo, un proyecto ecoturístico o una casa de retiro. Antes de firmar, confirma que la finca esté inscrita y no solo amparada en un documento privado, y si el acceso pasa por terreno ajeno, que el derecho de paso también esté registrado. En pendiente, pide un estudio de suelo antes de construir, y ten presente que las dos carreteras han tenido derrumbes: el Cerro Lec en la RN-1 y el tramo de la RN-11 cerca de Las Trampas, que mostró su fragilidad con la tormenta Stan.
Proyectos Nuevos en San Andrés Semetabaj:
Aquí lo nuevo son lotificaciones, no casas terminadas. En la parte alta, frente al lago, hay condominios de lotes con acceso asfaltado, calles con drenaje francés, senderos y amplias áreas verdes; uno de ellos incluye dentro del terreno montículos mayas y una pista de despegue para parapente. En Godínez hay lotificaciones como La Lucha, con terrenos más pequeños cerca del comercio y del transporte. Si compras en condominio, pide el reglamento, la cuota de mantenimiento y la lista de lo que falta por construir. En una lotificación, pregunta quién se hará cargo de calles y agua cuando se vendan todos los lotes.
Preguntas frecuentes:
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¿Cómo se llega a San Andrés Semetabaj desde la Ciudad de Guatemala?
Lo más común es tomar la Interamericana y pasar por Sololá, unos 143 kilómetros. La carretera antigua por Patzicía, Patzún y Godínez acorta el viaje a unos 110, y también se puede dejar la CA-1 en Las Trampas y bajar por la RN-11.
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¿San Andrés Semetabaj está a la orilla del lago?
No. Está en lo alto de la cuenca, arriba de Panajachel y Santa Catarina Palopó, y la orilla corresponde a los municipios vecinos. A cambio, desde las partes altas se ve el lago entero con sus volcanes.
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¿Qué pasa si se cierra la carretera a Panajachel?
Con lluvias fuertes el Cerro Lec puede tapar la RN-1, y entre los dos pueblos queda solo el puente colgante peatonal. En carro toca rodear por Sololá o por la RN-11, así que en invierno conviene contar con algún desvío.
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¿Se puede construir cerca del sitio arqueológico?
Los montículos que se conservan están en terreno de la Universidad del Valle de Guatemala, y las casas del pueblo ya bordean el sitio por el oriente y el sur. Los vestigios arqueológicos son patrimonio protegido; si tu lote queda cerca, consulta con la municipalidad y con Patrimonio Cultural antes de excavar.
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¿Cómo es el clima en San Andrés Semetabaj?
Templado. Las tardes llegan a 22 o 24 °C y en enero y febrero las noches bajan a unos 9 °C. De diciembre a abril casi no llueve, y el invierno va de mayo a octubre, con junio y septiembre como los meses más lluviosos; en un lote inclinado, el drenaje es lo primero.