Jocotenango

Propiedades en Jocotenango, Guatemala.

Pocas poblaciones quedan tan pegadas a Antigua que la ley que protege la ciudad colonial las menciona por su nombre: Jocotenango es una de ellas, junto a Ciudad Vieja y Pastores, y su alcalde debe trasladar las solicitudes de construcción al consejo encargado de cuidar Antigua. Basta subir por la Calle Ancha de los Herreros para llegar en pocos minutos al parque del jocote y a la iglesia de colores que parece hecha de dulce. Es otro municipio de Sacatepéquez, Guatemala, aunque entre casa y casa no se nota dónde termina uno y empieza el otro. Aquí mandan las casas en venta en Jocotenango, dentro de condominios con garita junto a la antigua finca La Azotea o en las colonias del valle. Completan el mercado los alquileres, algunos apartamentos pequeños y lotes en residenciales.

Sobre Jocotenango:

Jocotenango ocupa la parte norte del valle de Panchoy, a 1,540 metros, y colinda con Sumpango al norte, con Pastores al oeste y con Antigua Guatemala por el sur y el este. En carro se llega desde el Parque Central de Antigua en unos diez minutos, y a pie desde la orilla norte de la ciudad colonial son quince. Las camionetas que salen de la terminal de Antigua rumbo a Chimaltenango paran en el pueblo, mientras que el libramiento de la RN-14, construido a inicios de este siglo, saca el tránsito de paso del centro. El Hospital Nacional Pedro de Bethancourt y las clínicas del IGSS quedan del lado de Antigua, a pocos minutos.

Nació como tierra de labranza junto a la capital colonial, poblada por familias kaqchikeles que siguieron a los españoles al valle después de 1541, y durante siglos fue doctrina de los dominicos. Tras los terremotos de 1773, cuando la capital se trasladó al valle de la Ermita, parte de sus vecinos se fue con ella y fundó otro Jocotenango, el que hoy forma la zona 2 de la Ciudad de Guatemala. Ambos celebran todavía a la Virgen de la Asunción a mediados de agosto, una feria que aquí se remonta al siglo XVII. El municipio pasa hoy de veinte mil habitantes, casi todos en el área urbana, y es la cuna del cantautor Ricardo Arjona.

La vida del pueblo gira alrededor de la plaza: frente al corredor de arcos de la municipalidad se levanta la iglesia barroca de Nuestra Señora de la Asunción, con columnas salomónicas y colores que recuerdan a las iglesitas de dulce de las ferias. Los talleres locales son conocidos por la talla de frutas en madera y el enlaminado en oro. Dentro del municipio está La Azotea, una finca cafetalera cuyo beneficio conserva la maquinaria y la rueda hidráulica de finales del siglo XIX, y que hoy reúne el Museo del Café, la Casa K’ojom, dedicada a la música maya, y un centro ecuestre. Los condominios cerrados que crecieron a su alrededor atraen a quienes quieren tener Antigua cerca y volver por la tarde a una calle tranquila; las familias jocotecas viven sobre todo en las colonias repartidas en las siete zonas.

El casco urbano cubre la parte plana del valle, y detrás el terreno sube hacia el cerro El Narizón, de la sierra de El Rejón, y hacia el cerro boscoso de Panza de Burro. El río Guacalate atraviesa el municipio y la coordinadora municipal para la reducción de desastres lo vigila cada invierno. Cuando llueve fuerte, el agua arrastra sedimento de las laderas erosionadas, sobre todo arriba de La Rinconada y Vista Hermosa, y lo deja en las calles hasta que la municipalidad lo retira. Por eso, antes de enamorarse de la vista, conviene mirar el drenaje y el nivel del terreno respecto a la calle.

Casas en Jocotenango:

Comprar casa aquí significa elegir entre dos mundos. Dentro de garita, Jardines de La Azotea queda a un costado del Museo del Café, con calles empedradas, muro perimetral, casa club y piscina, mientras que el Residencial Bella Vista reúne casas más grandes, de hasta cinco habitaciones y más de 400 m². Lo más común son tres habitaciones en 125 a 250 m² de construcción, con acabados de estilo colonial. La cuota de mantenimiento cubre seguridad, agua y extracción de basura.

Fuera de garita, las casas en Jocotenango son sobre todo viviendas de dos o tres niveles en colonias como San Isidro II, levantadas hacia arriba en terrenos de ocho metros de frente y muchas veces con terraza. Hay más libertad para ampliar y no se paga cuota. A cambio, el parqueo suele quedar en la calle y cada quien resuelve sus servicios.

Apartamentos en Jocotenango:

Aquí no se construyen torres. Los apartamentos que aparecen son unidades pequeñas en las colonias, sobre todo en Los Llanos: dos habitaciones, a veces al fondo de un callejón, con entrada compartida y sin parqueo. Unos pocos están en condominios mínimos de cuatro unidades, con portón y más silencio. Le sirven a una persona o a una pareja que trabaja en Antigua y no necesita garaje.

Alquileres en Jocotenango:

El alquiler se mueve en dos direcciones. Las casas y apartamentos sin amueblar de las colonias los buscan familias del lugar y gente que trabaja en Antigua, y quien busca suele mirar Jocotenango, San Felipe y Los Llanos a la vez. Las casas amuebladas dentro de condominio se rentan a quienes llegan a vivir cerca de Antigua, y no es raro que el dueño ofrezca la misma casa en renta o en venta. Si el alquiler queda cerca de la plaza, tome en cuenta que la feria de agosto, con juegos mecánicos, marimba y cohetillos, dura alrededor de una semana.

Terrenos y Lotes en Jocotenango:

En un municipio tan pequeño y tan urbanizado, el terreno libre escasea. Lo que sale a la venta son sobre todo lotes dentro de residenciales cerrados, como uno de 13 por 20 metros a cinco minutos del centro de Antigua. Más arriba, hacia La Rinconada y Vista Hermosa, el suelo se erosiona, así que pregunte por dónde corre el agua cuando llueve. Y antes de encargar planos, averigüe si su proyecto tendrá que pasar por el consejo que protege Antigua; ese trámite también cuenta en el presupuesto y en el calendario.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Qué tan lejos queda Jocotenango del centro de Antigua?

    Diez minutos en carro desde el Parque Central, subiendo por la Calle Ancha de los Herreros, o un cuarto de hora a pie desde la orilla norte de la ciudad. Las camionetas de la terminal de Antigua que van a Chimaltenango pasan por el pueblo. La Calle Ancha se cierra de vez en cuando por obras o eventos, así que vale la pena conocer el camino por San Felipe.

  • ¿Aplican en Jocotenango las normas de construcción de Antigua?

    En parte. La Ley Protectora de la Ciudad de La Antigua Guatemala obliga a los alcaldes de Jocotenango, Ciudad Vieja y Pastores a trasladar las solicitudes de construcción al Consejo Nacional para la Protección de La Antigua Guatemala. Consulte en la municipalidad, antes de definir el diseño, si su obra pasará por el Consejo y qué van a revisar.

  • ¿Qué debo revisar antes de comprar casa o lote?

    Primero, el agua. Después de un aguacero fuerte las calles amanecen con sedimento de las laderas y el Guacalate se vigila todo el invierno, así que visite la propiedad después de llover y fíjese si queda por debajo del nivel de la calle. Luego pida la certificación del Registro de la Propiedad para confirmar propietario, medidas y gravámenes; si es en condominio, lea el reglamento y pida constancia de que las cuotas están al día.

  • ¿Conviene comprar dentro o fuera de garita?

    Dentro se paga una cuota mensual por seguridad, agua y basura, las calles son privadas y el reglamento decide qué se puede ampliar. Fuera, en colonias como San Isidro o Los Llanos, los terrenos son más angostos y se parquea en la calle, pero no hay cuota y hay más libertad para construir hacia arriba. Recorra ambos tipos de calle a distintas horas antes de decidir.

  • ¿Cuándo hay más movimiento en el pueblo?

    Alrededor del 15 de agosto, cuando la feria de la Virgen de la Asunción ocupa la plaza y el parque junto a la iglesia durante casi una semana. El tercer domingo de Cuaresma pasa la procesión de Jocotenango y en Semana Santa las calles se cubren de alfombras. Vivir cerca de la plaza significa convivir con las tres fechas.