Santa Lucía Utatlán

Propiedades en Santa Lucía Utatlán, Guatemala.

Quien pasa por la Interamericana rumbo a Xela conoce Santa Lucía Utatlán por El Novillero, la aldea a orillas de la carretera, cerca del kilómetro 145, donde se mueve buena parte del comercio del municipio. El pueblo queda 4 kilómetros adentro, a unos 2,490 metros de altura, sobre la carretera asfaltada que sigue hacia Santa Clara La Laguna y los pueblos del lago. Es un municipio k’iche’ de Sololá, en Guatemala, con poco más de 21,000 habitantes, y la mayoría vive en los cuatro cantones que rodean la cabecera. La oferta va de la mano con esa forma de vivir: casas de familia en lotes angostos y largos del centro, terrenos para construir cerca de la carretera y parcelas por cuerda en las lomas de Pamezabal y Chichimuch. Si buscas terrenos en Santa Lucía Utatlán con vista al lago, sube a las lomas; si prefieres tener a la mano la salida a Sololá y a Xela, quédate cerca de la CA-1.

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Sobre Santa Lucía Utatlán:

Santa Lucía Utatlán está en el centro del departamento, del lado occidental de la cuenca de Atitlán, y todos sus vecinos son municipios sololatecos: Nahualá y Sololá al norte, San José Chacayá y Santa Cruz La Laguna al oriente, Santa Catarina Ixtahuacán al poniente, y Santa Clara La Laguna, San Pablo La Laguna y San Marcos La Laguna al sur. Para entrar se deja la CA-1 a la altura del kilómetro 148 y se recorren 4 kilómetros de asfalto hasta el centro. De la cabecera departamental hay 25 kilómetros y de la capital, unos 152. Esa misma carretera sigue hacia Santa Clara La Laguna y baja a la orilla, así que por aquí pasa buena parte del movimiento hacia el occidente del lago. Ya dentro del municipio, a unas comunidades se llega por calle adoquinada y a otras por terracería.

Aquí se vive de lo que se hace en casa y de lo que da la parcela. Algo más de la tercera parte de la gente que trabaja se dedica a los tejidos y a la elaboración de alimentos, y otra tercera parte al campo, con maíz, frijol y trigo, además de zanahoria, remolacha, repollo y brócoli. En invernadero se siembra tomate, chile pimiento y jalapeño, y en los últimos años han ganado espacio los hongos ostra, las flores y el aguacate Hass. Hay talleres de teja de barro, de artículos de cuero y de tejido típico, y las tiendas, panaderías, farmacias y ferreterías se juntan en la cabecera y en El Novillero. Para estudiar, ir al médico o hacer compras grandes, la gente sale primero a Sololá y después a Quetzaltenango. La migración a Estados Unidos también pesa en muchas familias.

Todo el territorio está dentro de la Reserva de Usos Múltiples de la Cuenca del Lago de Atitlán, y el bosque cubre todavía cerca del 44 %, con pino colorado, encino, roble, ciprés e ilamo, sobre todo en la parte alta. La municipalidad cuida dos parques regionales: Corazón del Bosque, 40 hectáreas junto a la Interamericana en El Novillero, con más de 65 especies de aves, y Payajut, 120 hectáreas en el cerro Tzampual que protegen los nacimientos de agua de las comunidades vecinas. Ríos como el Novillero y el Xepec bajan al Quiscab, que desemboca en el lago. Es tierra fría: la media anual ronda los 13 °C, en enero las madrugadas bajan en promedio a 3 °C y entre noviembre y febrero puede caer helada. Llueven unos 1,200 milímetros al año, casi todos de mayo a octubre, y septiembre es el mes más húmedo.

El nombre junta a la patrona, santa Lucía de Siracusa, con Utatlán, que viene del náhuatl Otlatlan, «donde abunda el bambú»; la feria titular es en diciembre y el día grande es el 13. En el censo de 2018 el municipio sumó 21,284 habitantes, y más del 95 % es k’iche’. El idioma se habla en casa, aunque los jóvenes lo mezclan con el español. Además de la cabecera hay cuatro cantones, Pamezabal, Chichimuch, Chuchexic y Pahaj, que reúnen decenas de caseríos y parajes como El Novillero, Ciénaga Grande, Xepec, Chuijomil o Los Aposentos. Junto al concejo funciona una Alcaldía Indígena, y los alcaldes auxiliares se reúnen con el alcalde el primer domingo de cada mes. Desde La Cumbre, en Pamezabal, y desde el mirador de Chuijomil, en Chichimuch, se ve el lago con sus volcanes, y esa vista es lo que más distingue una parcela de otra.

Casas en Santa Lucía Utatlán:

Lo que se vende aquí son casas de familia. En el centro suelen ocupar lotes angostos y profundos, como una que salió a la venta sobre un terreno de 7.75 por 37 metros con servicio de agua. Vivir en la cabecera deja a pocos pasos la municipalidad, la iglesia, las escuelas y las tiendas. En los cantones la casa trae patio, árboles frutales y espacio para sembrar, pero el último tramo puede ser de terracería. Antes de decidirte por una de las casas en venta en Santa Lucía Utatlán, pregunta si el agua viene del sistema municipal o de un comité comunitario, si el carro llega hasta la puerta en pleno invierno y qué tan fría se pone la casa en enero.

Terrenos y Lotes en Santa Lucía Utatlán:

La tierra se mide y se vende por cuerdas. Hay desde media cuerda a cinco minutos del centro, con camino para carro, hasta varias cuerdas en las lomas de Pamezabal que se ofrecen para cultivar o para construir frente al paisaje, y parcelas más grandes frente al parque Corazón del Bosque, cerca de la carretera. Los terrenos junto a la CA-1 o a la carretera que baja al lago son más fáciles de conectar; los de loma dan la vista a cambio de más subida y más frío. Como todo el municipio está dentro de la reserva de la cuenca, consulta en la municipalidad y con el CONAP qué se puede construir y si hay límites para cortar árboles antes de comprar un terreno con bosque. Pide la escritura inscrita en el Registro y no solo un documento privado, recorre los linderos con los vecinos y el alcalde auxiliar, y averigua cómo llegarán el agua y la luz.

Preguntas frecuentes:

  • ¿Cómo se llega a Santa Lucía Utatlán?

    Desde la Interamericana se cruza a la altura del kilómetro 148 y son 4 kilómetros asfaltados hasta el centro. Sololá queda a 25 kilómetros y la capital a unos 152.

  • ¿Hay terrenos con vista al lago?

    Sí, en las partes altas y no en el pueblo. Los miradores de La Cumbre, en Pamezabal, y de Chuijomil, en Chichimuch, dan directo al lago, y en Pamezabal se han ofrecido cuerdas frente a ese paisaje.

  • ¿Qué tan frío es el clima?

    Es tierra fría. La media anual anda por los 13 °C, en enero las madrugadas rondan los 3 °C, puede caer helada y de día casi nunca pasa de 21 °C. Conviene pensar en agua caliente y en una casa bien cerrada desde que se construye.

  • ¿Hay restricciones para construir?

    Todo el municipio está en la Reserva de Usos Múltiples de la Cuenca del Lago de Atitlán. Antes de cerrar trato, pregunta en la municipalidad qué se permite en esa parcela, sobre todo si tiene bosque.

  • ¿Con quién hablo si compro en un cantón?

    Con el alcalde auxiliar y el COCODE de la comunidad. Conocen los linderos, saben cómo funciona el agua y te dicen si el camino está en los planes de mejora.