Unión Cantinil
Propiedades en Unión Cantinil, Guatemala.
Este pueblo nació de un batallón. En 1884, el gobierno de Justo Rufino Barrios le cedió estas tierras a la tropa de Chiantla, y las fue poblando gente de la capital que llegó a servir en el ejército. Por eso Unión Cantinil es hoy un municipio donde se habla español, en un rincón de Huehuetenango, Guatemala, rodeado de pueblos mam y popti’. Fue aldea de Chiantla durante más de un siglo, muy lejos de su propia cabecera, hasta que en agosto de 2005 el Congreso lo hizo municipio. Su territorio sube de los 1,600 a los 2,200 metros y casi todo lo que se siembra en él es café. Lo que se compra aquí son casas familiares de block en los cantones del pueblo, lotes en las orillas y en aldeas como Casa Grande, y parcelas cafetaleras más afuera.
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Sobre Unión Cantinil:
El municipio ocupa 43 kilómetros cuadrados de montaña en la sierra de los Cuchumatanes. Colinda con Santiago Petatán al norte, con Todos Santos Cuchumatán al oriente, con San Pedro Necta al sur y con San Antonio Huista al poniente, y los ríos Ocho y Chanjón hacen de lindero en varios tramos. A la cabecera departamental hay algo más de 70 kilómetros y a la capital, 306. Lo normal es dejar la Interamericana en Camojá y subir por San Antonio Huista; la otra entrada cruza la montaña desde Todos Santos. Hacia las aldeas casi todo es terracería: a Tajumuco, la más grande, hay 27 kilómetros y cerca de una hora y veinte de camino.
Aquí la tierra se trabaja para el café. Casi todo el territorio es agrícola y el cafetal manda, en fincas familiares pequeñas. La Asociación de Apicultores y Caficultores de Unión Cantinil, AAPICUC, fundada en 2013, junta a más de doscientos pequeños productores de la región y vende café orgánico y de comercio justo cultivado entre 1,200 y 2,000 metros. En las aldeas La Esperanza y Tajumuco también funcionan cooperativas cafetaleras. Cuando el precio del café se cae, lo resiente todo el pueblo, y la salida ha sido migrar: antes a la costa sur y a la región huista, ahora sobre todo a Estados Unidos. En la cabecera está lo demás: mercado permanente, agencias bancarias, pequeña industria y agroindustria, centro de salud y una extensión universitaria.
El casco urbano está montado sobre una ladera y encerrado por cerros de pendiente fuerte, así que casi no queda terreno plano para crecer. El pueblo ha crecido rápido y sin ordenamiento, y se nota en las calles estrechas, en la falta de banquetas y en que no hay una terminal de buses como tal. Del bosque queda muy poco, porque la frontera agrícola se lo fue comiendo, y en invierno las laderas peladas se vienen abajo. En La Tejera, La Esperanza y Los Chuj los derrumbes ya han dañado viviendas, caminos y cafetales. Las terracerías no tienen cunetas ni muros de contención, y cada temporada de lluvias las deja con zanjas y tramos lavados.
La historia de Unión Cantinil no se parece a la de sus vecinos. Hasta 1884 esto era monte sin gente; ese año el Gobierno se lo entregó al batallón de Chiantla y quedó inscrito como la aldea de Cantinil, nombre que viene del cantil, una serpiente venenosa que según se cuenta vivía en sus cuevas y ríos. Ir hasta Chiantla para cualquier trámite era tan difícil que los vecinos acabaron pidiendo la separación, y el Decreto 54-2005 lo convirtió el 11 de agosto de 2005 en el municipio número 332 del país. Casi toda la población es ladina y de habla española. La gente vive en los cantones del pueblo, como Central, Buenos Aires, La Libertad, San Francisco, Villa Nueva, El Cerro, Las Delicias y El Porvenir, y en dieciséis aldeas, entre ellas Tajumuco, La Esperanza, Valentón Cinco Arroyos, Casa Grande, Esquipulas y Los Planes. La feria es el 15 de mayo, día de San Isidro Labrador.
Casas en Unión Cantinil:
Las viviendas terminadas están en los cantones de la cabecera, a pocos pasos del mercado, los bancos y el centro de salud. La gran mayoría son de block o ladrillo, con techo de lámina o de losa. Fíjese en la losa, porque deja levantar otro nivel más adelante. Casi nadie alquila: cada familia vive en lo suyo, y quien compra suele ser del mismo municipio, muchas veces con dinero ganado en Estados Unidos. Si busca casas en venta en Unión Cantinil, pregunte si el cantón tiene drenaje, porque no llega a todos. En un terreno inclinado, lo primero que hay que revisar son los muros de contención.
Terrenos y Lotes en Unión Cantinil:
Salen lotes para construir en las orillas del pueblo y en aldeas como Casa Grande; más afuera, lo que hay sobre todo son parcelas de café. En una parcela agrícola la altura lo decide casi todo: el café de la zona se da entre 1,200 y 2,000 metros, y las partes más altas del municipio llegan a 2,200. Todavía son pocos los que siembran banano, macadamia o aguacate entre el cafetal, aunque la tierra se presta y ayuda a no depender de una sola cosecha. Antes de comprar terrenos en Unión Cantinil, recorra la parcela en pleno invierno y pregunte si alguna vez se ha deslizado, sobre todo por La Tejera, La Esperanza o Los Chuj. Vea también el acceso, porque un lote que parece cerca del pueblo puede quedar al final de una terracería que se lava con cada aguacero.
Preguntas frecuentes:
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¿Cómo se llega a Unión Cantinil?
Desde la ciudad de Huehuetenango son algo más de 70 kilómetros. Se agarra la Interamericana rumbo a la frontera con México, se deja en Camojá y se sube por San Antonio Huista. También se puede entrar por Todos Santos Cuchumatán, cruzando la montaña. Para las aldeas cuente con terracería; Tajumuco queda a unos 80 minutos del pueblo.
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¿Por qué aquí se habla español si los vecinos hablan mam y popti’?
Porque a partir de 1884 lo poblaron capitalinos que llegaron con el ejército, en tierras cedidas al batallón de Chiantla. El pueblo conservó ese carácter ladino, mientras que en los municipios de alrededor el mam y el popti’ siguen siendo idiomas de todos los días.
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¿Qué tipo de tierra cafetalera hay?
Fincas familiares pequeñas entre 1,200 y 2,000 metros, con variedades tradicionales como caturra, bourbon, pache y catimor, cortadas a mano y beneficiadas en húmedo. Las asociaciones locales lo venden como café de especialidad orgánico y de comercio justo. Antes de comprar, mida la altura exacta de la parcela y averigüe por dónde saldría la cosecha en invierno.
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¿Qué hay que revisar en los papeles de un terreno?
Aquí el primer punto es la historia: Unión Cantinil perteneció a Chiantla hasta 2005, así que revise si las escrituras y las inscripciones antiguas todavía ubican el inmueble en ese municipio. Si el terreno queda junto a los ríos Ocho o Chanjón, confirme también de qué lado del lindero municipal está. Pida a un notario que siga la finca en el Registro de la Propiedad y que la compare con lo que tiene la municipalidad. Después vuelva al terreno: si es muy inclinado o está cerca de un derrumbe anterior, merece una revisión más cuidadosa.
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¿Qué servicios tiene el pueblo?
La cabecera tiene agua domiciliar, energía eléctrica y recolección de basura, con drenaje en algunos cantones y una planta de tratamiento de aguas residuales en proyecto. Cuenta con centro de salud, mercado permanente, agencias bancarias, establecimientos hasta el nivel diversificado y una extensión universitaria.