Pequeños Electrodomesticos De Cocina

Compra y vende pequeños electrodomésticos de cocina en Guatemala.

En los hogares guatemaltecos el café instantáneo todavía se vende más que el molido, así que en muchas cocinas el aparato que más trabaja no es la cafetera sino el hervidor. A su lado viven la olla arrocera, la freidora de aire, la olla de presión eléctrica que en el altiplano ablanda los frijoles a tiempo, el tostador o el horno tostador y el exprimidor para las naranjas del desayuno. Caben nuevos y usados, desde regalos que nunca salieron de la caja hasta aparatos con años de servicio y todas sus piezas sueltas guardadas en la gaveta.

Hervidores, cafeteras de goteo y la percoladora alta de acero:

para un frasco de instantáneo basta un hervidor eléctrico, y el más común de las cafeteras y hervidores es también el más sencillo: que se apague solo y que la tapa abra lo suficiente para limpiarle el sarro. Donde se cuela café molido manda la cafetera de goteo Black+Decker o Hamilton Beach. La percoladora se compra para reuniones de oficina, grupos de iglesia y convivios, porque saca café para un salón entero de una sola vez. La máquina de espresso llegó con las cafeterías de las ciudades, y una semiautomática rinde lo que rinden su molino y su grano.

Ollas de presión y arroceras en el altiplano:

entre más alto, a menos temperatura hierve el agua, y en San Marcos o Totonicapán el frijol tarda bastante más en ablandarse. Por eso la olla de presión eléctrica se ganó su lugar entre las ollas de cocción de las casas del altiplano: una Instant Pot o cualquiera de sus competidoras deja los frijoles negros suavecitos mucho antes que una olla destapada. Abajo, en Retalhuleu o Puerto Barrios, la ventaja es menor. La arrocera funciona igual a cualquier altura, y la olla de cocimiento lento le sirve a quien sale temprano y quiere el caldo listo en la noche.

Freidoras de aire, hornos tostadores y exprimidores en poco espacio:

la freidora de aire de canasta alcanza para una pareja o una familia pequeña; las de doble canasta hacen dos cosas a la vez y ocupan el doble. La freidora tipo horno es en realidad uno de los hornos tostadores: tuesta, hornea y fríe con aire en la misma parrilla, y por eso conviene donde en la mesa solo cabe un aparato. El tostador de pan hace pan de caja y poco más, y la freidora de aceite sigue valiendo la pena para quien fríe en cantidad. Entre los exprimidores, el de cítricos sirve para naranja y limón, mientras que zanahoria, remolacha o piña piden un extractor centrífugo.

Lo que vale una freidora de aire usada según su canasta:

una freidora de canasta nueva de Ninja, Black+Decker o PowerXL anda entre Q700 y Q1,000 a precio normal, y una usada que funcione bien se consigue entre Q200 y Q400. Casi todo el valor está en la canasta: el ventilador y la resistencia casi no fallan, pero el antiadherente se pela en cuanto le meten tenazas de metal o esponja de alambre, y conseguir canasta de repuesto para un modelo en particular cuesta. Un recubrimiento limpio y entero justifica la parte alta del rango; con partes peladas, estás comprando repuestos.

Empaques, sarro y bandejas de migas en un aparato usado:

una olla de presión eléctrica tiene que agarrar presión con agua adentro, la válvula flotante tiene que subir y la tapa no debe abrirse hasta que baje. Un empaque de silicón rajado o con olor a comida vieja es barato de reponer, pero hay que cambiarlo antes de cocinar. En la arrocera, juzga la olla de adentro y no el cuerpo. Revisa el interior del hervidor, la cafetera o la percoladora buscando sarro blanco y corre un ciclo completo para ver que calienta y se apaga sola. Baja la palanca del tostador para ver que se queda abajo y que las dos ranuras doran parejo. En cualquiera, olor a plástico caliente en los primeros minutos es motivo para irse.

Un aparato de mesa anunciado con todas sus piezas:

al comprador le importan las piezas sueltas, así que ponlas juntas en una foto: el empaque, el tubo de la percoladora, el portafiltro. Pon marca, el modelo que trae la etiqueta de abajo y la capacidad, di cuánto tiempo lo usaste y muéstralo encendido. Si es un regalo repetido que sigue sellado, dilo en el título. Un aparato así se va a casa en una bolsa, en bus, no en picop, así que lo normal es que el comprador llegue a ti: ten un tomacorriente libre para que lo vea calentar antes de pagar.