Juegos De Cartas Coleccionables
Compra y vende juegos de cartas coleccionables en Guatemala.
Las cartas de Pokémon, Magic: The Gathering y Yu-Gi-Oh! cambian de dueño nuevas y usadas como producto sellado, como cartas sueltas que se cotizan una por una y como lotes de comunes que se venden por montón. El jugador que arma un deck para un regional en la capital, la mamá que vacía el fólder de Pokémon de su hijo y el adulto que suelta la colección de Magic que dejó de jugar hace años buscan cosas distintas en la misma carta. Lo que vale cada una depende tanto de la impresión como del dibujo: el código de expansión, el idioma y el estado de las esquinas.
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Pokémon por alcance, Magic por profundidad, Yu-Gi-Oh! por velocidad:
cada juego jala a un público distinto. Pokémon es el más fácil de aprender y el que más gente reúne, desde niños que coleccionan a su criatura favorita hasta adultos detrás de las ilustraciones especiales. Magic: The Gathering es el más antiguo y el más profundo, lo juegan sobre todo adultos, y casi todos los grupos casuales juegan Commander, un formato multijugador donde cada mazo gira alrededor de una criatura legendaria. Yu-Gi-Oh! es el más rápido, y Konami cambia tan seguido su lista de cartas prohibidas y limitadas que un deck ganador puede quedarse sin su carta clave de un día para otro. Para empezar, un mazo armado de fábrica rinde más que un montón de sobres: un battle deck de Pokémon, un structure deck de Yu-Gi-Oh! o un mazo de Commander se juega el mismo día que se abre, mientras que los sobres son una apuesta de coleccionista que rara vez arma un mazo que funcione.
Dónde se imprimió una carta de Yu-Gi-Oh!:
decide si se puede jugar en torneo. La Ciudad de Guatemala está en el circuito oficial de Konami para Latinoamérica, con regionales y ediciones pasadas del Yu-Gi-Oh! Championship Series, y ahí solo valen las cartas impresas para el mercado TCG. Las hechas para Asia, en japonés, coreano o inglés asiático, no son válidas. Las de inglés asiático son la trampa, porque se leen igual que las buenas; se delatan por las letras AE en el número de carta y por el logo de Yu-Gi-Oh! al estilo japonés en el reverso. Magic es más flexible: acepta cualquier idioma oficial, así que una copia en español o en japonés se juega igual que una en inglés, aunque la inglesa suele venderse más cara. Ojo con los protectores: las cartas de Yu-Gi-Oh! son más pequeñas que las de Pokémon y Magic, y en los estándar bailan.
Elite Trainer Box selladas frente a lotes de comunes:
los dos extremos explican cómo se forman los precios. Una Elite Trainer Box de una expansión de Pokémon que todavía se imprime anda por los Q600 nueva, y la misma caja sellada de una expansión que ya salió de circulación se cotiza casi al doble, porque ya no llega mercadería nueva que la abarate. En el otro extremo están los lotes: cincuenta comunes con una ex de sorpresa salen por bastante menos de Q100, porque casi todo lo que trae un sobre vale muy poco por separado. Una carta suelta se cotiza por su impresión exacta y su estado, así que busca ventas recientes de esa versión antes de cerrar trato.
El blanqueado en los bordes de una carta:
dice cuánto se jugó. El estado va de near mint a muy jugada, y las señales son puntitos blancos en bordes y esquinas, un doblez que se nota con la carta sobre la mesa o rayones finos en el foil que aparecen al inclinarla bajo una lámpara. Las cartas calificadas vienen selladas en un estuche de PSA, CGC o Beckett; busca el número de certificado con la calificadora y compara su foto con la carta que tienes enfrente. Las cartas de Pokémon falsas abundan. Pon la dudosa contra la linterna del celular junto a una común que sepas original, y la falsa suele dejar pasar mucha más luz; ataques mal escritos, tipografías raras y símbolos de energía que no cuadran son las otras señales. En producto sellado, busca costuras flojas en el plástico o pegamento en las solapas, y desconfía de los sobres sueltos de expansiones viejas, que pueden haber sido pesados para sacarles las raras.
Las cartas que valen más que un lote:
se venden con fotos tomadas fuera del protector. Fotografía frente y reverso de cada una con luz de día y anota su código de expansión, su idioma y un estado honesto. Las buenas se cotizan una por una y el resto va como lote contado; si es producto sellado, muestra la caja por todos lados para que se pueda juzgar el plástico. Quien venga desde Retalhuleu por una sola carta va a querer verla sin protector antes de pagar, así que llévala en un toploader con un protector nuevo para entregarla.