Juguetes Para Niños Pequeños

Compra y vende juguetes para niños pequeños en Guatemala.

Mucho juguete de bebé llega a Guatemala en la maleta o en una encomienda de familiares en Estados Unidos, y por eso es tan común heredar un Fisher-Price que canta los colores en inglés. Los juguetes para niños pequeños van de las sonajas suaves y las mordederas al gimnasio musical, los aros para apilar y el caminador de empuje que sostiene los primeros pasos. Unos llegan nuevos en su caja, a veces un regalo de baby shower que vino repetido; otros son usados, de una familia cuyo menor ya va al kínder. Cada etapa dura pocos meses, y por eso tanto pasa de una casa a otra.

De la primera sonaja al caminador de empuje:

los juguetes de bebé siguen lo que el niño ya puede hacer más que la edad de la caja. Los primeros meses son de sonajas suaves, mordederas y gimnasio para bebé, una colchoneta acolchada bajo un arco de juguetes colgantes para manotear acostado. Cuando ya se sienta llegan los cubos de actividades, los aros y vasitos para apilar, los encajables de figuras y los juguetes para la tina. Cuando empieza a pararse aparece el caminador de empuje, un panel de botones sobre ruedas con una manija para caminar detrás, y después los teléfonos, tabletas y perritos que hablan de Fisher-Price y VTech. También los hay de madera: torres arcoíris, rompecabezas de perillas y tableros de actividades que se venden como juguetes Montessori. Los bloques grandes tipo Duplo o Mega Bloks van con los bloques de construcción, los muñecos suaves para abrazar con los peluches y los montables de batería con vehículos y RC.

El idioma que trae adentro un juguete que habla:

decide si le sirve a una casa donde se habla español. La línea Ríe y Aprende de Fisher-Price, que en inglés se vende como Laugh & Learn, sale en versión solo inglés, bilingüe y multilenguaje, y VTech tiene ediciones separadas en español y en inglés de muchos de sus juguetes de bebé. El que viene de Estados Unidos en la maleta de un familiar casi siempre canta solo en inglés. Los bilingües cambian de idioma con un interruptorcito, así que un video corto apretando unos botones en cada posición dice más que cualquier foto. La etiqueta de edad pesa también: los juguetes para la cuna y el piso no tienen nada que se desprenda, y uno pensado para niños más grandes puede traer piezas tan pequeñas que se pueden tragar, y una prueba rápida en casa es ver si la pieza pasa por el tubo de cartón del papel higiénico.

Gimnasios y caminadores, donde está el dinero de la reventa:

una sonaja o una mordedera cuesta poco nueva y casi no se revende, porque casi todos los papás quieren nuevo lo que va a la boca. Con las piezas grandes es otra historia. Un gimnasio musical o un caminador de marca anda entre Q500 y Q900 nuevo en Guatemala, y el bebé le saca pocos meses antes de salir gateando o caminando. Por esa vida tan corta, uno usado puede estar casi como nuevo, y su precio depende de lo que falte o no funcione, no de los meses que tenga. Un gimnasio completo, con todos sus colgantes y el piano sonando, conserva buena parte de su valor; con el piano mudo, queda en una colchoneta con arco.

Un juguete de chorrito con puntitos negros por dentro:

tiene moho, como casi todo juguete de baño con un agujero abajo que ya se usó un tiempo. Apriétalo sobre un pañuelo blanco y lo verás. Los sellados, sin agujero, son los únicos que vale la pena llevarse usados. En los electrónicos, la tapa de las baterías va con un tornillito: revisa que la cabeza no esté barrida y prueba cada botón y los dos niveles de volumen. Cuenta las piezas contra la foto de la caja, porque los encajables pierden figuras, las torres pierden un aro y la alcancía pierde sus monedas. En los de madera busca pintura saltada, astillas y rajaduras a lo largo de la veta, que todo termina en la boca del niño.

Una caja de juguetes que el bebé ya dejó, ordenada por etapa:

se vende más rápido que las mismas piezas publicadas una por una. Agrúpalas según lo que el bebé hacía con ellas, acostado, sentado o caminando, fotografía cada grupo extendido en el piso y pon la marca y la edad de la caja. En todo lo que habla, di en qué idioma y si tiene interruptor; en un gimnasio o un caminador, graba unos segundos con la música sonando. Di cómo los limpiaste y si hay mascotas o fumadores en casa. Quien venga desde Villa Nueva o Cobán en camioneta querrá saber si el arco del gimnasio se dobla para meterlo en una bolsa y si la manija del caminador se quita.