Pascua

Compra y vende túnicas y materiales de alfombra de Semana Santa en Guatemala.

Durante la Cuaresma y la Semana Santa, las calles se llenan de cucuruchos de morado o de negro y de alfombras que se arman la noche antes de que pase la procesión. Túnicas, capirotes y cíngulos cambian de manos nuevos y usados, igual que el traje negro con que las devotas cargan a la Virgen, y el aserrín teñido, la viruta y los moldes que los alfombristas reutilizan de una Cuaresma a otra. El Domingo de Resurrección tiene su decoración, aunque el peso de la temporada está en los días anteriores. Antes de ir a probarte un uniforme, pregúntale al vendedor para qué hermandad se hizo.

La túnica del cucurucho y lo que pide cada hermandad:

no existe un solo uniforme de Semana Santa, así que compra para la procesión en la que vas a cargar. Morado con negro es lo tradicional de San José y La Merced, morado con blanco lo de Candelaria, y negro completo lo del Señor Sepultado el Viernes Santo. Algunas procesiones solo piden túnica y cinturón; otras, el juego completo con capirote, paletina, banda o capa. La túnica de mujer lleva otro corte que la de hombre, y las devotas que cargan a la Virgen van de negro, muchas con mantilla y guantes. El traje de romano hecho para la procesión es de Semana Santa; el soldado romano para una fiesta, en Halloween. La tela decide cuánto dura. La seda y el algodón aguantan más y cuestan más; el satén, el rayón y la gabardina son lo económico. Busca doble costura rematada con overlock y desconfía de la tela tan delgada que estira sin ser stretch: es la primera que se rompe.

Materiales de alfombra que aguantan viento y lluvia:

el aserrín teñido sigue siendo la base de casi todas las alfombras y la forma más barata de cubrir un tramo de calle, pero el viento se lo lleva. La viruta, más gruesa, le ha ganado terreno porque no vuela tan fácil y mojada mantiene la forma. La sal gruesa teñida tiene que reposar uno o dos días o suelta el color, y el polvo de mármol es el que usan las alfombras tipo retrato para el detalle fino. Los moldes antes eran de madera o cartón y se hinchaban con una sola noche de humedad; el cartón barnizado dura varias temporadas y el PVC cortado en CNC no se deforma. Las figuras de barro y de madera para el nacimiento de diciembre son otro asunto, en Navidad.

Cuánto cuesta una túnica cuando lleva capa y bordado:

una túnica morada o negra sencilla arranca en unos Q100 y rara vez pasa de Q350, mientras que el uniforme completo con bordado y capa puede superar con holgura los Q3,000. En el usado, el desgaste casi no mueve el precio, porque una túnica sale del ropero pocos días al año. Lo que pesa es el largo y que todavía coincida con el uniforme que usa su hermandad. Un juego bordado con los colores de una procesión conocida conserva su valor mucho mejor que una túnica lisa que cualquiera puede mandar a hacer.

Ruedos, manchas de sol y moldes torcidos:

pruébate la túnica antes de pagar. La que llega a la rodilla es la sorpresa clásica del primer domingo de Cuaresma. Revisa botones, ganchos y flecos, y busca en la tela morada manchas pálidas: la túnica secada al sol se mancha fácil, y una parte brillosa delata plancha muy caliente. Ninguna de las dos se arregla fácil. En los moldes, pregunta de qué están hechos. El cartón sin barniz con orillas suaves o capas despegadas ya dio su última temporada, y un molde torcido deja la figura borrosa en la calle. Si te ofrecen aserrín o viruta del año pasado, abre el costal y verifica que esté seco: el material húmedo se apelmaza y no se reparte parejo en el molde.

Una túnica o una caja de moldes para los cargadores del próximo año:

quienes buscan son cargadores y devotas que acaban de conseguir su turno y necesitan el uniforme, así que publica bastante antes de la Cuaresma y no en plena Semana Santa. Pon el largo de hombro a ruedo, el ancho de pecho, la tela, los colores y a qué hermandad corresponde. Fotografíala en gancho, de frente y de espalda, con el bordado de cerca, y detalla qué incluye: cinturón, paletina, capirote, guantes. De los moldes, di si son de cartón o de PVC, si están barnizados y cuántas piezas forman el diseño completo. Quien llegue a probarse una túnica va a querer hacerlo con los zapatos con que carga, para ver dónde cae de verdad el ruedo.