Animales Perdidos & Encontrados

Encuentra y ofrece animales perdidos y encontrados en Guatemala.

El perro que se tira de la palangana del picop en una gasolinera camino a Monterrico queda a horas de su casa, y quienes pueden verlo viven cerca de ese desvío, no en su colonia. Aquí se publican perros, gatos y pájaros que se extraviaron, animales que alguien encontró y tiene a salvo, y avistamientos de quien solo lo vio cruzar la calle. Lo único que cambia de manos es el animal, de regreso con la familia a la que pertenece. Si después de buscar en serio nadie lo reclama, el perro o el gato pasa a adopción.

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Perros, gatos y pájaros perdidos, encontrados o vistos:

son tres tipos de aviso y cada uno sirve para algo distinto. El de perdido lo pone el dueño, el de encontrado quien tiene al animal a salvo en su casa, y el de visto quien se topó con un perro asustado trotando por la orilla de la carretera y no lo pudo agarrar. Esos avisos son los que le dicen al dueño hacia dónde se fue. Casi todo son perros y gatos, pero también cabe la perica que se salió de la jaula o el conejo que escarbó debajo del muro. Al perro o al gato que nadie reclama, después de que quien lo encontró buscó en serio, le toca adopta un perro o adopta un gato, porque los albergues municipales de la ciudad de Guatemala y los grupos de rescate casi siempre están llenos.

El gato perdido se esconde, el perro perdido camina:

por eso la búsqueda tiene que seguir al animal. El gato de casa que se sale casi nunca se aleja. Se mete debajo de un carro parqueado o en la bodega del vecino y se queda callado, aunque oiga que su dueño lo llama. Pida a las casas de al lado que revisen sus bodegas y salga de noche con una linterna, cuando el gato escondido empieza a moverse y los ojos le brillan con la luz. Un perro asustado puede recorrer mucho en una sola noche y hasta huir de su propia familia: agáchese, póngase de lado y deje que se acerque, en vez de perseguirlo hacia la calle.

El perro que se tiró de la palangana en carretera:

está perdido donde saltó, no donde vive. Los perros van atrás en el picop a la finca, al lago o a la playa, y basta un frenazo o una parada a echar gasolina para que uno brinque. Publique la carretera, el kilómetro o la gasolinera o el desvío más cercano, y el pueblo: la Interamericana pasando Tecpán, la bajada a Río Dulce. Después regrese. El perro que huyó en un lugar desconocido muchas veces vuelve a donde vio a los suyos por última vez, y una camisa que usted ya usó, dejada ahí con un trasto de agua, le da algo que huele a casa.

Cómo demostrar que el perro o el gato encontrado es suyo:

es lógico que se lo pidan, y quien lo encontró con cuidado lo va a hacer. Lleve fotos del animal en su casa tomadas a lo largo de meses, no una sola, y el carné de vacunas con su nombre. No espere que lo reciba feliz: un perro que pasó noches en la calle puede quedarse atrás, aun con su familia, hasta que se calme. Un microchip lo resuelve rápido. No dice dónde anda un perro perdido, solo de quién es, y cualquier clínica veterinaria con lector puede revisarlo, así que la clínica es la primera parada para quien tiene un animal sin placa. Mientras tanto, quien lo encontró lo tiene adentro y aparte de sus propias mascotas.

Un aviso de mascota extraviada que un desconocido pueda reconocer:

empieza con una foto clara, de día, del animal entero de lado y otra de la cara. Indique color, tamaño y sexo, y luego las señas que cualquiera notaría: una oreja rota, una pata blanca, una cojera, el color del collar. Diga dónde y qué día se perdió, y si se acerca a extraños o conviene solo vigilarlo y avisar. Si lo encontró usted, cuente dónde lo recogió y que lo entregará cuando el dueño demuestre que es suyo. Cuando ya esté en casa, marque el aviso como resuelto para que los vecinos dejen de buscar. Una placa grabada de artículos para perros le ahorra todo esto al próximo que lo encuentre, y quien llegue a recoger un perro debe traer su propia correa: el que ya se zafó del collar una vez lo vuelve a intentar camino al carro.