Adopta Un Perro
Encuentra y ofrece perros en adopción en Guatemala.
Casi todos los perros que se dan en adopción en Guatemala son chuchos: el cachorro de una camada que nadie planeó, el adulto recogido de la calle en Mixco o Chimaltenango, o el perro de una familia que se va del país o se muda a un apartamento. Los publican tanto grupos de rescate como dueños particulares, y el trato se hace directamente con quien tiene al perro. Antes de viajar a conocerlo, pida su carnet de vacunación. La antirrábica es gratuita cada año en los puestos de salud, así que un perro adulto con dueño y sin sello de rabia ya le dice cómo lo han cuidado.
Chuchos, camadas sorpresa y perros en hogar temporal:
en Guatemala “chucho” es la palabra de todos los días para cualquier perro, y la mayoría de los que buscan hogar lo son también en sentido estricto: mestizos, medianos, de pelo corto. Un cachorro de una camada accidental es el más fácil de encontrar y el más difícil de prever, porque su tamaño de adulto depende de un padre que quizá nadie vio. Un adulto de la calle muestra desde el principio su tamaño y su carácter, aunque puede tardar unas semanas en confiar en una casa. Muchos grupos de rescate no tienen refugio y reparten a sus perros en hogares temporales, y la familia temporal puede contarle cómo se porta adentro y con niños. Si el perro que encontró podría tener dueño, publíquelo primero en animales perdidos y encontrados. El collar, la correa y la cama están en artículos para perros, y si en su casa encaja mejor un gato, vea adopta un gato.
Costa, altiplano, patio o apartamento, y el perro que encaja:
un chucho de pelo corto en Xela o San Marcos tiene que dormir adentro en las noches frías, mientras que un husky o un pastor de pelo largo sufre con el calor de Escuintla o Retalhuleu. Las razas grandes de trabajo, sobre todo el pastor alemán y el malinois belga, necesitan horas de ejercicio y se vuelven destructivas si las dejan solas en una terraza como alarma. Con niños pequeños, un adulto que ya ha convivido con niños es más seguro que un cachorro de carácter todavía desconocido, y cualquier cachorro de menos de cuatro meses necesita a alguien en casa casi todo el día.
El carnet, el pelo y las encías del perro rescatado:
conviene revisarlos con luz de día, antes de encariñarse. El carnet debe decir quién lo vacunó y cuándo; los perros de rescate suelen llegar castrados, vacunados y desparasitados. El gusano del corazón es frecuente en los perros de Guatemala, y más en la costa suroriental, por Santa Rosa, así que si el perro viene de tierra caliente pregunte si le hicieron la prueba rápida de sangre. En cachorros, la diarrea con sangre, los vómitos y el no querer comer apuntan a parvovirus; una secreción espesa en ojos y nariz con tos, a moquillo. La caída de pelo a parches sobre piel roja y con costras es sarna, y puede pasar al perro que usted ya tiene. Levántele el labio: mucho sarro en dientes gastados delata un perro mayor de lo que dice el anuncio. Un cachorro no debe separarse de su madre antes de las ocho semanas. Desconfíe del cachorro de raza “regalado” por el que piden un pago de transporte o un depósito antes de que usted lo conozca. Quien de verdad busca hogar para un perro deja que lo visiten.
Formulario, seguimiento y compromiso de castración:
los grupos de rescate guatemaltecos casi nunca entregan un perro en el momento. Cuente con un formulario sobre su casa, quiénes viven en ella y si el perro dormirá adentro, con un compromiso firmado de castrar al cachorro cuando tenga edad y con un mensaje o una visita de seguimiento en los primeros meses. Muchos piden un aporte para los gastos de veterinario ya hechos. Un dueño que da en adopción a un solo perro puede hacer las mismas preguntas.
Cómo describir a un perro que ya no puede tener:
indique la edad, el sexo y el peso, si está castrado y qué dice su carnet. Cuente cómo se lleva con niños, gatos y otros perros, si camina con correa, si ha vivido adentro o en un patio y qué no tolera. Si es cachorro, diga el tamaño de la madre. Tómele fotos con luz de día, de cara y de cuerpo entero, y un video corto caminando. Diga dónde está, Huehuetenango o Jutiapa, porque casi todos querrán conocerlo primero. Entréguelo en persona a un adulto y pida a la familia que traiga correa, o una transportadora si es cachorro: un perro asustado y suelto en la palangana de un picop es como se arruinan las entregas.