Tractores
Compra y vende tractores en Guatemala.
El tractor de una finca ganadera en Petén pasa buena parte de su vida detrás de una chapeadora, manteniendo limpios los potreros, y el resto jalando la rastra para preparar la tierra del maíz. Aquí caben nuevos y usados: tractores de doble tracción con cargador frontal, los minitractores chinos que llegan con su propio arado y rotavátor, tractores jardineros para las áreas verdes de una finca y los Ford y Massey Ferguson viejos que siguen trabajando décadas después de salir de fábrica. Cuando vaya a ver uno, lleve el implemento con el que piensa trabajarlo.
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Tractores agrícolas para la finca, minitractores para la parcela:
esa división decide casi todas las compras antes que la marca. El tractor agrícola es el que se ve en la mayoría de fincas: un diésel capaz de jalar una rastra, levante de tres puntos atrás y toma de fuerza para mover la chapeadora, el rotavátor o la picadora de maíz. Massey Ferguson, John Deere, New Holland y Kubota son las marcas que más se ven, junto a cada vez más marcas indias y chinas como Sonalika y Lovol. Los minitractores sirven para hortalizas y calles de frutales donde uno grande no da la vuelta, y el motocultor entra donde no cabe nada de cuatro ruedas. El tractor jardinero lleva la cuchilla de corte bajo la panza y no está hecho para jalar implementos. En Guatemala la palabra también abarca el tractor de oruga, la topadora de orugas; para ese movimiento de tierra están las excavadoras, y para cargar en un patio demasiado estrecho, los minicargadores.
Caballos de fuerza, doble tracción y el implemento que va atrás:
se evalúan juntos. La cifra del capó dice poco hasta saber qué va a jalar: una rastra ancha en barro pesado pide mucho motor y buen peso sobre las llantas traseras, y una chapeadora en un potrero plano exige bastante menos. La doble tracción vale lo que cuesta en tierra arcillosa mojada y para sacar una carreta cargada del terreno; en suelo seco y parejo, uno de tracción sencilla hace el mismo trabajo con menos que gastar. Antes de elegir una marca recién llegada, averigüe quién tiene sus filtros, su disco de clutch y su bomba hidráulica en su departamento: un tractor parado semanas por un repuesto puede costarle una siembra.
Minitractores, tractores grandes y el dinero que hay entre ellos:
un minitractor nuevo de fabricación china, de unos quince caballos y con su arado y rotavátor, ronda los Q50,000, mientras que un tractor agrícola de tamaño completo de una marca establecida cuesta varias veces eso. Por esa diferencia los Ford y Massey Ferguson viejos siguen teniendo compradores: hay tantos trabajando que sus repuestos se consiguen fácil. En un tractor usado, las llantas traseras, el hidráulico y los implementos que lo acompañan pesan más en el precio que el modelo, y un par de llantas traseras gastadas se come buena parte del ahorro.
El levante hidráulico, la toma de fuerza y el clutch de un tractor usado:
dicen más que nada, así que pida al vendedor que no lo encienda antes de que usted llegue. Un diésel que cuesta arrancar en frío, echa humo blanco o bota vapor de aceite por el respiradero tiene anillos gastados o problemas de inyectores. Levante un implemento, apague y espere: si baja solo, están gastados los sellos del levante o la válvula de control. Ponga a trabajar la toma de fuerza con la chapeadora y escuche si raspa. Pruebe el clutch en una marcha alta contra los frenos: si el motor se esfuerza sin apagarse y el tractor no avanza, el clutch patina, y cambiarlo obliga a partir el tractor en dos. En uno de doble tracción, mueva las ruedas delanteras para sentir juego en los pivotes. El motor, la caja y el diferencial van atornillados entre sí y forman el chasis, así que una soldadura sobre una de esas uniones quiere decir que ahí se quebró. Muchos horómetros viejos dejaron de funcionar hace años; los hules de los pedales y los pines flojos dicen más. Pida los papeles con que vino.
Un tractor que se ofrece con su rastra y su chapeadora:
se vende antes que uno solo, así que fotografíe cada implemento incluido, la placa de serie y las dos llantas traseras de lado. Diga si es de tracción sencilla o doble, y grabe un arranque en frío y el levante subiendo la rastra. Indique dónde está y si llega un camión con rampas. Un ganadero que viene desde Sayaxché va a querer ver la rastra levantada y sostenida con el motor apagado antes de hablar de precio: déjela enganchada y el motor frío.