Moda Niña

Compra y vende ropa, zapatos y accesorios de niña en Guatemala.

Muchas niñas guatemaltecas tienen dos clases de ropa: el uniforme del colegio, que se usa de lunes a viernes hasta que el ruedo ya se bajó dos veces, y el vestido de una boda o un bautizo que se usó una sola noche y todavía tiene el lazo amarrado. Las familias se pasan las dos, junto con los zapatos y las moñas que las acompañan, desde niña pequeña hasta los primeros años de adolescencia, nuevas o usadas. Una niña deja la talla 6X o la 10 mucho antes de que la tela se rinda, así que mucho de lo que cambia de manos aún tiene años de uso.

El jumper del colegio y el vestido de fiesta:

están en los dos extremos del ropero de una niña, y casi todo lo que se anuncia cae entre uno y otro. La falda de tablas del uniforme y un vestido de tul van los dos en ropa de niña, cueste lo que cueste. Los zapatos escolares negros, las sandalias y los tenis van en zapatos de niña, y las moñas, las colitas y las mochilitas en accesorios de niña. Lo del hermano queda al lado, en ropa y zapatos de niño, aunque unos tenis lisos o la ropa de educación física le sirven a cualquiera.

La 6X y el salto a las tallas de niña grande:

son donde más se enreda la gente. La mayoría de etiquetas aquí siguen el sistema de Estados Unidos: niña pequeña del 4 al 6X y niña grande del 7 al 16. La 6X es una 6 un poco más larga y holgada, para una niña de seis o siete años, y la 7 de niña grande se traslapa con ella en vez de venir después. Fíjese también en las letras. Muchas marcas imprimen S, M y L en las dos escalas, de modo que una M de niña pequeña ronda la 5 o la 6 y una M de niña grande, la 10 o la 12. Pida el número además de la letra. Un vestido casi siempre se queda corto antes de quedar apretado. Uno que todavía cierra atrás puede quedarle muy arriba de la rodilla a una niña que acaba de pegar el estirón, así que pida el largo de hombro a ruedo y compárelo con un vestido que hoy le quede.

Uniformes de colegio con el escudo bordado:

son la única parte del ropero de una niña con reglas propias. Muchos colegios e institutos de Guatemala fijan sus propios colores y bordan el escudo en el suéter o la blusa, algunos venden el uniforme por medio de un solo proveedor, y es común que haya otro juego para educación física y a veces uno más para los actos cívicos. Nuevo, todo eso suma rápido en una familia con dos hijas en el mismo establecimiento. Un jumper usado con esos colores, en cambio, tiene un solo tipo de comprador: las familias del mismo colegio, que lo buscan entre el cierre de un ciclo escolar y el inicio del siguiente.

Tablas, ruedos y charol en una prenda usada:

dicen cuánto uso le queda. Extienda la falda de tablas: si los pliegues vuelven a su lugar, todavía aguanta; si ya se aflojaron y el asiento brilla, lleva un par de años de pupitre. Dele vuelta al ruedo. Una franja más clara o agujeritos de costura arriba del ruedo actual indican que ya se bajó, y entonces no queda tela para que la niña crezca. Revise que el bordado del escudo no se esté deshilando en las orillas. En un vestido de fiesta, levante la falda y vea el fustán de tul, que se aguada y se engancha; después el zíper, el lazo y la pedrería del corpiño. Las manchas de sudor en el satín casi nunca salen. El zapato escolar de charol negro se cuartea en la línea donde dobla el pie, y esa grieta solo se hace más honda.

Pasar un uniforme en Quetzaltenango o un vestido de fiesta en Cobán:

empieza por el nombre del colegio, porque eso es lo que escribe en el buscador la familia que lo necesita. Ponga la talla de la etiqueta, la cintura y el largo, diga si el ruedo ya se bajó y avise si el colegio cambió el diseño desde entonces. Para un vestido de fiesta, fotografíelo completo en un gancho, con luz de día y con el fustán a la vista, y dé el largo de hombro a ruedo. Cuente a qué evento fue y por cuánto tiempo se usó: un vestido que se puso una noche en una boda está casi nuevo. La mayoría de mamás va a querer que la niña se lo pruebe antes de pagar, así que diga si se puede; en un uniforme, el ruedo contra la rodilla de su hija decide la compra.