Moda Niño
Compra y vende ropa y zapatos de niño en Guatemala.
Un niño de Huehuetenango y uno de Mazatenango pueden tener la misma edad y la misma talla y aun así necesitar otro ropero: el primero llega a la escuela con chumpa forrada en las mañanas frías y el segundo pasa el año en playera y short. La moda de niño abarca ropa, zapatos y accesorios desde las primeras tallas de niño pequeño hasta los primeros años de la adolescencia, nuevos o usados, y mucho de lo usado le quedó chico antes de gastarse. El fútbol atraviesa buena parte, desde los tacos para la cancha de grama hasta el zapato de suela lisa para la cancha de papi.
Sudaderos, pantalones de colegio y mochilas:
se anuncian según lo que son, no según la edad del niño. Un sudadero o un pantalón de colegio va en ropa de niño, lo que se amarra al pie en zapatos de niño, y las gorras, los cinchos y las mochilas en accesorios de niño. Los vestidos y los cortes de niña quedan al lado, en moda niña.
Tallas de niño del 4 al 20, y los cortes husky y slim:
siguen el sistema de Estados Unidos que usa la mayoría de etiquetas aquí. Las tallas de niño pequeño van del 4 al 7, luego suben en números pares del 8 al 20, y muchas marcas sacan una versión slim y una husky del mismo número. Un 10 Husky conserva más o menos el largo de pierna del 10 con más cintura y cadera, y le ahorra a un niño fornido doblar el ruedo de un pantalón dos tallas más largo. Si el anuncio solo dice “talla 10”, falta ese dato: pregúntelo. En zapatos la cuenta cambia. La talla infantil de Estados Unidos sube hasta el 13 y vuelve a empezar en 1, así que el 1 es el más grande. Marque en una hoja el largo de su pie, con el talón contra la pared, y compárelo con la plantilla del par que le ofrecen en vez de fiarse del número.
Tacos, zapatos de grama sintética y la cancha de papi:
piden tres suelas distintas, y la equivocada se acaba rápido. Los tacos de terreno firme, con tachones moldeados, son para grama y tierra dura. Los de grama sintética, marcados TF, llevan tachitos cortos de hule para las canchas de fútbol 5. El papi se juega en cemento, muchas veces en la misma cancha de básquet, y ahí agarra la suela lisa de interior mientras los tachones se gastan y resbalan. Los tacos junior de gama Club o Academy de Adidas o Nike andan entre Q500 y Q900 nuevos, y un niño puede subir de talla en una sola temporada, así que un par usado con casi todos los tachones da los mismos meses de juego por mucho menos.
Chumpas para Totonicapán, shorts para Escuintla:
la altura decide más del ropero de un niño que la moda. En el altiplano occidental las mañanas más frías traen helada, y la chumpa forrada y el zapato cerrado se usan a diario. En las tierras bajas del Pacífico hace calor todo el año y esa misma chumpa se queda colgada. Lo usado lo refleja: la manga larga vale menos en la costa que arriba en el frío, así que una chumpa acolchada conviene anunciarla donde la gente tirita.
Cómo revisar una chumpa, unos tacos o una camisola usados:
corra el zíper de punta a punta y apriete el relleno de las acolchadas por si se hizo bolas en la lavadora. En los tacos, vea los tachones bajo la punta y el talón, y luego la punta misma: los niños patean y arrastran el pie, y ahí se despega primero el corte de la suela. Un forro de talón roto le va a lastimar el pie al siguiente dueño. Las camisolas de la Selección, de Municipal, de Comunicaciones o de los grandes clubes europeos son lo que más se copia en ropa de niño. La original trae el escudo plano y derecho, costuras limpias por dentro y un código en la etiqueta interior que, buscado en internet, muestra la misma camisola. Números que ya se levantan de las orillas delatan la copia.
Tacos y chumpas que le quedaron chicos en una temporada:
son de lo más fácil de pasar, porque al siguiente niño solo le tienen que quedar. En zapatos, ponga la talla de EE. UU., el largo de la plantilla en centímetros y el tipo de suela, FG, TF o de interior, y fotografíe los tachones desde abajo. En ropa, escriba la talla con su marca husky o slim y muestre la etiqueta interior. Diga si se los pueden probar: una mamá que viene desde Chimaltenango por unos tacos va a querer vérselos puestos a su hijo antes de pagar.