Ropa De Niña

Compra y vende ropa de niña en Guatemala.

En la gaveta de una niña guatemalteca pueden estar juntos unos leggins comprados el mes pasado y un huipil que su abuela tejió en telar de cintura, y los dos le quedan chiquitos al mismo ritmo. La ropa de niña abarca vestidos de diario, leggins, playeras y pijamas, desde talla de nena hasta los primeros años de la adolescencia, y también el traje hecho para niña: el huipil, el corte enrollado y la faja que lo sostiene. Hay prendas nuevas y usadas. Si quien vende pone el largo del vestido y la estatura de la niña que lo usó, las dos partes se ahorran un viaje en balde.

Vestidos de diario, leggins y playeras:

son casi todo lo que una niña usa entre el colegio y la hora de dormir, y cada prenda se gasta por su lado. Las playeras y las pijamas de algodón ceden en el cuello y se destiñen con las lavadas. Los leggins se adelgazan en las rodillas mucho antes de que se afloje el elástico. Un vestido casual casi siempre se queda corto cuando todavía le cierra de pecho. Los zapatos están en zapatos de niña, y los moños, las cintas y las mochilas, en accesorios de niña. Las playeras y los pantalones del hermano van en ropa de niño.

Vestidos con smock y otra ropa con espacio para crecer:

conviene buscarlos a propósito, porque una niña puede subir una talla en un solo ciclo escolar. Un vestido con el pecho fruncido en elástico y tirantes ajustables le sirve por dos tallas, y cuando ya le queda corto sigue de blusón sobre unos leggins. Si la niña no puede ir a probarse, guíese por su estatura y por el largo de la prenda, no por la edad.

Huipil, corte y faja para niña:

siguen el patrón del traje de una mujer, en pequeño. Muchas niñas del altiplano lo usan a diario; otras lo sacan para las actividades del colegio y la feria del pueblo. El corte es un largo de tela que se enrolla en la cintura y se sostiene con la faja, así que le sigue quedando conforme crece y solo se acaba cuando ya no le llega al tobillo. El huipil es un rectángulo tejido y holgado, con abertura para la cabeza, y también aguanta varias tallas. Los diseños son propios de cada pueblo, y un buen anuncio dice de cuál es, Sololá, Patzún o San Antonio Aguas Calientes, en vez de poner solo «típico».

Tejido a mano o hecho a máquina, en un huipil usado:

es lo que decide cuánto vale. Un huipil brocado en telar de cintura lleva semanas de trabajo de una tejedora y cuesta varias veces lo que uno bordado a máquina, y conserva ese valor cuando la niña lo deja. Dele vuelta. El tejido a mano suele ser de dos o tres lienzos unidos, con orillas terminadas y no cortadas, y sus figuras tienen pequeñas irregularidades. El bordado a máquina es parejo de punta a punta y muchas veces lleva una entretela tiesa por detrás. Frote un trapo blanco húmedo en una parte oscura del corte para ver si destiñe, y revise que las orillas de la faja no estén deshilachadas ni el cuello del huipil gastado.

Leggins con la rodilla delgada y smock vencido:

se notan en cuanto se pone la prenda contra la luz. Estire los leggins sobre la mano a la altura de la rodilla y del asiento; si se le ve la piel a través, ya van de salida. Las bolitas en la entrepierna son un detalle, pero una costura abierta en el tiro no lo es. En un vestido con smock, jale el pecho con cuidado y suéltelo: si el elástico se queda flojo o truena, ya está vencido. Las blusas de lentejuelas reversibles las pierden primero en la línea del doblez.

Fotos, medidas y el pueblo de donde es el huipil:

es lo que una compradora necesita antes de hacer el viaje. De un huipil diga el pueblo o el estilo, si es tejido a mano o a máquina, y el ancho y el largo extendido; de un corte, el largo de la cintura al ruedo. Fotografíe el frente, el revés y el tejido de cerca con luz de día: el color es la mitad de lo que se juzga. La ropa de diario sale más rápido agrupada por uso, calzonetas y shorts en un anuncio, chumpa y manga larga en otro, cada uno con la talla de la etiqueta, la estatura de la niña que la usó y el largo de cada vestido. Una mamá que baja de Sololá a Panajachel por un corte va a querer enrollárselo a su hija antes de pagar, así que diga si se puede.